Hellblade Senuas Sacrifice
Análisis

Análisis de Hellblade: Senua's Sacrifice para Switch

Por Daniel Quesada

Versión comentada: Nintendo Switch

Dos años después de su estreno, llega a Switch una aventura que permite demostrar hasta donde llega la consola en materia audiovisual. Atreveos con la aventura de Senua... Sin llegar a perder la cordura.

Los chicos de Ninja Theory son especialistas en romper moldes en el panorama técnico de los videojuegos, como ya demostraron con aquel lejano Heavenly Sword, Enslaved o el más reciente DmC. Su hito más reciente ha sido Hellblade: Senua's Sacrifice, que llegó a PS4 y PC hace ya dos años y, más tarde, aterrizó también Xbox One. Ahora, por fin, Hellblade llega a Switch con una versión que demuestra el verdadero potencial de esta consola.

Consigue la guía no oficial de Hellblade

No vamos a entrar en demasiados detalles acerca del desarrollo de este juego (para eso, os invitamos a entrar en nuestro análisis original de Hellblade: Senua's Sacrifice), sino que vamos a centrarnos más en qué tal ha quedado esta conversión para la consola de Nintendo.

Y lo cierto es que la experiencia difícilmente podría ser más satisfactoria. Este es un juego que hace mucho hincapié en el nivel de detalle y la expresividad de Senua, la desdichada protagonista, y no se nota apenas ninguna diferencia. Los quejidos, las caras de asombro y la desesperación de la chica se viven con la misma intensidad, a lo que ayuda, por supuesto, el diseño artístico de los escenarios. Estos no siempre requieren tanto detalle, sino que se tira más de trucos ambientales como la iluminación o la niebla, así que es prácticamente imposible notar diferencias.

Si nos ponemos a sacar la lupa, es cierto que el nivel de detalle en la iluminación o de las propias texturas se queda algo por debajo (sobre todo, si se compara con las partidas jugadas en PS4 Pro y Xbox One X), pero es algo que apenas se nota si se ponen las otras versiones al lado. Y lo mejor de todo es que la fluidez es absoluta, con un ritmo de 30 frames por segundo estables.

Hellblade Senuas Sacrifice Switch

Hay un aspecto en el que se puede sacar especial provecho a Switch: el sonido. Dado que es una consola que se presta especialmente a jugar en modo portátil, lo más común es jugar con auriculares, algo que el juego de Ninja Theory recomienda explícitamente al empezar la partida. Y es que, recordemos, Hellblade: Senua's Sacrifice nos habla mucho sobre la psicosis que sufre la protagonista y esto se manifiesta en las constantes voces que oye a su alrededor. Así, la experiencia de sonido envolvente ayuda mucho a que "comprendamos" el sufrimiento por el que está pasando. Las voces se mantienen en inglés con subtítulos en castellano.

Hellblade Senuas Sacrifice

Es cierto que la actuación de Melina Juergens, la actriz que se encarga de todas esas voces, es absolutamente memorable en ese sentido, pero la barrera del idioma es algo que debéis tener en cuenta. Los subtítulos en castellano están ahí, pero no es lo mismo leerlos del tirón que escuchar las voces una por una, cada una viniendo de un lugar y con un tono diferente, mientras nos susurran para burlarse de nosotros y a la vez ayudarnos a seguir adelante.

Hellblade Senuas Sacrifice

Si las voces en inglés no os suponen un problema, con Hellblade: Senua's Sacrifice vais a disfrutar de una de las experiencias gráficas más espectaculares vistas en Switch y, sobre todo, de un videojuego de aventura diferente (que puede resultar demasiado chocante por su ausencia de interfaz y por su sistema de "vidas" que nos obliga a empezar de cero si fallamos demasiado, pero ahí está parte de su gracia), que nos obliga a salir de nuestras costumbres como jugadores y a comprender mejor el suplicio por el que pasa la protagonista. El juego ya está a la venta (solo de forma digital, en la eShop) por 29,99 euros y, aunque no es especialmente largo (en torno a 10 horas) es una de esas aventuras que no dejan indiferente. Igual os da por poneros rastas después de vivirlo...

Valoración

Una nueva muestra de que Switch se atreve con todo, sin que haya que sacrificar nada por el camino. No llega al nivel de excelencia técnica de las otras versiones pero está muy, muy cerca. Una experiencia jugable que todos deberían probar.

Hobby

91

Excelente

Lo mejor

El propio desarrollo y la narrativa, que consiguen sorprender y ponernos a prueba como jugadores. La conversión es estupenda en lo técnico.

Lo peor

Pequeñísimas diferencias gráficas, nada que vaya a aguarnos la fiesta.