Super Mario Party Jamboree es la mejor fiesta de despedida que podría tener Nintendo Switch: impresiones del juego abarrotado de contenido

Estoy jugando a Super Mario Party Jamboree, la nueva entrega de la saga partyjuego de Nintendo, y vengo a confirmarte que la tropa liderada por el fontanero va a hacerte disfrutar de Nintendo Switch como si fuera la primera vez. Te cuento qué me está pareciendo el juego en estas impresiones:

Super Mario Party Jamboree es la tercera entrega de la saga en Nintendo Switch y muy probablemente, la última. Por ello, la compañía japonesa ha hilado fino para darnos un juego sumamente completo que huele a traca final con pirotécnica diversión.

Llevo unos cuantos días jugando a Super Mario Party Jamboree y pese a que todavía me queda mucho por experimentar, lo que sí que tengo claro es que estoy disfrutando cada partida y experiencia que me ofrece el juego. 

Hace unas semanas, mi compañero Alberto Lloret describía a este título como el más completo de la saga hasta el momento y pudiendo haber profundizado en su propuesta, tengo que decir que no solo es el más completo, sino el que mejores sensaciones me ha dejado en mucho tiempo.

Parte de la magia de la saga Mario Party es que cuando preguntas a los fans cuál es su juego favorito, las respuestas son tremendamente variadas. Mario Party original, Mario Party 3, Mario Party 6... Hay para todos los gustos (el de un servidor es Mario Party DS, por ejemplo).

Y lo mismo ha sucedido en la era Switch. Con Jamboree ya son tres juegos en la consola. Sin embargo, Nintendo ha conseguido darle una razón de ser a esta entrega para que se distinga de las dos anteriores.

Si Super Mario Party fue la fiesta del movimiento en la híbrida, Mario Party Superstars era un baño de nostalgia más centrado en la esencia clásica de la saga. Super Mario Party Jamboree supone una fusión entre ambos conceptos, a la que se suma de todo.

Tenemos más minijuegos, más tableros, más personajes, más ideas, más contenido en general y más diversión... y con eso bajo el brazo, resulta complicado sacarle demasiados peros a estas primeras horas a los mandos de este nuevo juego. 

Las principales novedades Super Mario Party Jamboree en tableros y su modo estrella

Todo mantiene una estructura muy similar en la joya de la corona, el modo Mario Party. Los nuevos tableros (puedo hablar de cuatro de ellos) me han convencido bastante y todos siguen presentando un toque de locura y aleatoriedad, pero siempre ofreciendo recompensas justas.

Mi primera partida fue en el tablero Isla Goomba, cuya dinámica principal es la subida de la marea y la apertura de nuevos caminos a través de playas y acantilados con la sombra amenazante de un volcán dormido, que deja de estarlo en ciertos momentos.

Jugué contra algunos amigos y tengo que decir que la experiencia fue puro Mario Party. Después de haber sido humillado en varios minijuegos, las estrellas de bonificación me cayeron del cielo y gracias ellas, obtuve una inesperada victoria. Esto que desató indignación en el grupo y mucho pique. Jamboree ya nos había atrapado a las primeras de cambio.

La esencia de la veterana saga no pierde ni una pizca de aroma y Nintendo ha logrado introducir ciertos condimentos que hacen que esa experiencia que tanto conocemos mejore y expanda su sabor en otras direcciones.

Puede que los tableros sea lo que menos cambia, pero son igualmente destacables. El Bosque de Mega Floruga ofrece mucho dinamismo con el movimiento de dicho personaje, las Galerías Arcoíris te incitan a que caigas en el consumismo y el Circuito Lanzadados es un no parar constante.

A estos se le suman otros en los que no puedo profundizar, pero todos ofrecen una manera de jugar distinta, que encima se potencia con nuevos dados y con la posibilidad de elegir entre modo fiesta con reglas más distendidas o el modo competitivo, para quienes busquen destruir sus relaciones de amistad por completo.

Este último modo se siente diferente y exigente, ya que permite configurar cantidad de aspectos que antes podían depender más de la aleatoriedad, lo que generaba algunas críticas por parte de los jugadores y jugadoras más serios.

Aunque, la gran novedad son los Compas Jamboree, un nuevo añadido que te permite reclutar a un personaje acompañante. Cada uno ofrece ventajas únicas. Wario siempre te da unas monedas extra, DK utiliza sus barriles para mandarte en volandas y así una larga retahíla.

Este extra hace que los jugadores se peleen por otro objetivo que no sea solo la estrella, lo que ofrece más estrategias de cara a las partidas más largas. El único problema es que en varias no he podido reclutar a los Compas por estar demasiado lejos en el mapa (solo están disponibles durante tres turnos).

Super Mario Party Jamboree es más en todos los aspectos

Como digo, la experiencia en el modo Mario Party se mantiene, pero hay mucho más que comentar, ya que de modos vamos servidos en Jamboree. De modos... y de minijuegos. Más de 110 minijuegos componen el plantel de esta entrega.

¿Qué me están pareciendo? En su mayoría son divertidos, desafiantes y variados. Puede que haya alguno que repita ciertos conceptos, pero creo que Nintendo ha dado con la medida óptima entre aquellos que apuestan por el giroscopio de los Joy-Con y los que recurren a esquemas de control más tradiciones.

Todos contra todos, tres contra uno, por parejas, duelo, más dinámicos, de azar, centrados en la memoria, en la habilidad, en el ritmo... apenas echo en falta temas. Además, el Puerto de los minijuegos también establece diferentes competiciones (online y offline) como retos diarios para que puedas experimentar mini torneos si no te apetece echarte una partida de tablero.

El movimiento es vida

Y hay más. Ya te digo. En vez de Jamboree, este juego podría haberse llamado Super Mario Party MÁS. Las novedades en cuanto a modos de juego pasan por Cocina Rítmica, Fabrica de Toad y Alas a la aventura, tres experiencias muy diferentes entre sí.

La primera busca que cuatro jugadores cooperen para cocinar ricos platos mientras seguimos el compás de la música. Cada sesión en los fogones se divide en pequeños minijuegos en donde toca agitar los Joy-Cons para clavar los tiempos.

Cortar y trocear, evitar que la tortita se queme, espetar la carne... todo debe hacerse en el momento justo si queremos que esto no se convierta en Pesadilla en la cocina a lo Overcooked. Dejo claro que la máquina lo hace mil veces mejor que un servidor.

Fábrica de Toad (no es el circuito de Mario Kart Wii) vuelve a apostar por el movimiento, pero esta vez más calmado, coordinado y sutil. El modo se compone de varios niveles de diferente dificultad y "todo" lo que hay que hacer es llevar una bolita del punto A al B

Para ello hay que coordinarse con cada Joy-Con girándolos para así controlar las palancas que proyectan la bola. El resultado es una jugabilidad mucho más metódica, un buen contraste, que encima brilla (y desespera en el buen sentido) en multijugador.

Por último tenemos Alas a la aventura. ¿Recuerdas el subidón que era volar en Super Mario 64? Pues aquí se replica, pero siendo tú quien controla las alas. Toca levantarse del sofá y ponerse a mover los brazos como si no hubiera un mañana.

Este es el modo que más aprovecha el control por movimiento y nos lleva a participar en batallas aéreas, recorrer un entorno abierto como si esto fuera la avioneta de Wii Sports Resort o hacer de chofer recogiendo personajes en volandas junto a otro jugador.

La idea está bien, la ejecución... no tanto. El control no es malo del todo, pero lo de mover los brazos todo el rato pasa factura. También te lo está contando una persona que tiene los hombros destruidos (suenan como hormigoneras cuando los giro).

Estos tres modos son ideales si estás buscando experimentar esa jugabilidad física que siempre ha ofrecido Nintendo Switch, en donde el movimiento y la complicidad entre jugadores destaca por encima de cualquier otra cosa. Puede que no sean ideas locas, pero siempre suman puntos positivos.

Bowser ataca de nuevo

Y si buscas más... hay más. Bowser protagoniza los dos últimos modos dentro de Jamboree. Los modos más masivos del juego llegan bajo el manto del Rey Koopa. Hablamos de Bowseratlón y de Brigada anti-Bowser.

Bowseratlón es una competición de hasta 20 jugadores (en línea también está disponible) que nos pone a un tablero algo diferente. Siguiendo la estela de propuestas como F-Zero 99 o Tetris 99, este modo quiere que demos tres vueltas a un tablero de 150 casillas.

Sí, son muchas y aquí no hay dados. Para avanzar necesitas recoger monedas (una moneda equivale a una casilla) en tres minijuegos. Cada ronda está compuesta por los mismos minijuegos, pero para que no se haga monótono, estos van variando ligeramente.

Así que aquí hay que ser tremendamente avaricioso y hacerse con el máximo de monedas posible. Aunque ojo, porque al final de cada ronda llegará el Bowser de pega para tratar de que retrocedas unas cuantas casillas. 

¿La valoración? Más que positiva, aunque reconozco que me encantaría ver este modo en online. Toca esperar al lanzamiento. De momento, se trata de uno de los modos más competitivos y emocionantes de la saga, ya que todo es en tiempo real.

Y otro que también recurre a unos cuantos personajes (8 en este caso) es Brigada anti-Bowser. El antagonista se disfraza de Godzilla (metafóricamente hablando) para destruirnos. Por suerte, la unión hace la fuerza y en un escenario de buenas proporciones puedes organizarte con otros personajes para lanzarle bombas y así debilitarlo. Todo, claro está, con minijuegos de por medio.

Ambos modos representan más esa corriente más tradicional de la saga en cuanto a mecánicas, pero aportan otro soplo de aire fresco a Mario Party y dejan claro que las funcionalidades online van a ser clave en este título.

¿Ya no queda nada más no? ¡Pues sí! Por último, tenemos la Plaza Party, un pequeño HUB central en donde podemos canjear todos los puntos que se obtienen jugando a los diferentes modos para conseguir temas musicales, pegatinas, reacciones que usar en los tableros y más, porque también hay una mecánica jugable... de la que hablaré en el análisis dentro de unos días.

Aunque lanzo un pequeño anticipo, se trata de una especie de modo Historia, en donde podemos recorrer los tableros mientras completamos algunas misiones extra. Lo más curioso es que este modo tampoco está anunciado a bombo y platillo dentro del juego.

Si bien estos artículos son algo secundario y anecdótico, son otro pequeño incentivo para seguir jugando, aunque lo principal sea querer desbloquear tableros y dos personajes ocultos dentro de los más de 20 que se incluyen en el juego mediante el sistema de logros.

Voy a seguir tirando los dados de Super Mario Party Jamboree estos días para traerte la valoración final dentro de poco, pero tengo claro que el juego ya lleva un par de estrellas conseguidas. ¿Cuántas logrará agenciarse para cuando la partida se termine?

Super Mario Party Jamboree

Super Mario Party Jamboree

Lanzamiento

17-10-2024

Género

Acción

Compañía

Nintendo

Pegi

+3

Número de jugadores

1-4

Multijugador

2-20

Idioma de los textos

Español

Idioma de los subtítulos

Español

Hobby89Muy bueno
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David Rodríguez

Redactor

David Rodríguez es redactor y analista en HobbyConsolas. Especializado en videojuegos, se dedica a cubrir la actualidad del sector mediante noticias, críticas, artículos de opinión y vídeos.

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