Dragon Ball FighterZ
Análisis

Análisis de Dragon Ball FighterZ para PS4, Xbox One y PC

Por Daniel Quesada

Versión comentada: PS4

¡Goku supera su propio límite! Con ustedes, el juego de Dragon Ball más espectacular de los últimos años, gracias a los papás de Guilty Gear. El duelo con la androide 21 os va a dejar sin aliento en Dragon Ball FighterZ.

Cuando nos ponemos a repasar lo más destacado del E3 2017, en casi todas las cabezas brota automáticamente Dragon Ball FighterZ, el juego de Arc System Works que enamoró a todos por su frenético y espectacular estilo de lucha. Pues bien, han pasado los meses y, por fin, Goku y compañía vuelven a estar entre nosotros. 

Como bien sabréis a estas alturas, la fórmula de Dragon Ball FighterZ rompe con lo que nos tenían acostumbrados los juegos tipo Dragon Ball Xenoverse 2, ya que en esta ocasión tenemos un juego de lucha en dos dimensiones y por equipos, similar (salvando las distancias) a la propuesta de los Marvel vs Capcom. Lo de la pelea en dos dimensiones no nos extraña, puesto que este grupo de programación ya se encargó de Dragon Ball Z Extreme Butoden para 3DS. Ese título fue algo irregular, pero en este caso los resultados han sido muuucho más satisfactorios. Así, podemos empezar con Goku lanzando Kamehamehas como posesos y cambiar en un momento a Vegeta, o a usar a Gohan para que lance un ataque puntual mientras Goku sigue como luchador principal. Los equipos son de 3 luchadores, como suele ser costumbre. Si uno de nuestros luchadores es eliminado, el siguiente saltará automáticamente al "ruedo" en una secuencia de choque con el rival totalmente espectacular.

Dragon Ball FighterZ

Los ataques especiales se ejecutan mediante comandos muy sencillos, casi siempre consistentes en "cuartos de luna" y un botón. Tenemos una barra de energía que puede subir hasta 7 niveles (al dar o recibir golpes), que nos sirve para ejecutar nuestras técnicas más letales: las hay que consumen una borra o las más gordas (como el Final Flash de Vegeta o el Kamehameha Solar de Célula), que gastan 3. Al margen de los matices en cada personaje, todos cuentan con una serie de mecánicas comunes, como la carga de energía, las acometidas (nuestro personaje se lanza a por el rival y le lanza un golpe, aunque esté no esté delante de él), las desapariciones y reapariciones junto al enemigo o el modo chispeante, que solo se puede activar una vez por combate y nos permite recuperar paulatinamente algo de salud.

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Si enlazamos suficientes combos ( de 10, 20 y hasta de 70 golpes), reuniremos las Bolas de Dragón en pleno combate y podremos invocar a Shenron, para que nos otorgue alguna ventaja: recargar nuestra energía, "resucitar" a un aliado caído... No es nada fácil conseguirlo, pero la recompensa merece la pena.

Dragon Ball FighterZ

Combinar todo esto con los cambios de personaje es crucial para alzarse con la victoria en Dragon Ball FighterZ. Al principio, puede parecer que este juego no es más que un "machacabotones" muy bonito. No nos vamos a engañar, su sistema de pelea no tiene la profundidad de un Street Fighter V o un Guilty Gear (otro gran juego de Arc System Works), pero dominar sus pormenores os demostrará que eso de golpear botones al tuntún no es infalible. Una vez adaptamos nuestras neuronas a ejecutar los diferentes combos, a aprovechar los momentos de debilidad para cambiar de personaje o a fintar con la misma velocidad que golpeamos, descubriremos unos combates mucho más emocionantes y climáticos de lo que habíamos pensado en un principio.

Hay que tener en cuenta que ciertos luchadores cuentan con personajes exclusivos de apoyo, que pueden aparecer durante unos segundos para echar un cable con un ataque. Así, la Androide 18 llama a su hermano Androide 17 en ciertos golpes, Nappa puede plantar Saibaimen para que se lancen a por el Yamch... digo pánfilo de turno... Y Ginyu puede colocr en pantalla a todos los miembros de sus Fuerzas Especiales, si somos lo bastante rápidos pulsando botones. Todos estos personajes exclusivos no son seleccionables por sí solos, pero enriquecen muchísimo los combates.

Por supuesto, a eso también ayudan los momentos cumbre de los combates: al rematar a un rival, podemos usar el botón Círculo (B en Xbox One) para lanzarlo despedido contra una montaña o usar una de nuestras ondas de energía más devastadoras para que la cámara nos muestre una gigantesca explosión que se vea a kilómetros de distancia, lo que se conoce como un final destructivo. Pero Dragon Ball FighterZ esconde mucho más: si usamos a los personajes concretos en el escenario concreto (por ejemplo, Goku contra Freezer en Namek), se activarán las llamadas escenas dramáticas, en las que se reproducirán momentos clave de la historia de Dragon Ball Z: Trunks despedazando a Freezer, Goku rematando a Kid Buu con la Genkidama... Ya sean Dramatic Intros o Dramatic Finishers (llamados finales espectaculares en la versión española), estos momentos os van a dejar con la boca abierta, por su espectacularidad y por lo fieles que resultan a la obra original. Incluso es posible derrotar a un rival de una patada que lo lance a otro escenario y seguir la lucha desde ahí.

Y es que, si hay algo que ha dejado maravillados a los fans desde el principio, ha sido la ingente cantidad de movimientos, referencias y guiños al manganime de Akira Toriyama. Después de haber dedicado horas y horas al análisis, todavía seguimos descubriendo un puñetazo o una presa con la que decimos "anda, leñe, si eso justo es lo que hacía el personaje en este o este combate". Nappa da una palmada hacia arriba como cuando intentaba atrapar a Goku, los fantasmas del Ataque Kamikaze de Gotenks ponen las mismas huecas que en el combate contra Super Boo... Es un no parar. Incluso en los diálogos previos a los combates, los personajes se lanzan mensajes pensados para que los reconozcan los fans más iniciados. Por ejemplo, Trunks manifiesta su desconcierto al enfrentarse al Androide 16.

Dragon Ball FighterZ

Por cierto, a excepción de Freezer, que puede pasar a su forma Golden Freezer, no podemos transformar a los personajes cuando queramos, solo lo hacen cuando ejecutan ataques concretos (Goku pasa a Super Saiyan 3 en su Kamehameha más destructivo, por ejemplo). ¡Ni siquiera podemos hacer que vuelen cuando nos apetezca! Solo lo hacen durante determinados ataques y, a pesar de todo ello, nunca echamos en falta esas capacidades. Dicho de otra forma: los desarrolladores se las han apañado para incluir todos los elementos, manteniendo un tono más "arcade" que simulador a la experiencia. En cierto modo, este juego recordará a los veteranos a ese curioso Super Dragon Ball Z que vimos en PS2 y recreativas.

Dragon Ball FighterZ luchadores

Y ya que estamos, ¿con qué plantel de personajes contamos? En total, Dragon Ball FighterZ incluye 24 personajes, que abarcan principalmente Dragon Ball Z (Célula, la androide 18, Ginyu, Gohan adulto, etc), pero también se atreven un poquito con Dragon Ball Super, gracias a la presencia de Goku Black o Hit. De los 24, tres personajes se han de desbloquear: Goku y Vegeta Super Saiyan Blue y la Androide 21, el nuevo personaje diseñado por Akira Toriyama para este juego. Ahora hablaremos sobre ella, pero hay que dedicar un minutín a esta lista. Aunque una cifra de 24 contendientes es más que razonable, se queda un poco justa si lo comparamos con otros títulos de la competencia como Street Fighter V Arcade Edition o Injustice 2 (ambos, con 28 luchadores) o Marvel vs Capcom Infinite, con 30. Y, claro, esto hace más pupa cuando vemos que se han reservado 8 personajes, nada menos, para venderlos aparte como DLC. Lo mismo sucede con la música: la que hay en el juego es muy buena, pero resulta que podemos tener la original de la serie... Si lo pagamos aparte. Esas maniobras les ha costado un puntito en nuestra valoración final... Pero a pesar de ello sigue siendo un juego sobresaliente.

Pasemos a los modos de juego. El más llamativo al principio es el modo Historia, ya que nos plantea un arco argumental nuevo, situado cronológicamente después de la saga de Golden Freezer. En él, los héroes parecen haber perdido toda su fuerza y están poseídos por una especie de espíritu de origen desconocido, el cual es capaz de dictar sus movimientos. Por otro lado, comienzan a aparecer clones de todos ellos y villanos como Nappa, Ginyu, Freezer o Célula han vuelto a la vida. Con todos estos extraños acontecimientos parece estar vinculada la Androide 21, una creación del Dr. Gero de la que nada se sabía hasta ahora. ¿Es buena o mala? ¿Y a qué se debe esa forma demoníaca que es capaz de adoptar? Este modo se divide en 3 arcos, cada uno de los cuales nos cuenta la historia desde una perspectiva diferente.

Para avanzar por el modo historia, tenemos un tablero (que recuerda vagamente al que vimos en Dragon Ball Z Budokai 2), por el que podemos elegir ruta. Lo importante para avanzar en la trama es llegar a los llamados combates con jefes, que suelen ser más poderosos que el resto. Por las diferentes rutas, también podemos encontrar combates con los que liberar nuevos personajes para nuestro equipo y duelos de relleno para subir de nivel (en este modo, los personajes tienen puntos de experiencia y niveles, que afectan a su fuerza y resistencia) y otros vinculados a tutoriales, que nos explican en pleno combate técnicas útiles.

Al superar los duelos, además de EXP recibimos items para asignar a nuestro grupo. Tenemos 3 huecos para luchadores (podemos elegir entre todos los que hayamos desbloqueado dentro de la historia) y otros 3 para objetos, los cuales nos otorgan ventajas como más daño en los ataques especiales, más tiempo para los combates, la restauración paulatina de nuestra salud... Es recomendable lanzarse a por esos combates de relleno al principio, para subir de nivel y conseguir objetos (ojo, tenemos un número limitado de movimientos por tablero), aunque es verdad que, a medida que avanzamos, esos duelos se vuelven un poco repetitivos. Y es que la campaña tiene una duración de unas 10 horas, lo que no está nada mal. Tras ese lapso, habréis superado en torno al 70% de ese modo, así que aún os quedarán muchos duelos por abarcar...

Aunque los combates de este modo no son especialmente difíciles, no podemos dejar de lanzarnos a por ellos, gracias a que, por fin en un juego de Dragon Ball, el desarrollo de la misma está contado con mucha gracia. Decid adiós a las siluetas estáticas o a los modelos poligonales con un par de sobrias animaciones. Aquí, los personajes de las escenas se mueven mucho, gesticulan y bromean sin que tengamos que tragarnos toneladas de diálogos insulsos. Además, tanto el personaje de Androide 21 como su historia consiguen capturar la atención.

Dragon Ball FighterZ

Si queremos seguir jugando en solitario, contamos con un modo práctica, en el que podemos pulir nuestra técnica o incluso intentar superar retos de combos. Más interesante es el modo Arcade, que nos propone 3 recorridos de 3, 5 ó 7 combates en los que se nos evalúa con una nota en función de nuestro rendimiento. Tras superarlos, desbloqueamos la versión difícil de cada recorrido. Aquí es donde se demuestra que Dragon Ball FighterZ es mucho más que aporrear botones. Intentad superar los recorridos Arcade en difícil pulsando a lo loco y nos contáis qué tal os resulta, amigos...

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Por supuesto, aparte de estos modos podéis entrar en un Versus local e incluso un modo torneo local u online para hasta 16 jugadores (pueden ser humanos o IA), a lo que se une la posibilidad de entrar en duelos informales o igualados online. Ahí es donde podéis demostrar a la comunidad los frutos de vuestro entrenamiento...

Si lo que buscáis es espectáculo sin complicaciones, podéis entrar en el canal de repeticiones, donde podéis ver combates online previos, ya sean vuestros o de otros jugadores. En ese modo, el simpático comentarista del Gran Torneo comentará las mejores jugadas.

Lamentablemente, los servidores finales para juego online aún no están disponibles, así que hemos basado la experiencia en el último día de beta abierta (que, a diferencia de los anteriores, sí nos proporcionó una experiencia online fluída). Os actualizaremos la información cuando, al acabar la semana, los servidores finales estén activos.

Al superar combates en todos estos modos obtenéis zeníes, la moneda de Dragon Ball. Con ellos, podéis entrar en la tienda del juego y comprar cápsulas de premio aleatorio. Normalmente, serán títulos nuevos para vuestra ficha de jugador, más colores para los personajes, iconos para saludar a otros usuarios online o bien avatares para usar mientras nos movemos por el hub del juego, desde el que accedemos a los diferentes modos. Ninguno de estos aspectos os va a cambiar radicalmente la experiencia de juego, pero seguro que los avatares pican el afán coleccionista de más de uno.

Como veis, sin resultar sorprendente, la oferta de modos de juego de Dragon Ball FighterZ está a la altura de las circunstancias. ¿Y qué hay del apartado técnico, finalmente es para tanto? Por supuesto que sí. Como sabréis, los combates son en 2D pero con gráficos poligonales, "maqueados" con una pulcrísima capa de cel-shading que dan pie a unos personajes absolutamente calcados a los del anime. No es solo que su aspecto estático sea igual, es que las animaciones son las más fluidas y detalladas que hemos visto nunca en un Dragon Ball. El movimiento del pelo, los dobleces de la ropa, las expresiones incluso en la pose de guardia... Todo tiene una vida que enamora desde el primer minuto. Pero eso no es todo, ya que los escenarios se van destruyendo a medida que avanza el combate y los efectos de partículas, explosiones y ondas de energía parecen fruto del mejor animador de la serie.

Dragon Ball FighterZ

La cámara, por su parte, brilla con luz propia durante los ataques más contundentes, mostrando primeros planos, encuadres super angulares (cómo gusta Arc System Works de planos tipo ojo de vez y similares), travellings circulares alrededor del héroe y poses tan exageradas que no puedes por menos que fliparte.

A todo esto, también hemos de celebrar que el apartado sonoro está bastante por encima de otros juegos de Dragon Ball. La música tiene algunas piezas realmente emocionantes, que bien podían formar parte de la serie, acompañadas de los mismos efectos de sonido que escuchábamos en televisión. Cuando el audio, el vídeo y la frenética jugabilidad confluyen en momentos cumbre, como ver a Vegeta lanzando un Final Flash, al principio no puedes evitar exclamar algo tipo "pero qué pedazo de combate".

Las voces, como siempre, están tanto en japonés como en inglés americano. Haceos un favor y usar solo las japonesas, que son, con diferencia, mucho más contundentes. Por cierto, en este vídeo os mostramos cómo quedaría Dragon Ball FighterZ en español, por si Bandai Namco quiere tomar nota, ejem...

Con todos estos ingredientes sobre la mesa, hemos de concluir que FighterZ es un juego de lucha fresco, rápido y muy, muy espectacular. La labor de artesanía que hay detrás de cada movimiento, cada pequeño guiño (lanzad el ataque final de Gotenks con Piccolo en vuestro equipo, veréis qué risa), cada esfuerzo por dar vida a Goku y sus amigos calan en nuestro cerebelo para que no podamos parar de jugar.

Hay juegos más profundos, seguro que hay otros más completos, pero ninguno ha dado un festín similar a nuestros sentidos como este. Sin duda, el mejor juego de Dragon Ball de los últimos tiempos. Y si alguien dice que es el mejor juego de Goku de la Historia, no podríamos llamarlo loco.

Valoración

No sabemos si es el mejor juego de lucha de los últimos años, pero sin duda es el juego de Dragon Ball más espectacular de la Historia. No os dejéis engañar por los combates rápidos: hay mucha miga por descubrir.

Hobby

91

Excelente

Lo mejor

El constante impacto audiovisual que nos regala. Cómo refresca la fórmula de los videojuegos de Dragon Ball. Aumenta la historia y el lore de la saga.

Lo peor

El modo Historia está alargado innecesariamente y puede hacerse tedioso a veces. Que hayan dejado aparte tanto contenido interesante. Ay, la ambición.