review Dirt rally 2.0
Análisis

Análisis de DiRT Rally 2.0 para PS4, Xbox One y PC, vuelve la simulación más exigente

Por Redacción Hobby Consolas

Versión comentada: PS4

Con nuestro análisis de DiRT Rally 2.0 os vamos a contar si la nueva entrega de la veterana serie de simuladores de rally merece la pena, y para quien está más enfocada. Si eres un apasionado del realismo y la exigencia, es tu juego. Pero si buscas una mano amiga que te ayude, y te guíe en tus primeras carreras, vete olvidando: es un juego exigente, para fans de la simulación.

Aunque no se pondrá a la venta hasta la semana que viene, hoy os traemos nuestro análisis de DiRT Rally 2.0, la nueva entrega de la aclamada saga de conducción de Codemasters, quien retoma la vertiente más seria de su aproximación al rally con esta versión 2.0.

Y es que, frente a la serie DiRT (DiRT 4 es por ahora su última entrega), más amigable y con ayudas a la conducción (como el rebobinado), DiRT Rally 2.0 encarna la versión más exigente y dura  de este deporte de conducción, en los que un mal derrape o una mala decisión puede terminar con nuestro vehículo en la cuneta. Y sin muchas ayudas por el camino...

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Pero no nos malinterpretéis. Todo en DiRT Rally 2.0 está pensado para divertir. Si quieres echarte una carrera suelta, puedes elegir el vehículo y tramo que quieras. Si quieres disfrutar de un modo "carrera" al uso tienes el modo Evento, e incluso puedes disputar rallies clásicos sueltos o el campeonato de rallycross. El juego, en ningún caso te obliga a seguir una ruta: eres tú quien la decide. 

Como ya hemos adelantado, en esta ocasión, el simulador apuesta por dos grandes vertientes de esta disciplina automovilística: el rally clásico (con tramos cronometrados en la “naturaleza”) y el rallycross (carreras cuerpo a cuerpo en circuitos de tierra y asfalto).

En cierto sentido, esto es un pequeño paso atrás respecto al primer DiRT Rally, que también tenía la Subida a Pikes Peak, y DiRT 4, que también contaba con la variante "landrush" (carreras de buggies y camionetas). También ha desaparecido el creador de tramos que tenía DiRT 4. Opciones todas que hubieran ayudado a engordar y enriquecer la propuesta de DiRT Rally 2.0.

Entre las opciones jugables de DiRT Rally 2.0 destacan sus seis rallies clásicos: Argentina, Nueva Zelanda, Polonia, Estados Unidos, España y Australia. Los dos últimos ya estaban en DiRT 4, mientras que los otros se han hecho específicamente para esta entrega.

En cuanto al rallycross, hay ocho trazados: Mettet, Trois Rivières, Silverstone, Lohéac, Hell, Montalegre, Montmeló y Höljes. El juego tiene la licencia oficial del Mundial de Rallycross, pero Codemasters ha tenido un gesto feo y no está completa.

Para quien no lo sepa, faltan un total de cuatro circuitos de este campeonato, que, en teoría, llegarán en los próximos meses como DLC de pago. No hay que olvidar que el juego tendrá dos temporadas de contenido, cada una de las cuales añadirá un nuevo rally y dos circuitos de rallycross.

En cuanto a control y jugabilidad, mantiene la línea de los anteriores, pero incluso dejando la sensación de estar bastante más pulido, con muchos más matices a la hora de gobernar los vehículos y al recorrer los distintos trazados (los distintos terrenos se diferencian más que nunca, añadiendo más matices con los efectos climatológicos). 

Situaciones como los derrapes, los subvirajes o la pérdida de tracción en alguna rueda tienen ahora un mayor impacto en el control, ya juegues con volante o con el mando, donde las sensaciones también han ganado numerosos enteros. 

En este sentido, el tratamiento de la física del coche es, simplemente, excelente. Pero, al no haber opción de rebobinado, es uno de los juegos de conducción más difíciles y exigentes que existen hoy en día, y cualquier error se puede pagar muy caro. Por eso, si no has tenido contacto con el género, puede que de primeras sientas que el juego es algo frustrante, algo en lo que también influye que no haya tutoriales ni ningún tipo de ayuda.

Sirva como ejemplo un detalle del modo evento y rallycross: podemos destinar 30 minutos, o dinero, a las reparaciones de los vehículos. Pero si elegimos mal las prioridades, puede que nuestro coche acabe en la cuneta en la siguiente carrera. 

En cuanto a los modos de juego, no os vamos a engañar: va algo escaso. Por un lado, está “Evento”, donde participamos con nuestro propio equipo, para el que debemos contratar ingenieros y adquirir vehículos. Por otro lado, está el Mundial de Rallycross, que nos enfrenta a otros vehículos.

En tercer lugar, hay rallies históricos, que se dividen en cuatro grandes modalidades, que vamos desbloqueando progresivamente. También podemos crear campeonatos propios y participar en cualquier evento en modo Contrarreloj. Y, para acabar, hay competiciones online y también desafíos que se van renovando diaria o semanalmente. Hay que tener en cuenta que los créditos que ganamos para ir mejorando nuestro equipo sólo se canjean si estamos conectados a RaceNet, la infraestructura online de Codemasters.

Entrando en materia gráfica, se ha dado otro paso más, especialmente en lo que a la “atmósfera” se refiere. Ahora, es habitual ver los "flashazos" de las cámaras de fotos del público, y las aglomeraciones de gente en las cunetas son mucho más notorias. Las recreaciones de los vehículos siguen siendo soberbias, como la sensación de velocidad, especialmente con las vistas interiores.

También han mejorado sensiblemente los efectos climatológicos (la lluvia, por ejemplo, como podéis ver en el vídeo) y se ha mantenido la conducción a diferentes horas del día e incluso de noche. Eso sí, en esta ocasión también brillan por su ausencia otro tipo de eventos: no hay rallies de nieve. Así pues, no esperes ver ni el rally de Montecarlo ni el de Suecia.

Para terminar, tampoco cuenta con soporte para realidad virtual, algo que se introdujo en el primer DiRT Rally a modo de descarga (y posteriormente se incluyó en una reedición del juego). Ya está confirmada cómo será la jugada con esta entrega: la compatibilidad con VR llegará durante el próximo verano, y por ahora como algo exclusivo de Oculus Rift. Así pues, los usuarios de PlayStation VR pueden ir guardando el visor, al menos por ahora.

Dicho todo esto, DiRT Rally 2.0 es una sobresaliente experiencia para aquellos amantes de la velocidad que busquen un reto exigente, cero ayudas y la crudeza del deporte automovilístico real, aderezado con un control y física que sólo podemos tildar de sobresalientes. Sin duda, uno de los mejores juegos de rallies de 2019. Si es tu caso, no lo dudes: sigue la estela del primer DiRT Rally, y la mejora en muchos sentidos. Pero si buscas algo menos áspero o más amigable, quizá no sea el juego por el que empezar...

Valoración

Si buscas un simulador de rally exigente, realista y con buen control, DiRT Rally 2.0 es lo que buscas. Y, además, deja al jugador libertad para que progrese como quiera. Se echan en falta algunos modos de anteriores entregas, pero lo suple con un control todavía más exquisito y superior recreación gráfica de la atmósfera de los rallies.

Hobby

86

Muy bueno

Lo mejor

Control más pulido y mejorado. Mejoras en la recreación de la física, la climatología y la atmósfera de las carreras.

Lo peor

No incluye todos los modos y competiciones de DiRT 4 y DiRT Rally. Sin todos los circuitos del campeonato de rallycross.

Y además