Numantia
Reportaje

Numantia, tras los pasos de Commandos y Praetorians

Por José L. Ortega
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Los videojuegos de estrategia es un género que, desde siempre, ha tenido un nutrido grupo de fieles, a pesar de que con los avances tecnológicos los títulos de este calibre han ido disminuyendo su presencia. Pero, ¿quién no recuerda haberse pasado horas delante del ordenador con sagas como Age of Empires?

Siempre hemos tenido una buena cosecha de videojuegos de estrategia creados en España. Y aunque hemos vivido un pequeño oasis, el crecimiento de la industria independiente en España o las iniciativas de apoyo a los estudios pequeños como PlayStation Talents dan pie a que más jovenes creadores apuesten por uno de los estilos más clásicos y emocionantes del ocio electrónico.

Es el caso de Numantia, el videojuego desarrollado por RecoTechnology que está ya disponible tanto en PS4 como en PC. Un título inspirado en los grandes juegos de estrategia creados en España, pero también con la personalidad suficiente como para aportar su sello de distinción.

Los orígenes: Commandos y Praetorians

Hablar de juegos de estrategia desarrollados en España, tiene dos nombres propios. Lógicamente, el primero que se viene a la cabeza es Commandos, la primera saga de videojuegos patria que traspasó fronteras y revolucionó, tanto la industria del país como el campo de los videojuegos de tinte estratégico en general.

Commandos

El mítico juego, desarrollado por Pyro Studios, encandiló a todo tipo de públicos por diversos aspectos. El primero de ellos era su propia ambientación. La Segunda Guerra Mundial es un marco que siempre ha resultado perfecto para plasmar en el mundo de los videojuegos. Especialmente a finales de los noventa y principios de siglo -fiebre que, parece de regreso gracias a Call of Duty WWII-. donde primaban los títulos de este calibre.

Commandos ofrecía un enfoque diferente del conflicto, habitualmente refrendado en juegos de acción en primera persona. Gracias a su vista aérea podíamos analizar concienzudamente el terreno antes de tomar una decisión al respecto de cuál era el siguiente paso a seguir. Siempre teniendo en cuenta las diferentes habilidades de nuestras huestes, entre las que teníamos a un marine, un espía, un zapador, un francotirador, etc. Además, hacer uso del 'one man army' era imposible. Los niveles estaban perfectamente diseñados para avanzar como una unidad, y que cada uno de los soldados hiciera su tarea correspondiente. Una propuesta basada en el método prueba/error, que lo convertían en un reto exigente, pero tremendamente satisfactorio.

Además, Commandos sabía combinar la crueldad del marco en el que se basaba con pequeños pespuntes de humor que hacían la obra algo más cercana. Lo conseguía gracias a la ruptura de la cuarta pared en la relación con los personajes, que respondían a nuestras órdenes con sus míticos 'Oki Doki', 'Oído cocina' o 'No puedo hacer eso', entre otros. Eso hacía que se formaran unos vínculos con el jugador y una cercanía con la obra, transmitiendo unas sensaciones difíciles de conseguir.

Commandos

Todo el cómputo y el grado mediático que alcanzó, provocó que todo tipo de jugadores, incluso los menos atraídos por el concepto estratégico, se acercaran a la obra. El primer Commandos recaudó más de 6 millones de euros tras haber partido de un presupuesto de 900.000 €. El éxito fue incluso mayor con la segunda entrega. La trilogía Commandos dejó huella, y su burbuja pinchó cuando cambiaron la premisa distintiva inicial cuando con Commandos Strike Force pasaron a convertirse en un shooter en primera persona más basado en la Segunda Guerra Mundial.

En plena efervescencia de éxito, Pyro Studios optó por continuar con una fórmula semejante a la de Commandos con Praetorians, una nueva IP con la particularidad de estar ambientado en un marco histórico radicalmente diferente, ya que estaba basado en las campañas de Julio César.

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Tampoco era el primer juego de estrategia sobre romanos, pero sus elementos distintivos partían de un sistema de juego diferente a lo visto hasta entonces, centrado de lleno en la estrategia militar. No era necesario obtener numerosos recursos o construir numerosas edificaciones para defender un lugar para prepararnos para las refriegas protagonizadas por romanos, egipcios y bárbaros.

El buen hacer de Numantia

Tras un largo periodo sin videojuegos españoles de estrategia de relumbrón, llega Numantia dispuesto a resistir la batalla estoicamente y destruir a ese gigante dormido que es el género en los últimos años, salvo honrosas excepciones.

Desde RecoTechnology han tenido en cuenta todo lo sucedido con videojuegos como Commandos o Praetorians, sabiendo tomar sus cosas buenas y procurando no repetir errores del pasado.

Primeros minutos e impresiones de Numantia, el nuevo juego español de estrategia

Aunque hay que tener en cuenta las intenciones del juego. Para destacar hay que distinguirse, y Numantia lo hace, como su propio nombre indica, con una de las batallas históricas más significativas de la historia española. En la Guerra Numantina, librada en las inmediaciones del Duero, se produjo la batalla que serviría de epílogo a las guerras celtíberas, en el que un grupo de numantinos contuvo el asedio de las tropas romanas, que eran mucho mayores en número. Un evento histórico que narra los hechos ocurridos en la Península Ibérica durante la expansión de la República de Roma en el 154 a.C. Una excelente lección de historia, aunque a su vez acarree que la propuesta pueda tener escaso interés lejos de nuestras fronteras.

Aun así, Numantia es disfrutable para todo tipo de públicos, que además permite revivir el conflicto desde los dos bandos, pudiendo dirigir a 25 unidades militares inspiradas en cuerpos y destacamentos reales, apoyando a las tropas numantinas contra el ejército romano o expandir el poder de Roma por toda la Península. Las dos campañas de Numantia son uno de sus principales atractivos.

Romanos y celtíberos se enfrentan por turnos en el que las tropas se moverán por casillas hexagonales. Una decisión tomada para poder adaptar el juego de la mejor manera posible tanto a teclado y ratón como al mando, favoreciendo así a todo tipo de público, lo que resulta un verdadero acierto.

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Los combates se dirimen por medio de un tablero de corte clásico con casillas hexagonales, en los que movemos a las unidades por las celdas y que deberemos mover con cautela en función de las clases de enemigos. Además tendremos que gestionar los recursos, cumplir diferentes retos y tomar decisiones que afectarán tanto a los objetivos de los eventos como a la propia historia del juego. Mecánicas de antes combinadas con algunas más actuales, y rubricadas con la posibilidad de vivir la aventura de forma cooperativa.

La bella historia representativa de nuestro país se auna con una industria emergente y atractiva. Numantia no solo es un videojuego, sino un medio de aprendizaje, haciendo que el camino sea divertido. Puede que sea solo el primer paso en un largo camino. Puede que pronto comenzamos a vivir una nueva época de esplendor en el campo de los videojuegos de estrategia -e históricos- en España.

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