1993 fue un año crucial para las consolas de 16 bits (con juegos como los Aladdin o nuevas versiones de Street Fighter II) y para nuevo hardware como Jaguar o 3DO. En este vídeo, repasamos los lanzamientos de videojuegos y consolas más importantes de hace 30 años.

Acabamos de arrancar 2023, un año que seguramente muchos veíamos como un futuro super lejano cuando éramos niños, con coches voladores y rayos láser por doquier. ¡Y es que algunos éramos unos niños cuando llegaron los videojuegos de 1993! Otros, ya tenían hasta bigote, como nuestro amigo Bruno Sol.

Precisamente por eso (y porque justo en ese año él estaba trabajando en Hobby Consolas), dedicamos Las historias de tío Bruno de esta semana para viajar tres décadas en el tiempo y recordar los mejores videojuegos y los lanzamientos de consolas más sonados del año.

1993 fue el año que vio nacer consolas como Atari Jaguar o 3DO (también fue el año del desembarco de Mega CD en España), en una época en la que la generación de 32 bits se aproximaba a pasos agigantados.

Pero, por ahora, Mega Drive y Super Nintendo eran las reinas del cotarro y, de hecho, muchas veces sus lanzamientos se comparaban. Especialmente, con casos tan sonados como el de Aladdin, con dos juegos muy diferentes pero de gran calidad en ambos casos.

¡Y qué decir de Street Fighter II! Las dos consolas tuvieron sus propias versiones del juego, que causaron furor en las navidades. ¡Era casi, casi, como tener la recreativa en casa!

Otros lanzamientos como Star Fox, Super Mario All Stars o Eternal Champions mantenían el hype del personal por las nubes. ¡Eran juegos capaces de vender consolas!

Los jugadores de PC también vivían una época dorada gracias a compañías como Lucasarts, que lanzó los aclamados X-Wing, Sam and Max Hit the Road o Day of the Tentacle.

Ahora que hemos recordado los mejores videojuegos de 1993... ¿Qué otras consolas o videojuegos retro os gustaría que recordáramos en próximas entregas de Las historias de tío Bruno? Dejad vuestras sugerencias en los comentarios de aquí debajo y volveremos cada sábado para recordarlas... Y recordar también cuando nosotros teníamos pelazo.

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