Los mejores cómics de la historia

¿Cuáles son los 5 mejores cómics que he leído jamás? En este blog repaso las cinco obras que más me han influido. Que siempre están ahí para "salvarme".

He leído cómics desde que tengo uso de razón. Cuando era un niño, mi madre solía comprarme tebeos de Mortadelo y Filemón. Tuve un "flechazo" bastante intenso con La 13 Rúe del Percebe. No sé si porque era "distinto" a lo que solía leer o porque en clase nadie lo conocía y ya empezaba a tener un punto de esnobismo horripilante que siempre me ha acompañado.

Cuando se estrenó Spiderman de Sam Raimi, ahora que ha regresado gracias a Spider-Man: No Way Home el Peter Parker de Tobey Maguire, mi vida cambió para siempre. Había nacido mi interés genuino por los superhéroes, una mitomanía enfermiza que me lleva a buscar símbolos en poderes, en héroes, en dioses. Casi ha marcado mi vida, aunque sea a nivel subconsciente.

Me gusta contar historias. Siempre ha sido mi sueño, mi vocación. Mi instinto me empuja a hacerlo. En muchas ocasiones, me siento representado por las historias y los personajes que las protagonizan. Y creo que hay una base sólida en los superhéroes, aunque después de ellos han llegado escritores, películas y narrativas radicalmente distintas.

Sin embargo, los cómics siempre han estado allí. Los superhéroes siempre han estado allí, en lo más profundo de mi psique, dando forma a mi identidad. Hoy voy a repasar los 5 mejores cómics que he leído en toda mi vida. No significa que sean los mejores objetivamente, significa que lo son para mí.

En este blog de opinión os enseño una parte de mi identidad. Voy a compartir con vosotros los cinco títulos que más me han influenciado y que, de alguna manera, más me marcaron en su día. Y me siguen marcando ahora, en 2022, porque son lecturas recurrentes en mi vida. ¡Espero que os gusten y también deseo que compartáis los vuestros en los comentarios!

5- Daredevil: Born Again

Daredevil: Born Again

Cuando Daredevil: Born Again llegó a mis manos, yo no sabía que los superhéroes podían tener historias como aquella. Estaba acostumbrado a otro tipo de historia, especialmente porque acababa de empezar a leer, como quien dice. A descubrir ese maravilloso salvavidas que son los cómics. Sin embargo, el golpe que me dio esta historia fue tremendo.

Todavía a día me sigue resultando sorprendente. Lo he leído más veces de las que puedo recordar, pero Daredevil: Born Again tiene algo hipnótico. Algo que no puedes comprender del todo, pero que se agarra a tu corazón y lo exprime hasta dejarlo sin sangre, hasta hacerte perder el conocimiento. Es una experiencia extraña, pero inquietantemente placentera.

Frank Miller construyó su canto de cisne tras un parón sin estar en Marvel Comics. Contó con un David Mazzucchelli totalmente fuera de control. ¿El resultado? Una obra heroica, llena de mitología y simbolismo, cargada de fuerza y de potencia. Una obra maestra sin precedentes en el mundo del cómic. Una obra inmortal, a fin de cuentas.

4- Transmetropolitan

Transmetropolitan

"Vuélale la rótula al mundo". Si esta lección ofrecida por Spider-Jerusalem en la obra maestra de Warren Ellis no es justificación suficiente... entonces, ¿qué lo es? Transmetropolitan es uno de esos cómics de Vertigo que no puedes dejar de leer. Una de esas lecturas absorbentes y metódicas, que te atrapan desde la primera página y no te sueltan hasta la última.

Transmetropolitan es una suerte de utopía cyberpunk muy adelantada para su época. De hecho, hace cosas tan difíciles como imaginar una especie de Twitter o de red social informativa con "feeds" en el acto, ¿sabéis? Un bombeo de noticias constante en un mundo en un ruinas. ¿Os suena? Leedlo, porque las similitudes son alucinantes. Te pondrán la piel de gallina.

El héroe de esta historia es Spider-Jerusalem, un famoso periodista que ataca con su crítica y su ingenio. Lo verás enfrentarse a todos los estamentos sociales y políticos, a todas las instituciones. A quien haga falta con tal de destapar la verdad. Aunque nadie la quiera escuchar, aunque tenga que volarle la rótula al mundo para descubrirla. 

3- Watchmen

Watchmen

No voy a descubrirle Watchmen a nadie. Llegados a este punto, la obra de Alan Moore y Dave Gibbons es una de las grandes historias de nuestro tiempo. No sólo está considerado como el mejor cómic de superhéroes de todos los tiempos, sino que es una de las obras literarias más importantes de la era contemporánea. Pocas historias están a la altura de esto.

Watchmen es un retrato agridulce de la Guerra Fría. Una visión superheroica cínica y un poco pesimista. Alan Moore construyó el retrato de una época y un mundo al borde de la ruina. Un mundo que, desafortunadamente, no se diferencia tanto del que nos está tocando vivir... sobre todo, ahora.

2- Predicador

Predicador

Con el tiempo, cada vez que lo pienso, Predicador me parece el mejor cómic de la historia. No sólo por cuestiones personales, como la influencia del western y la presencia de "lo irlandés" en la historia, sino porque fue capaz de mantener el ritmo, el peso y la grandeza durante tantísimos números.

Por norma general, las colecciones que duran tanto se van cayendo con el paso de los números. Pienso en Y, el último hombre o incluso en la reciente Saga. En ambos casos, la narrativa de Brian K. Vaughan se diluyó tras muchos meses. No dejan de ser grandes historias, pero pierden su fuerza. No sé si me explico. Sea como sea, a Predicador no le sucede.

Durante nueve tomos, ¡nueve tomazos!, Garth Ennis construye una historia tan sólida, tan llena de sentimiento y de referencias, que no eres capaz de soltarla en ningún momento. La he leído muchas veces y nunca se me ha hecho pesada. Es uno de esos cómics que, si te entran, no lo dejas jamás. Seguirá conmigo durante toda mi vida.

1- La Cosa del Pantano de Alan Moore

La Cosa del Pantano de Alan Moore

Las historias de amor siempre han sido mis favoritas. Por ese motivo, La Cosa del Pantano de Alan Moore es mi cómic preferido. El que más me gusta. Lo habré leído cerca de un centenar de veces. De hecho, lo hago un par de veces al año. Se ha convertido en un sostén de mi existencia, algo a lo que aferrarme cuando lo demás deja de tener sentido. Me da vida.

La Cosa del Pantano de Alan Moore es una especie de La Bella y la Bestia dentro del Universo DC. Juega con elementos de fantasía, de terror, de magia e incluso de ciencia ficción. Pero, en última instancia, es la historia de amor entre Alec Holland y Abby Arcane. Una historia de amor sincera, pura, marcadamente terrenal y terriblemente violenta.

Esta colección de cómics, esta saga inmortal, tiene el mejor episodio que he leído jamás. Se titula "Mi cielo azul" y es un canto al amor que nunca muere, a ese dolor que nos arranca el alma a bocados y la escupe contra el suelo. Un San Valentín depresivo y solitario, quizás espejo del momento que vivía su guionista. Nunca me cansaré de recomendar esta obra maestra del noveno arte.

Y además