Final Fantasy 7 Remake análisis PS4
Análisis

Análisis Final Fantasy VII Remake para PlayStation 4

Por Álvaro Alonso

Versión comentada: PS4

Análisis de Final Fantasy VII Remake para PS4. El JRPG que marcó a toda una generación está de vuelta, con un lavado de cara gráfico, un nuevo sistema de combate y multitud de cambios. Pero... ¿es este el regreso que los fans llevan más de diez años esperando? ¿Se ha cumplido la promesa con este FFVII Remake?

"The promise has been made". Con esta frase, terminaba el tráiler de aquella inolvidable conferencia del E3 2015 que llenó de ilusión a miles de personas en todo el mundo: tras años de espera, tras años pidiéndolo, tras años de "sí pero no", Square Enix anunciaba el desarrollo de Final Fantasy VII Remake

Hablamos del remake de un juego que aún hoy, 20 años después de su lanzamiento, se sigue colando en los primeros puestos de las listas de "los mejores de la historia"; hablamos de un juego que supuso una revolución tecnológica, con esas transiciones entre escenas CGI y jugabilidad que parecían imposibles; hablamos de un juego que contiene el "yo soy tu padre" del ocio virtual, un momento inesperado e inolvidable que rompió a una generación en mil pedazos.

Todos sabíamos que rehacer Final Fantasy VII por completo no iba a ser fácil. Por eso, aunque fuese con muchos cambios (como un nuevo sistema de combate) y aunque abarcase sólo la parte de Midgar (algo que en el original duraba cinco horas, siendo generosos), lo entendimos. Lo entendimos porque es Final Fantasy VII.

Y hasta cierto punto nos cuesta creer que estemos aquí, tras haberlo completado de principio a fin. Porque es ese regreso tan esperado... y al mismo tiempo no lo es. Va a ser difícil explicarlo, pero lo vamos a intentar en el análisis de Final Fantasy VII Remake para PS4.

Reconstrucción de Midgar

Hay un aspecto muy importante sobre Final Fantasy VII (el original) que hay que tener en cuenta, y es que toda la parte de Midgar era lineal. Esta ha sido una de los grandes incógnitas, pues no sabíamos cómo iba a afrontar FFVII Remake esa linealidad. Al final, han optado por un un desarrollo por capítulos donde se mezclan partes guiadas, centradas en el argumento, con momentos en los que tenemos cierta libertad para explorar una pequeña zona y completar encargos secundarios. Y nos parece una decisión acertada.

Lo que no es tan acertado es el diseño de los escenarios, pues la gran mayoría no son más que pasillos. En las partes argumentales, en varias ocasiones, hay localizaciones algo más complejas que requieren exploración e incluyen pequeños puzles... Pero la sensación general es la de estar constantemente recorriendo pasillos. Square Enix sigue sin dar con la tecla en este aspecto y resulta curioso, porque en el original, pese a ser lineal, no teníamos esta sensación de ir sobre raíles.

Final Fantasy 7 Remake

Los momentos en los que se nos da libertad para completar misiones secundarias no abundan, pero los lugares donde suceden están muy bien representados. Vemos a personas de todo tipo haciendo su vida, llevando a cabo diferentes acciones (sorprende la variedad de animaciones), y descubrimos muchísimos detalles sobre el trasfondo de la ciudad. Es el vistazo a Midgar con el que soñábamos cuando imaginábamos un remake de Final Fantasy VII. Mención especial para el Mercado Muro, con diferencia la zona más trabajada de todo el Remake.

En cuanto a las misiones secundarias, algo completamente nuevo en el remake, tenemos sentimientos encontrados. Hay algunas que están bien por el trasfondo que aportan, pero la gran mayoría (por no decir todas) son encargos del estilo "ve a tal sitio y mata a este monstruo o recoge este objeto".

Además, debemos completar todas las de una zona antes de continuar, pues si avanzamos en la historia dejan de estar disponibles. Casi parece que Final Fantasy VII Remake nos estuviese forzando a completar las misiones secundarias...

Final Fantasy 7 Remake

Pero la realidad es que una vez terminado el juego se desbloquea la selección de capítulos, junto a la posibilidad de jugarlos en dificultad difícil. Y ese es a grandes rasgos el endgame de Final Fantasy VII Remake: volver a completar todos los capítulos en modo difícil y conseguir todo lo que nos dejamos en la primera vuelta.

No es exactamente el contenido post-juego más elaborado del mundo, pero es verdad que tras terminarlo, nos hemos encontrado con bastantes cosas que desconocíamos o que creíamos que eran "fijas", lo que nos invita a volver a jugar tomando nuevas decisiones. El modo difícil es sorprendentemente elaborado y hace honor a su nombre: se desactiva la opción de usar objetos y los bancos sólo recuperan la vitalidad (¡nada de PM!). Además, se nota que no se han limitado simplemente a aumentar la dificultad: algunos jefes tienen nuevos patrones de ataque. Estamos deseando ver de qué locuras es capaz la comunidad en este nivel de dificultad.

Final Fantasy 7 Remake

Porque si hay algo que brilla en esta review de Final Fantasy VII Remake, es el sistema de combate. Tiene gracia que uno de los aspectos que más polémica generó en su momento por alejarse del original, haya resultado ser una de las decisiones más acertadas. No vale con atacar, bloquear y esquivar, hay que conocer las debilidades de los enemigos y explotarlas, algo para lo que el modo táctico viene de fábula. 

Las batallas de FFVII Remake son el híbrido perfecto entre acción y turnos. La única pega que le encontramos es que al usar la fijación de objetivo, la cámara tiende a colocarse en posiciones incómodas que dificultan la visibilidad.

Cloud, Barret, Tifa y Aeris, los cuatro personajes jugables de Final Fantasy VII Remake, son un mundo. Cada uno cuenta con un surtido de habilidades únicas que requieren cierta práctica antes de llegar a dominarlos. La ausencia de Red XIII duele un poco menos cuando tienes cuatro jugabilidades diferentes tan elaboradas.

Final Fantasy 7 Remake

A esto hay que sumarle el sistema de materia, que como en el original destaca por sus enormes posibilidades, brindando gran libertad a la hora de personalizar y crear estrategias. Además de muchas que ya conocíamos, FFVII Remake incluye multitud de materias nuevas, muchas de ellas enfocadas a darnos alguna ventaja relacionada con el nuevo estilo de combate.

Una novedad interesante en este aspecto la encontramos en el sistema de mejora de armas, pues ahora al obtener una nueva, las antiguas no pierden su utilidad. Gracias a este nuevo sistema podemos desbloquear habilidades diferentes dentro de cada arma, lo que supone otra capa más de personalización y nos invita a trastear hasta encontrar nuestra favorita o la más adecuada para un combate concreto.

Final Fantasy 7 Remake

Esto se potencia en el caso de los jefes, que es donde el sistema de combate de Final Fantasy VII Remake brilla con más fuerza. La gran mayoría de enemigos requieren de alguna táctica para dar con su punto débil, y en los jefes está llevado al extremo: todos tienen debilidades muy concretas que primero hay que descubrir, y algunas son realmente ingeniosas, hasta el punto de que ciertos combates son una especie de rompecabezas. Y todos son sencillamente ESPECTACULARES, os garantizamos que pocas veces habéis visto enfrentamientos tan épicos en un JRPG, sin importar si estaban en el original o son completamente nuevos; nos han dejado con la boca abierta. 

Y no sólo gracias al sistema de combate: la banda sonora también juega un papel fundamental. Aquí Square Enix lo tenía muy fácil, pues la del original ya era magnífica, pero lejos de limitarse a realizar versiones instrumentales de las melodías míticas, han compuesto un buen número de canciones completamente nuevas de una calidad soberbia, y han optado por una banda sonora dinámica en la que la música se adapta a la situación sin cortes.

Final Fantasy 7 Remake

Para que os hagáis una idea, debe de haber al menos cuatro versiones diferentes de la fantástica Those who fight further/Still more fighting (la melodía de los jefes), y todas "evolucionan" a medida que se desarrolla el combate. Una de las situaciones donde mejor se aprecia este efecto es en zonas donde la melodía de exploración y combates es la misma, pero cambiando a un ritmo más acelerado cuando entramos en acción. El resultado es fantástico.

Todo esto viene a demostrar que pese a que la tecnología de hace 20 años era limitada, Nobuo Uematsu se marcó una auténtica obra maestra. Porque es increíble la fuerza que tiene el tema principal de Aeris; si os emocionabais al escuchar esta melodía en el original, esperad a oír la versión preciosamente orquestada de Final Fantasy VII Remake. Cuesta contener las lágrimas cuando suena en escenas dramáticas. 

Final Fantasy 7 Remake

En cuanto al apartado gráfico, tal y como hemos podido comprobar durante el análisis de Final Fantasy Remake, tenemos de nuevo luces y sombras. Parece haber algún tipo de problema con las texturas, pues es muy habitual ver en los escenarios elementos con un nivel de calidad muy pobre. A veces se trata de un retardo en la carga y se soluciona pasados unos segundos, pero en muchas otras ocasiones las texturas mantienen esa borrosidad.

En determinados escenarios, se ha optado por poner un fondo para ilustrar elementos como la placa de Midgar (la pizza, como la llamaría Barret) o las barriadas, cuando nos encontramos a gran altura. Y aunque la mayoría de veces el efecto queda convincente, también hemos visto situaciones donde se notaba que las proporciones del fondo estaban mal medidas y afeaban la imagen.

Final Fantasy 7 Remake

También se puede apreciar de forma muy evidente la diferencia de calidad entre los modelos de los personajes importantes y los NPCs. Ahora bien, aquí la culpa la tiene el nivel de detalle de los protagonistas, que es elevadísimo; incluso cuando se trata de conversaciones mundanas, la calidad de las animaciones de cuerpo, cara, etc. es sorprendente. Y si rayan tan alto en momentos poco importantes, imaginaos en las secuencias de vídeo. Se puede decir que Final Fantasy 7 Remake luce muy bien, pero es la clase de juego en el que en cuanto te acercas demasiado a algo, saltan a la vista las imperfecciones.

¿La Tierra Prometida?

Uno de los aspectos que más nos ha sorprendido es que es mucho más fiel al original de lo que nadie imaginaba. Hay situaciones, enemigos o ataques que, debido al nuevo estilo de juego, no esperábamos ver en el remake. Pero están. Está TODO. Incluso las conversaciones más tontas con NPCs se han mantenido, con la diferencia de que ahora están completamente dobladas y para escucharlas basta con acercarnos a ellos. Recordar las debilidades de enemigos (¡y jefes!) a determinados elementos os va a venir de perlas.

Final Fantasy 7 Remake

Y aquí llega el momento de hablar de dos aspectos muy importantes: las decisiones y los minijuegos. Final Fantasy 7 fue una obra muy especial, donde continuamente nos enfrentábamos a pequeñas decisiones (algunas importantes y otras no tanto) y en la que se podía apreciar a la perfección que sus responsables estaban experimentando con el salto a las 3D. Esto significó la inclusión de "mini mecánicas" que se daban una vez en todo el juego y situaciones bastante cómicas que rompían con el tono serio de la historia principal.

Parecía difícil que el remake fuese capaz de recrear todo esto... Pero de nuevo nos equivocábamos. Final Fantasy VII Remake incluye bastantes decisiones, en algunos casos las mismas que en el original, pero también unas cuantas nuevas. Y aunque aquí no se ganan puntos de amistad para la cita en el Gold Saucer (por motivos evidentes), las decisiones tienen alguna que otra repercusión.

Final Fantasy 7 Remake

Lo mismo se aplica a las mini mecánicas y las situaciones cómicas. Prácticamente todas esas mecánicas están ahora presentes en forma de minijuegos, en algunos casos, como el de las sentadillas, mucho más elaborados y con premios por superar los distintos niveles. Pero también se han incluido un buen puñado de novedades, entre las que destaca un coliseo con varios desafíos de combate y un simulador en el que podemos enfrentarnos a las invocaciones para ganarnos el derecho a utilizarlas.

A estas alturas ya sabréis que la secuencia en la que Cloud se viste de mujer sigue presente, pero os aseguramos que la forma en que se ha realizado es absolutamente increíble, y se ha convertido en uno de los momentos más divertidos que nos ha dejado esta review de Final Fantasy VII Remake. Oh, y si pensabais que iban a rebajar el tono subidito del Honey Bee... Os vais a llevar una sorpresa.

Final Fantasy 7 Remake

Como cabía esperar, Final Fantasy VII Remake ha recibido una importante ampliación de contenido respecto al juego original. Se han ampliado sucesos y conversaciones, aportando más información o logrando que todo tenga más coherencia, y secciones jugables que en el original eran un paseo, aquí son mucho más elaboradas (y largas). Pero también encontramos partes con acontecimientos y situaciones completamente nuevos de varias horas de duración.

Los personajes de Biggs, Wedge y en especial Jessie son los que más beneficiados han salido de todo el proceso. En Final Fantasy VII Remake conocemos sus motivaciones, su pasado, sus aficiones y sus personalidades al detalle. Sin duda, eran los que más lo necesitaban. Pero el grupo protagonista también está infinitamente más desarrollado: conocemos los ideales de Barret, descubrimos los miedos de Tifa y vemos una clarísima evolución en la personalidad de Cloud. Y aunque parecía imposible, han logrado que le cojamos todavía más cariño a Aeris.

Final Fantasy 7 Remake

Al estar completamente centrado en el capitulo de Midgar, se ha aprovechado para explorar aspectos que en el original no estaban demasiado desarrollados, especialmente la historia de Avalancha. El grupo de eco-terroristas tiene un enorme protagonismo a lo largo de todo el juego, pero también conocemos detalles muy interesantes sobre Shinra y sus principales integrantes, o sobre sucesos que han tenido lugar previamente, como la guerra contra Wutai. El trasfondo del universo Final Fantasy VII nunca había sido tan grande y rico. Y sí, hay multitud de conexiones con la Compilation of FFVII

La ampliación, sin embargo, no siempre se ha hecho con cabeza. Cuando se centra en enriquecer el trasfondo y las relaciones de los personajes que ya conocemos, o dar nueva luz a aquellos que más lo necesitaban, funciona de maravilla. Pero en más de una y de dos ocasiones nos hemos topado con secciones nuevas que no aportaban nada, ni jugable ni argumentalmente, y como consecuencia se nos han hecho pesadas y nos han parecido totalmente prescindibles.

Por suerte abundan más los momentos enriquecedores que los prescindibles, y podemos decir que Square Enix ha logrado convertir las primeras horas de Final Fantasy VII en "la historia de Midgar", con una trama bien construida y un elenco de personajes que resulta todavía más interesante.

Final Fantasy 7 Remake

Sí, la duración de la historia de Final Fantasy VII Remake es de unas 35 a 40 horas, ese regreso que los fans llevan esperando más de diez años, desde que se mostró aquella famosa demostración técnica de PS3.

Pero hay un detalle, justo al final, que tira por tierra todas esas horas de juego y hace que la promesa sea en realidad una mentira. No podemos desvelar de qué se trata, sólo podemos decir que entendemos lo que ha querido hacer Square Enix e incluso lo aplaudimos por su valentía... Pero no lo compartimos en absoluto.

Es un detalle que no supone ni siquiera un 5% de FFVII Remake, pero sus implicaciones son tan trascendentes que pese a todas las buenas sensaciones que nos deja, puede recontextualizar por completo futuras partidas y cambiar la forma en que lo disfrutamos. Y creemos que un juego tan especial e importante como Final Fantasy VII se merecía un remake a la altura

Habrá quien lo prefiera, habrá incluso quien sabiendo esto le dé una oportunidad cuando antes no lo iba a hacer. Pero estamos convencidos de que para mucha gente, en especial para todos los que llevaban años soñando con ver la historia de Cloud contada de nuevo, profundizando en algunos aspectos y mejorando otros, Final Fantasy VII Remake no va a ser el juego que esperaban. Para nosotros no lo ha sido.

Valoración

Final Fantasy VII Remake es un gran juego, incluso excelente para los estándares actuales, y la mayor parte del tiempo es exactamente lo que los fans llevan esperando más de diez años. Pero la realidad es otra muy distinta; este no es el juego prometido.

Hobby

88

Muy bueno

Lo mejor

La historia, los personajes y todas las partes del original que han sido enriquecidas. El sistema de combate. La banda sonora.

Lo peor

Algunas novedades no aportan nada. El diseño "pasillesco" de los escenarios. El final y todas sus implicaciones.

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