María Bescós

Colaboradora

Netflix ha dividido la temporada 2 de Miércoles y es una de las mejores estrategias del streaming

Netflix
Opinión

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.

En los últimos años, muchas de las series más importantes de Netflix han dejado de estrenarse de golpe, pero su división tampoco es demasiado aguda.   

Miércoles estrenó su segunda temporada en Netflix el pasado mes de agosto, pero no llegó completa. La temporada se dividió en dos partes, y la segunda la hemos recibido en septiembre. No hemos tenido que esperar demasiado para ver su continuación, pero este corte en el flujo de los capítulos es significativo y también intencionado.

Cuando Netflix empezó a popularizarse como servicio de streaming llegó con un nuevo aliciente: ahora las series podías verlas todas de golpe sin necesidad de esperar una semana para tener disponible cada capítulo. El modelo había cambiado para adaptarse a las nuevas necesidades.

Mientras que la televisión tradicional debía ajustarse a una parrilla televisiva en la que no se podía estar emitiendo durante horas un nuevo estreno, el streaming llegaba sin las restricciones que imponía este formato y podía librarse de este encorsetamiento, aunque lo hacía por un buen motivo.

La forma en la que generan ingresos las plataformas de streaming no es igual al de la televisión tradicional. Las series de la tele aseguraban un espacio publicitario idóneo para las marcas, que incluían anuncios durante la retrasmisión de los nuevos episodios a lo largo de todo el tiempo que se estuviera emitiendo la serie.

En el streaming, lo que buscan las plataformas es la retención, que pases el máximo tiempo posible con conexión, aunque sea para tener Netflix de fondo. Y ya no me estoy metiendo en el tema de que también existan planes con anuncios que generen ingresos extra.

A las plataformas de streaming no les importa tanto que veas el contenido o que te guste como que vayas a renovar la suscripción a final de mes, y eso es más probable que lo hagas si te has enganchado a ellas. 

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El momento del cambio

Lanzar todos los episodios de golpe era una marca de identidad de Netflix, cuando otras plataformas mantenían sistemas diferentes más próximos a la antigua televisión. 

Sin embargo, la compañía tuvo que cambiar su forma de estrenar los lanzamientos cuando los estragos de la pandemia le impidieron mantener el ritmo de antes, y las series empezaron a dividirse por bloques.

Ante este panorama llega Miércoles con dos tandas de cuatro episodios, en una división que ya no atiende a necesidades técnicas sino al deseo creativo de que este espaciamiento esté justificado, y que ya se ha estado explorando en los últimos años a través de varias producciones de éxito como: Stranger Things, The Crown o Bridgerton.

La división de Miércoles en dos partes supone una ruptura coherente en su narrativa. Su protagonista resuelve uno de los grandes misterios que se plantean en sus primeros cuatro episodios pero, antes de que pueda hacer nada con esa información, la serie acaba en un cliffhanger muy potente

Todo hay que decirlo, mostrarte un avance de los próximos episodios después de este capítulo le resta algo de dramatismo a lo que acaban de enseñarte, pero está claro que Netflix quiere asegurarse de que vuelvas el mes que viene para continuar viendo tu serie favorita.

Aquí se solapan dos elementos: el deseo artístico de hacer una pausa en la que se te dé tiempo a procesar todo lo que has vivido en las últimas horas, con el deseo de retención de la audiencia al aplazar de forma estratégica las dos partes de la serie de forma no muy distante entre sí al tiempo que abra la posibilidad a que tengas que renovar tu suscripción. 

Este verano, Netflix también apostó por un sistema parecido con la segunda temporada de Sandman, lanzando seis episodios a principios de julio, otros cinco a mediados, y luego finalizando la serie con un capítulo final -esto último en imitación a la estrategia seguida en su primera temporada-. 

En ella la división servía de nuevo para crear unidad entre dos arcos narrativos diferentes separados en estos dos grandes bloques: con el primero mostrando varias vicisitudes a las que se enfrentan Morfeo y sus parientes, y el segundo que se centra en desarrollar cuál será el destino de El Sueño

Su episodio final, desligado del arco narrativo central, una vez más funcionaba a modo de spin-off, como un pequeño regalo para el fandom después de ver la historia principal y, en este caso, como un desenlace adicional para despedirse para siempre de la serie. 

El resultado de dividir una serie acaba convirtiéndose en algo que favorece a ambas partes, tanto a la audiencia como a Netflix, y para el público supone más una ventaja que un inconveniente

A ti no te toca esperar una semana para ver cada nuevo capítulo, pero tampoco te abruma el torrente de tener 12 episodios de golpe. Además, el criterio en la selección ayuda a darle una estructura lógica al relato.

Pero, lo más importante, consigue que se le confiera algo más de valor a lo que estás viendo. Dejas de engullir para pasar a visionar. Los nuevos ritmos favorecen que puedas disfrutar mejor del contenido. 

No habría ningún misterio si después de ver el cuarto episodio de la segunda temporada de Miércoles en Netflix se pusiera de manera automática el quinto; y no entenderías por qué el episodio final de Sandman cambia de protagonista en lugar de continuar tras los eventos del onceavo capítulo si no hubiera habido una pausa. 

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