Análisis de Metal Gear Solid Delta: Snake Eater, un juego histórico que impacta con la misma fuerza que hace 20 años

Análisis y opiniones de Metal Gear Solid Delta: Snake Eater, el remake para PS5, Xbox Series X|S y PC del legendario juego de acción, infiltración y supervivencia.

Tras toda la trifulca con Kojima y el fiasco de Metal Gear Survive, parecía que la saga Metal Gear estaba condenada. Pero en los últimos años, Konami se ha puesto las pilas y está tratando de devolver a Snake al lugar que se merece. El primer paso fue el recopilatorio Metal Gear Solid: Master Collection Vol. I y ahora es el turno del juego que nos ocupa: Metal Gear Solid Delta: Snake Eater.

Hablar de Metal Gear Solid 3: Snake Eater es hablar, simple y llanamente, de uno de los mejores juegos de la historia. Con la tercera entrega de la saga de acción e infiltración, Kojima nos llevó hasta la jungla soviética, nos demostró la importancia del camuflaje a la hora de pasar desapercibidos y nos enseñó a sobrevivir comiendo serpientes y recolocando huesos.

A día de hoy, sigue siendo una de las entregas más celebradas de la saga (para muchos, la mejor), en especial por su inolvidable historia, que se sitúa en primera posición en orden cronológico, de ahí que haya sido el elegido para recibir el “tratamiento remake” por encima de otros como el primer Metal Gear Solid o incluso las entregas de MSX.

Ahora bien, ¿logra Delta capturar la magia y las emociones que nos hizo sentir el juego original en PS2 hace 20 años? ¿Es el juego indicado para que las nuevas generaciones descubran y se enamoren de la saga Metal Gear? Vamos a descubrirlo.

El análisis de Metal Gear Solid Delta: Snake Eater para PS5, Xbox Series X|S y PC de HobbyConsolas:

Jugabilidad y gameplay de Metal Gear Solid Delta: Snake Eater

Vayamos directos al grano: Metal Gear Solid Delta: Snake Eater es, en muchos sentidos, el mismo juego que se lanzó en 2005 en Europa. Hay un puñado de mejoras jugables que modernizan la experiencia y por supuesto hay un lavado de cara gráfico, pero si conocéis el título original, ya sabéis exactamente lo que os vais a encontrar en Delta.

Y digo esto porque, pese a que se lo clasifica como remake, probablemente está más cerca de lo que entendemos como remasterización. Y ojo que no lo digo como algo malo, pero creo que es importante tenerlo claro por si alguien viene esperando una renovación completa.

Con esto claro, imaginemos que habéis pasado los últimos 20 años en hibernación y acabáis de despertar, ¿en qué consiste exactamente Metal Gear Solid Delta: Snake Eater? 

La historia nos pone en el papel de Naked Snake, un soldado de élite que se infiltra en la jungla soviética para frustrar los planes de una facción disidente del ejército ruso e impedir un incidente internacional que desencadene la Tercera Guerra Mundial. 

Y dado que estamos solos en terreno enemigo, nuestra única posibilidad de supervivencia es pasar desapercibido: arrastrarnos a través de la hierba alta, escalar árboles, caminar muy despacio para no hacer ruido… o dejar tiradas revistas subidas de tono para distraer a los enemigos. Aquí todo vale. Y como es habitual en la saga, el conflicto directo y las armas de fuego son el último recurso.

Pero la cosa no acaba ahí: estar solos en mitad de la jungla también implica que hay que hacer lo que haga falta para sobrevivir. Porque además del medidor de salud, en Metal Gear Solid Delta tenemos un medidor de resistencia que se agota con el tiempo o al realizar esfuerzos físicos. Y la única forma de rellenarlo es comiendo.

¿Y qué sirven de comer en el restaurante que es la jungla soviética? Pues cualquier planta o animal que se nos ponga por delante: setas, pájaros, peces, ratones, ranas… o, por supuesto, lo que da nombre al juego: serpientes. Esta fue una de las novedades más celebradas de Metal Gear Solid 3 y en Delta se ha mantenido tal cual. 

Así que mucho ojo con lo que os lleváis a la boca porque hay cosas venenosas y la comida se pudre pasado un tiempo.

Este es un buen momento para hablar de una de las grandes novedades jugables de Metal Gear Solid Delta. Podemos elegir entre dos modos de juego: estilo tradicional y estilo nuevo. El primero, como su nombre indica, se asemeja al del lanzamiento original, con los mismos controles y una cámara en la que predomina la perspectiva aérea.

El estilo nuevo combina la cámara que introdujo la versión Subsistence (es decir: más cercana a Snake y con posibilidad de rotarla a su alrededor) con unos controles similares a los de los juegos de acción actuales. Por ejemplo, al pulsar L2, podemos apuntar con las armas por encima del hombro, algo realmente útil. Y la perspectiva en primera persona no desaparece; sigue siendo una opción.

Pero todavía hay más: también es posible moverse al mismo tiempo que apuntamos, arrastrarse boca arriba, caminar mientras estamos agachados y se han añadido nuevos movimientos CQC que permiten tumbar a los enemigos con mayor facilidad. En otras palabras: con este nuevo estilo, la jugabilidad se asemeja mucho a la de Metal Gear Solid V: The Phantom Pain

Y aquí tengo que mencionar algo que considero muy importante y que creo que honra a Konami: pese a todo lo que sucedió en su día con Kojima, han sido tremendamente respetuosos con el trabajo del autor, conservando todas las ocasiones en las que aparecía su nombre en pantalla y dejando claro en todo momento que el título original fue obra suya y de su equipo. 

Me parece un bonito gesto que se puede entender como una señal de reconciliación, especialmente teniendo en cuenta que eliminaron su nombre de la portada de la última entrega numerada.

Volviendo a los controles, yo he jugado toda la partida utilizando el estilo nuevo y, aunque de primeras me resultó un poco extraño, no tardé en acostumbrarme y me ha terminado pareciendo comodísimo. Quizás incluso demasiado, aunque de eso hablaremos luego.

Y dado que esta entrega tiene lugar años antes que los primeros Metal Gear y Metal Gear Solid, muchos de los avances tecnológicos de aquellas entregas aquí no se habían inventado. La ausencia más destacable es sin duda el radar Soliton, que nos marcaba la posición y el cono de visión de los enemigos. 

Aun así, en Delta se las han apañado para introducir alguna novedad, como una brújula que nos señala en todo momento la dirección en la que se encuentra el siguiente objetivo para avanzar en la historia. Podéis estar tranquilos, porque se trata de una herramienta más que no estamos obligados a utilizar, y que sin duda va a facilitar las cosas a quienes no conozcan el juego.

En cualquier caso, en Metal Gear Solid Delta dependemos de nuestros ojos y oídos para detectar las amenazas… algo que puede ser bastante complicado, pues los árboles, el barro y en general toda la exuberante naturaleza de la selva dificultan mucho la visibilidad.

Pero esto es algo que también juega en nuestro favor: Metal Gear Solid 3 introdujo el sistema de camuflaje, que consiste en un surtido de trajes y pinturas faciales con toda clase de patrones visuales que se mimetizan con los diferentes entornos y entre los que podemos cambiar en cualquier momento.

Aquí encontramos otra de las novedades que MGS Delta realiza sobre el juego original: en lugar de tener que entrar constantemente al menú para cambiar de camuflaje (algo que a la larga resultaba un tanto tedioso, para qué engañarnos), se ha añadido un menú de acceso rápido que nos permite cambiar de traje y pintura al vuelo. Y se agradece muchísimo.

También tenemos un menú de acceso rápido para otro de los elementos más recordados del juego original: la curación. Al recibir grandes daños, Snake puede sufrir distintos tipos de heridas que debemos curar usando los métodos adecuados, de lo contrario la salud no se recuperará. Es un sistema bastante sencillo, pero que contribuye enormemente a la sensación de supervivencia.

También se ha añadido un menú de acceso rápido para las frecuencias de radio, de manera que en Metal Gear Solid Delta guardar la partida es mucho más sencillo. Y si os gusta coleccionar cosas y obtener el 100%, Delta también incluye dos nuevos tipos de coleccionable: los patos GA-KO (como las ranas Kerotan, pero más difíciles de encontrar) y los microfilms de 8mm.

Estos últimos son particularmente interesantes, pues se obtienen de la misma manera que las dog tags de MGS2, es decir: reteniendo a los enemigos y apuntando a sus puntos débiles. Al obtenerlos, desbloqueamos escenas de vídeo especiales que podemos visionar en el teatro secreto del apartado extras tras terminar la historia.

Pero, como decía al principio, al final lo que brilla por encima de todos los apartados es la apasionante historia, que mezcla eventos históricos con ciencia ficción, y que se inspira en todas las películas bélicas y de espías que os vengan a la cabeza… desde La Gran Evasión hasta James Bond. 

Porque cómo no mencionar esa inolvidable secuencia de introducción con la canción Snake Eater, que es un claro homenaje a las películas de 007 y que, por cierto, en Delta ha sido regrabada por completo, contando una vez más con la voz de Cynthia Harrell.

La historia de MGS3 también tiene personajes inolvidables como Ocelot, Eva, Volgin, Zero y, sobre todo, The Boss. Es una historia que nos habla sobre los vínculos que se forjan en el campo de batalla y sobre lo que significa realmente la lealtad para un soldado. Y que levante la mano quien no haya llorado con su final; os puedo asegurar que en Delta sigue siendo igual de efectivo.

Pero también es una obligación mencionar las múltiples referencias, el sentido del humor made in Kojima (que en algunos aspectos ha envejecido un poco de aquella manera), su habilidad para romper la cuarta pared o la absurda cantidad de pequeños detalles que incluye el juego. 

Reventar un almacen para provocar que los enemigos pasen hambre, disparar a las radios para evitar que pidan refuerzos, destruir un helicóptero que cambia un enfrentamiento más tarde, lo que sucede ante cierto jefe si no matas a ningún enemigo, las múltiples formas de derrotar a The End... Metal Gear Solid Delta es un juego mágico con una tonelada de secretos y detalles chulísimos.

Y ya que hablo de los jefes, tengo que admitir que el reencuentro con la unidad Cobra, después de tantos años sin enfrentarme a ellos, ha sido un poco... decepcionante. Vale que nunca fueron el mejor grupo de rivales, pero no recordaba que fuesen todos tan exageradamente histriónicos, cayendo por momentos en el ridículo. 

Por suerte, Metal Gear Solid 3 lo compensa contando también con algunos de los mejores villanos de toda la saga. 

Para concluir este apartado, toca hablar de la mejora más evidente: el apartado gráfico. Metal Gear Solid Delta: Snake Eater utiliza el motor Unreal Engine 5 para recrear a los personajes, los escenarios, las armas e incluso a los animales que capturamos con todo lujo de detalles. 

Es más, gracias a esta nueva capa de pintura se aprecian mejor las expresiones y las animaciones faciales del original. Temía que ver a los personajes que conozco de toda la vida con nuevas caras  se me hiciese bola, pero me he acostumbrado sorprendentemente rápido y en algunos casos incluso los mejora. Las cicatrices del rostro de Volgin ahora resultan tremendamente inquietantes.

También se han permitido añadir efectos nuevos, como el barro y la sangre que van ensuciando el traje de Snake, las hojas que se quedan pegadas tras arrastrarnos por el suelo, las heridas que dejan cicatrices para el resto de partida...

No se puede negar que Metal Gear Solid Delta se ve realmente bien, aunque el conjunto queda empañado por un persistente efecto ghosting que acompaña muchas de las acciones que realizamos. Y como suele ser habitual en la mayoría de lanzamiento actuales, en PS5, MGS Delta permite elegir entre modo gráficos y modo rendimiento.

En cuanto al sonido, se han mantenido tanto las voces como las melodías del juego original, pero aumentando la calidad del audio. La única excepción, como decía antes, es el tema principal, Snake Eater, que es una versión completamente nueva. La traducción al español también se ha mantenido, de manera que volvemos a estar ante un trabajo bastante irregular.

¿Es díficil Metal Gear Solid Delta: Snake Eater?

Metal Gear Solid Delta: Snake Eater cuenta con seis niveles de dificultad: muy fácil, fácil, normal, difícil, extrema y extrema europea, este último desbloqueable tras terminar la historia por primera vez. Y no, no se puede cambiar la dificultad una vez empezada la partida.

Los veteranos pueden estar tranquilos, porque, como en el original, también nos hacen una serie de preguntas nada más empezar que determinan ciertos aspectos... e incluso provocan cambios en las secuencias de vídeo iniciales. Además, se han añadido varias respuestas nuevas en referencia a las entregas más recientes de la saga Metal Gear.

Pero aquí tengo que hablar de un aspecto un pelín preocupante. Como decía antes, el nuevo estilo de juego incluye un gran número de acciones que, a grandes rasgos, convierten a Naked Snake en Venom Snake en el plano jugable. Y eso está muy bien... hasta que te das cuenta de que facilita las cosas en exceso.

Me temo que volvemos a estar ante una situación como la que se dio en Metal Gear Solid: The Twin Snakes, que introdujo el apuntado en primera persona de MGS2 sin tener en cuenta que el juego original no estaba diseñado con esa opción en mente.

En Delta, las nuevas acciones hacen que tanto la infiltración como la acción directa sean mucho más sencillas. Aquí, me he colado sin que saltasen las alarmas en bases que en el original me dieron problemas. Y cuando me han pillado, en lugar de reiniciar partida porque sabía que la cosa no iba a terminar bien, me he puesto en plan Rambo y he acabado con todo el mundo sin despeinarme.

La mayoría de jefes han caído con una facilidad pasmosa gracias a la posibilidad de apuntar y moverse al mismo tiempo. No creo que el juego se convierta en un paseo con este nuevo estilo e insisto en que es muy cómodo jugar de esta manera, pero desde luego pienso que se podría haber implementado mejor.

¿Cuántas horas dura la historia de Metal Gear Solid Delta: Snake Eater?

Y esto también tiene efecto sobre la duración. Si una partida al juego original rondaba las 15 horas, aquí se queda en torno a las 10-12 horas. Lo bueno es que sigue siendo un juego extremadamente rejugable, con un gran surtido de recompensas por superar la historia en diferentes dificultades y obteniendo los mejores rangos.

Tampoco podemos olvidarnos de los coleccionables, entre los que, como ya he dicho, hay varias novedades. Y por supuesto está el modo Snake contra simios, un entretenido modo en colaboración con la saga Ape Escape que desapareció en todas las versiones posteriores a Subsistence, así que nos encanta tenerlo de vuelta. Y ojo porque hay una pequeña sorpresa que se desbloquea tras terminar la historia.

Como curiosidad, y dado que Ape Escape es una IP de PlayStation, en Xbox Series X|S se ha creado un modo completamente nuevo apodado Snake contra Bomberman y que, como ya imaginaréis por su nombre, enfrenta al soldado contra el exposivo personaje de Konami.

Por último, pero no por ello menos importante, tampoco podemos olvidar que Metal Gear Solid Delta: Snake Eater añadirá el próximo otoño y de manera gratuita un modo multijugador completamente nuevo apodado Fox Hunt que seguro que nos regala un buen puñado de horas de juego adicionales. Así que no os preocupéis en absoluto por su duración.

Precio y plataformas disponibles

Metal Gear Solid Delta: Snake Eater se lanza para PS5, Xbox Series X|S y PC el 28 de agosto de 2025 a un precio recomendado de 79,99€.

En formato digital tenemos dos opciones: la edición estándar y la edición digital deluxe, que incluye el juego, el DLC pack de infiltración y acceso anticipado 48 horas antes por 89,99€.

Mientras que en formato físico tenemos tres opciones: la edición estándar, la deluxe edition (juego, steelbook, llavero, parche, cartas, caja personalizada y DLCs) por 99,99€ y el collector pack (busto de Snake, vinilo con la banda sonora y embalaje personalizado) por 279,99€. Ojo, esta última NO incluye el juego.

Aunque la serpiente mude de piel, serpiente se queda

Salgo de Metal Gear Solid Delta: Snake Eater un tanto contrariado. El juego es maravilloso y me ha encantado redescubrirlo después de tantos años, pero cuando me paro a pensarlo hay varias cosas que no me encajan.

No me encaja que, de todos los juegos de la saga, MGS3 haya sido el primero en recibir un remake. Porque vale, sí, es el primero por ordén cronológico, pero esto es una precuela y ya sabemos de sobra cómo se las gasta Kojima con todo el tema de las referencias. 

Vamos, me pregunto qué pensará una persona que no haya jugado nunca a MGS2 cuando le toque encontrar al comandante Raikov. Y como esa, hay unas cuantas más. Así que no puedo evitar preguntarme a quién va realmente dirigido este juego

Porque me encantaría creer que los chavales que están enganchados a Fortnite van a ver a un tío sin camiseta en mitad de la jungla comiéndose una serpiente y van pensar: "joder eso está guapísimo". Pero mucho me temo que, al final, los que vamos a jugar a esto... somos los mismos de siempre. Ojalá me equivoqué.

Así que, aunque he disfrutado una barbaridad del juego, ha sido más por todo lo que atesora el propio MGS3 que por las novedades que incorpora Delta. Y esa es la triste realidad: MGS3 no necesitaba un remake; es un juego que ha aguantado perfectamente el paso del tiempo. Y ya era obvio en la Master Collection.

El juego que claramente necesitaba un remake -y me refiero a un remake a la altura, nada de medias tintas- es el primer Metal Gear Solid. Y si me apuras, incluso alguna de las entregas de MSX. Pero es evidente lo que ha pasado aquí: eso habría sido muy caro y habría requerido mucho más trabajo.

Tampoco puedo culpar a Konami; están intentando revivir la saga y no quieren correr riesgos, especialmente con la situación que atraviesa la industria. Pero siento que Delta es la misma serpiente que conocí hace 20 años, pero tras mudar su vieja piel por una un poco más brillante.

Valoración

Nota 85

Konami no ha arriesgado demasiado con Metal Gear Solid Delta: Snake Eater, una puesta a punto muy conservadora del clásico de PS2. Pero con esto han logrado realzar las bondades del juego original, pues su jugabilidad, ambientación, historia y personajes siguen impactando en 2025 de la misma manera que lo hicieron hace 20 años.

Lo mejor

En su conjunto, sigue siendo una obra maestra. Buena puesta al día visual. El nuevo estilo de control es muy cómodo...

Lo peor

...pero MGS3 no estaba diseñado con eso en mente, facilitando en exceso la experiencia. El constante ghosting.

Plataforma comentada: Ps5

Metal Gear Solid Delta: Snake Eater

Metal Gear Solid Delta: Snake Eater

Género

Acción, Aventura

Compañía

Konami

Pegi

+18

Número de jugadores

1 jugador offline

Idioma de los textos

Español, Inglés, Japonés, Francés, Italiano

Idioma del audio

Inglés, Japonés

Idioma de los subtítulos

Español, Inglés, Japonés, Francés, Italiano

Hobby85Muy bueno
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Álvaro Alonso

Redactor

Álvaro Alonso es redactor en Hobby Consolas desde 2014 especializado en la crítica de videojuegos.

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