Crítica de Miércoles temporada 2, con una primera parte llena de misterios en Netflix

Crítica y opinión de la temporada 2 de Miércoles, que se divide en dos partes durante su estreno en Netflix. Jenna Ortega vuelve a ser la estrella.
Ni la propia Netflix esperaba un éxito tan arrollador cuando la primera temporada de Miércoles llegó a su parrilla, hace ya 3 años, pero lo cierto es que su fórmula a medio camino de la serie teen y la tradición Addams caló entre el público joven. Ahora, la temporada 2 de Miércoles aterriza con una apuesta algo más centrada en el suspense y lo macabro, como le gusta al tío Fétido.
El argumento de Wednesday nos lleva a un nuevo curso en la academia Nunca Más. Miércoles (de nuevo, una Jenna Ortega entregadísima a su deslenguado y amenazante personaje) es toda una estrella tras los épicos acontecimientos de la temporada previa, pero ella no podría odiar más esa situación.
De pronto, sus poderes premonitorios la avisan de que algo terrible está a punto de suceder y su compañera de habitación, Enid (Emma Myers, a la que vimos hace poco en Una película de Minecraft) parece estar involucrada. A partir de ahí, arranca una complicada investigación para averiguar quién está detrás de esta conjura y qué significan las extrañas visiones de Miércoles.
Es importante avisar de que, siguiendo con el ejemplo de series como Stranger Things, esta temporada 2 de Miércoles se divide en dos partes, con solo 4 episodios (eso sí, de una hora cada uno) en esta primera tanda.
El resto llegará en septiembre, pero esta oferta inicial no solo resulta satisfactoria, sino que demuestra que las cosas se están haciendo despacito y con buena letra en esta ocasión.
El propio Tim Burton dirige dos de los episodios (y su mano se nota en detalles como algún tramo de sabor stop-motion a lo Frankenweenie), mientras que Paco Cabezas (The Umbrella Academy) vuelve a la carga con otros dos.
Al elenco ya conocido (capitaneado por una Catherine Zeta-Jones que por fin puede brillar como se merece en el papel de Morticia) se unen nuevos rostros como el siempre divertido Steve Buscemi e incluso alguna presencia que sirve de homenaje a las películas de La Familia Addams de los 90.
Por supuesto, es Jenna Ortega la que tiene el merecido protagonismo, pero esta vez se ha conseguido un equilibrio más coral en las interpretaciones y tiempos en pantalla.

Así, aunque echamos en falta más piques con su hermana, Pugsley tiene ahora más presencia. También Luís Guzmán como Gómez, pero su personaje nos sigue pareciendo demasiado insulso, especialmente si lo comparamos con la magistral versión de Raúl Juliá en las películas.
Kudos, eso sí, para el divertidísimo Fred Armisen como Fétido. ¡Cómo se le echa de menos en los sketches de Saturday Night Live!
No solo hay talento en el reparto y una evidente inversión en valores de producción (vestuario, escenarios y atrezzo están a un gran nivel), sino que se nota que los productores han tomado nota de las críticas y han corregido un poco el tono de la serie.
Más intenso que una Mamushka
Como decíamos, ahora el ambiente es algo más macabro y oscuro y menos "romanticón". Hay algo de eso, pero se enfoca más (al menos, por ahora) en el segundo plano, mientras que el misterio y algunas gotas de parodia y humor negro (como ese sargento campista) van ganando tiempo en pantalla.
Es verdad que, a veces, la serie sigue sin encontrar exactamente su enfoque: ¿quiere ser cómica, misteriosa o todo a la vez? Y que, incomprensiblemente, algunos efectos digitales resultan mucho más "cantosos" que el resto (no entendemos ciertas transformaciones, la verdad), pero cuando la serie se toma menos en serio a sí misma es cuando mejor funciona.
Una vez más, los elementos más absurdos son los que dan vidilla y, aunque es cierto que la mayor presencia de un tono "a lo Harry Potter" (con facciones de personajes según sus poderes y breves momentos de épica) sienta mejor de lo esperado a la serie, nos satisface más cuando se vuelve más Addams, sin ataduras. Buena parte de la culpa la tiene Cosa, claro.

No queremos terminar sin resaltar la faceta musical. Aunque por ahora no tenemos coreografía musical de Jenna, la banda sonora se llena de versiones de clásicos pop como "Zombie" o "Losing My Religion" que funcionan muy bien. Ojo también al nuevo opening, con la música tan acertada de Danny Elfman.
En conjunto, la temporada 2 de Miércoles nos está gustando más que la primera, sobre todo porque parece más sólida y consciente de su público.
El último episodio demuestra cierto apoyo excesivo en acontecimientos pasados que ya dábamos por cerrados, pero deja abiertos frentes muy interesantes que nos hacen desear con ganas el resto de episodios. Ah, qué tortura tener que esperar tantos días... ¡la tortura es maravillosa, cara mia!
Valoración
Nota 80
Es justo reconocer que este arranque de la temporada 2 afina más el tiro que los capítulos originales. Aunque a veces no parece saber qué tono dar al conjunto, la nueva aventura de Miércoles es más equilibrada, entretenida y efectiva, así que promete ser un nuevo hit en Netflix.
Lo mejor
La entrega de Jenna Ortega o Catherine Zeta-Jones a sus papeles. Los momentos cómicos más Addams. El misterio inicial.
Lo peor
Cierto apoyo en la primera temporada que lastra la tensión. Algún incomprensible efecto digital.
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Daniel Quesada
Coordinador de vídeo
Daniel Quesada es coordinador de vídeo y escribe en Hobby Consolas desde el año 2000. Especializado en juegos de actualidad y retro.
