NBA 2K18
Análisis

Análisis de NBA 2K18 para PS4, Xbox one, PC y Nintendo Switch

Por Borja Abadie
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Versión comentada: PS4

La temporada NBA comienza en nuestra casa ya mismo con el análisis de NBA 2K18, el simulador de baloncesto de 2K Sports que llega cargado de mejoras y novedades para tenernos en las canchas durante meses.

2K Sports y Visual Concepts gobiernan con puño de hierro el mundo del baloncesto virtual desde hace años. Al contrario de lo que sucede con otras sagas deportivas anuales el estudio californiano siempre ofrece nuevos alicientes y mejoras, más allá de la actualización de plantillas, que obligan a los fans a caer en sus redes con la suavidad y el convencimiento de un triple tirado por Reggie Miller en el último segundo. NBA 2K18 no iba a ser menos y, ya mismo, nos atrevemos a decir que es el simulador de baloncesto más perfecto y completo de la historia. Pero, ¿entonces, por qué tiene ese 92 en la nota que he visto mucho antes de leer esta frase querido redactor? Pues tendrá usted que seguir leyendo para descubrirlo, estimado lector.  

Con ustedes, los jugadores de la NBA

El apartado gráfico es, digámoslo claramente, superlativo. El parecido de los jugadores con sus versiones reales va mucho más allá de que todos sus tatuajes estén colocados en la misma parte de su cuerpo, que podamos leer los caracteres japoneses motivadores inscritos en su piel o que las gotas de sudor cayendo por su frente nos hagan sentir cansados desde la comodidad del sofá y cerveza con el que lo hemos jugado. El nuevo sistema con el que han creado los cuerpos de los jugadores es sencillamente bestial. Los jugadores ya no parecen versiones sin espada de Conan el Bárbaro y podemos apreciar decenas de cuerpos distintos, desde flacuchos como Curry hasta bestias pardas como Lebron o moles como Marc Gasol, por ejemplo. 

Las caras, además, también tienen un parecido mayor que nunca con los jugadores de la NBA y los movimientos de cada uno de ellos hace que podamos reconocerlos de un simple vistazo incluso usando las perspectivas de juego más lejanas. Todo lo que rodea a cada partido, además, sigue luciendo igual de espectacular, desde las cheerleaders repartiendo camisetas en el descanso, las mascotas haciendo bailes ridículos, los carteles con la cara de las estrellas de la liga, el himno de los EE.UU. al inicio de cada partido o la cara y voz de oso californiano de Shaquille comentando la previa del partido. Todo, aunque las mejoras no son tan evidentes como en los jugadores, tiene un acabado sobresaliente que nos hace vivir los partidos como si estuviéramos viéndolos por la televisión. 

NBA 2K18

El espectáculo de la NBA, gracias al trabajo que 2K España ha llevado a cabo durante años, está repleto de detalles localizados a nuestro país. Por un lado tenemos los comentarios de Antoni Daimiel, Sixto Miguel Serrano y Jorge Quiroga por sexto año consecutivo, que han grabado más de 30.000 nuevas palabras para esta edición. El resultado es bastante decente. Sigue sin estar a la altura de la locura que supone jugar con los comentaristas en inglés, que no paran de hablarnos de todos y cada uno de los detalles del partido y de los jugadores de la cancha, pero el trabajo es mejor que nunca.

Lo malo es que no les oímos con la misma frecuencia, especialmente durante los tiempos muertos, las previas, etc... y la mayor parte del tiempo lo pasan explicando qué sucede en la cancha en lugar de contarnos las diferencias entre las lentejas grandes y pequeñas, que es lo que nos gustaría oír a los fans de Daimiel y del mítico Andrés Montes además del resto de cuestiones técnicas. El nivel de mimo por nuestro territorio ha llegado a cotas increíbles este año con la inclusión de una canción de Arkano y Carlos Jean titulada "última jugada". Eso sí, no hay equipos de la Euroliga en esta edición.  

Dormir es de cobardes

Con esta mítica frase no me refiero sólo a trasnochar para ver los partidos de la NBA sino a lo poco que deberíamos dormir durante los próximos meses para poder exprimir todos los modos de juego que ofrece NBA 2K18. Por un lado tenemos el mítico Mi Liga y Mi GM. Aquí podemos crear nuestra propia liga (también online), jugar una temporada, unos playoffs o disfrutar a partir del inicio de la temporada del modo Empezar hoy, que sigue los resultados, lesiones, etc... que se vayan produciendo día a día en la competición real. 

Pero, sin duda, el modo estrella aquí es Mi GM: Un nuevo capítulo. En él, nos ponemos en la piel de un mánager general de un equipo NBA en una nueva experiencia narrativa y cinemática. Es algo así como llevar la experiencia de Mi Jugador de otras entregas a los despachos. Nuestro personaje será el mismo que usemos para el modo Mi Carrera (del que os hablaremos luego), que tras una lesión que le aparta de las canchas decide volver al mundillo como mánager general de un equipo. Podremos hacer lo mismo que en entregas previas (y otros modos mánager de juegos deportivos), como fichar, crear nuestras rotaciones, el libro de jugadas, etc... pero lo verdaderamente nuevo es que tendremos que mantener conversaciones con todos los miembros del staff del equipo, desde jugadores y entrenador hasta el mismísimo dueño de la franquicia. Cada dueño, además tendrá una personalidad distinta que nos obligará a prestar más atención a los éxitos deportivos, al cuidado de la marca o al dinero, por ejemplo. 

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La verdad es que esta nueva aventura narrativa, en la que nuestras decisiones van moldeando nuestra experiencia, aporta frescura a un modo de juego que llevaba mucho sin evolucionar de un modo tan pronunciado, pero se nota que lo de esta entrega es un acercamiento a lo que podría llegar a ser, puesto que las conversaciones son en texto (no hay voces) y algunos aspectos de la toma de decisiones están simplificados. Sigue siendo, pese a ello, uno de los modos estrella, y estoy completamente enganchado con mis New York Knicks españolizados con los hermanos Hernangómez, Abrines y Ricky Rubio (sigo tratando de agenciarme a Marc Gasol, pero Carmelo Anthony tiene un contrato firmado que me impide traspasarle y ya no se cómo hacerle "moving" para que se largue y me deje margen salarial para fichar a los Gasol). 

Este límite salarial que me corta las alas en los Knicks es, sin embargo, uno de los mayores aciertos del modo Mi Equipo. Como sabréis, en este modo nos dedicamos a crear nuestro propio equipo (en mi caso se llama Madrid Me Mata) obteniendo jugadores al abrir incontables sobres de cromos. Siempre ha sido uno de los modos estrella, aunque yo siempre he tenido mis reservas con este tipo de metajuegos al estilo Ultimate Team. Sin embargo, el hecho de que hayan incluido la posibilidad de jugar con límite salarial hace que las partidas sean mucho más equilibradas y que los amantes de las microtansacciones no puedan sacarnos ventaja al dejarse los dineros para comprar más sobres. 

Lógicamente, cada jugador tiene un salario, por lo que no podemos hacer un quinteto con 5 megaestrellas puesto que superaríamos el límite salarial. En mi caso, por ejemplo, tengo a Kyrie Irving, Shaquille O'neal, Marc Gasol y Porzingis en mi equipo, pero no pueden jugar todos a la vez y tengo que tirar de "morralla" para formar mi quinteto inicial. Otro detalle que me ha encantado es que nuestro estilo de juego, y por ello nuestra alienación, depende de nuestro entrenador. Así, si como me sucedió a mí te sale un entrenador defensivo, tendrás que alinear a jugadores con características defensivas para sacar el máximo partido del equipo, que la química del conjunto aumente y, por tanto, los jugadores sean más eficientes. Yo, por ejemplo, raramente puedo incluir en el quinteto a Kyrie Irving o Damian Lillard porque son más anotadores que defensores. 

De este modo, obtener los mejores cromos gastando dinero no es el único modo de obtener ventaja frente a otros jugadores y lo que verdaderamente cuenta es tanto nuestra habilidad para formar un quinteto competitivo como nuestra habilidad con el mando. Sin duda, estos dos detalles suponen una mejora muy importante de este modo de juego.   

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En el barrio volamos alto 

Ya lo decía el Príncipe Gitano: "Andejar mama crai, posdenifi guan sidosidoní, modli di engrim maufi in the ghettoooooooo...". Vamos, que en el ghetto la cosa está muy chunga. Y es que la verdadera estrella de esta edición de NBA 2K es el modo Mi Carrera, que ha sufrido un lavado de cara completo que nos lleva a vivir nuestra experiencia en el barrio, un entorno en el que nos encontramos con otros jugadores y en el que podemos hacer de todo. Lo que 2K Sports ha hecho, básicamente, ha sido unir en una única experiencia, los modos Mi Carrera, Mi Parque y Pro-Am. 

Lo primero es crearnos un personaje. Podemos utilizar un clásico editor con multitud de opciones o utilizar la aplicación móvil MyNBA2K18 para escanear nuestra jeta y llevarla al juego. Hay que hacerse las fotos en un espacio bien iluminado y con pocos elementos de fondo, pero tras unas cuantas pruebas conseguí crear un engendro virtual bastante parecido a mi (aunque con pelo afro y un buen mostacho en plan setentero).

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El barrio en cuestión no es más que un pequeño grupo de calles, pero tenemos de todo: un gimnasio para recuperar nuestra energía Gatorade de cara a los partidos, un edificio de entrenamiento para practicar con nuestro equipo y mejorar las habilidades y atributos de nuestro personaje, una zona recreativa con algunos minijuegos (incluido un trivia), nuestra propia casa (en la que podemos cambiar nuestro aspecto y hasta crear una cancha personalizada para jugar con los amigos), un estudio de grabación de música, tiendas de Foot Locker, NBA, de ropa, etc... la canchas callejeras de Mi Parque y el pabellón de Pro-Am para enfrentarnos con otros jugadores creados en equipos de hasta 5 y con reglas NBA.

Pero es que hay mucho más, una peluquería, una tienda de tatuajes, minijuegos de mates y muchas otras actividades y situaciones que es mejor que descubráis por vosotros mismos. La gracia está en conseguir que nuestro jugador alcance la media de 99 que sólo está al alcance del más grande de todos los tiempos: Mutombo, digo chocolate blanco, digo el Dr.J, digo... Vale, me dicen que tengo que decir lo que es, y no mi gusto personal. Pues es Jordan, obviamente. Por el camino tenemos que ganarnos la titularidad, llegar al partido de las estrellas, ganar algunos anillos de la NBA, crear nuestra propia canción, firmar todo tipo de patrocinios publicitarios y mucho más. 

NBA 2K18

La espina en nuestra zapa

Si a todo esto le sumamos otra ingente cantidad de detalles y modos de juego, como los partidos rápidos con los mejores equipos de la historia de la NBA (que ya alcanzan la cifra de 62) junto a la novedad de los All Time Teams (equipos formados por los mejores jugadores en la historia de cada franquicia, lo que nos permite juntar en un los Grizzlies a los hermanos Gasol, por ejemplo) o las mejoras jugables estaríamos hablando del mejor juego de baloncesto de todos los tiempos. Y así es. La jugabilidad es mejor que nunca, con unos movimientos más realistas, animaciones que podemos rectificar en mitad de una jugada o una IA muy mejorada, tal y como os avanzábamos en nuestras impresiones hace unos días. 

La espina que se cuela en nuestra zapatilla y que evita que NBA 2K18 se haya llevado un 95 como un castillo es el asunto de los micropagos. Todos nuestros progresos en el modo Mi Carrera y el modo Mi Equipo, dos de los tres pincipales modos junto a Mi GM, están ligados de forma indisoluble a las VC, la moneda virtual del juego. Así, si queremos que nuestro personaje en Mi Carrera vaya mejorando su media tenemos que invertir esta monedas. En otras cuestiones, como el aspecto del jugador (peinados, tatuajes, camisetas) o las animaciones al andar por el barrio, del tiro en suspensión o de los mates por poner algunos ejemplos, sigue siendo un engorro, pero al ser apartados estéticos que no afectan ala jugabilidad no me siento con la capacidad de censurarlo con la misma energía que sí lo hago con el progreso del jugador. 

Y es que, el barrio está repleto de jugadores que han desembolsado más dinero que nosotros (y eso que 2K nos proporcionó la edición leyenda de NBA 2K18 con 100.000 VC para gastar a nuestro aire) y que tienen, desde el día uno, una media de 85 o superior. Por tanto, al ir a jugar a las canchas callejeras o al Pro-Am lo tenemos bastante difícil, por no decir imposible, para salir victoriosos. Y si ya hablamos de los jugadores con la versión normal del juego, que empiezan con media de 60, pues la cosa se pone peor. Es lo que se denomina un pay-to-win en toda regla.  

Todo sería mucho más potable si nos diesen más monedas al realizar cada una de las actividades del juego, pero es que encima han recortado las recompensas, dejándonos aún más indefensos ante los micropagos. Para que os hagáis una idea, Subir un puntito en una de las categoría de nuestro jugador puede costarnos, en las habilidades que no hemos aumentado mucho, unos 1.000 VC y en las que sí que hemos subido más de 2.000. Acabar un partido con nuestro jugador como MVP del partido, con una calificación de A y unas estadística dignas de Kobe Bryant no nos reporta más de 1.000 VC, por lo que ya podéis ir echando los cálculos para descubrir que necesitaremos jugar cientos de partidos al máximo nivel para subirlo a nuestro personaje a 99. Y eso sin gastar ni un céntimo de VC en cuestiones estéticas.

Así pues, no puedo dejar de castigar esa incitación al micropago, esa encerrona que, lamentablemente, hace que perdamos el interés en deambular por el barrio en busca de unas pachangas callejeras o del Pro-Am. Un interés que me temo que no recuperaremos hasta que 2K se digne a aumentar las recompensas por actividad, a bajar los precios de determinadas mejoras y cambios estéticos o hasta que mis colegas y yo hayamos subido a nuestros jugadores hasta un nivel aceptable para enfrentarnos a los rivales "chetados" con micropagos que deambulan por el barrio. 

NBA 2K18

Algo parecido, aunque en menor medida, sucede en el modo Mi Equipo (el de los cromos para que nos entendamos) con la compra de sobres con micropagos. Afortunadamente, tal y como explicaba antes, el modo con límite salarial, pone freno a esas prácticas. 

Es una pena que en 2K Sports hayan optado por esta política de micropagos más propia de los juegos gratuitos que de un juego por el que los jugadores ya pagan un alto precio. En lo jugable y en cuanto a contenido, lo repetiré una vez más para que quede claro y diáfano, NBA 2K18 es el mejor juego de baloncesto de la historia.

Todos aquellos a los que nos os importen lo más mínimo estas cuestiones de micropagos podéis subirle mi nota hasta el 95 sin ningún problema (incluso más), pero no puedo dejar de castigar, en cierta medida, este modelo de negocio que lastra jugablemente algunas secciones del juego. Si 2K Sports decide cambiar esta cuestión de algún modo no tendré ningún problema en que mis palabras de "mejor juego de baloncesto de la historia" se acompañen también con la nota que merecería tal afirmación. Mientras tanto, me quedo con este 92.

Todo eso no quita, lo repito una vez más, para que estemos hablando de un juego imprescindible para los fans del baloncesto, de los juegos deportivos, de los grandes juegos en general y de la mejor entrega en términos jugables y de contenido que hemos tenido la suerte de echarnos a la cara. Yo, al menos, seguiré enganchado a NBA 2K18 durante meses.   

Valoración

En la cancha, la simulación de NBA 2k18 es sencillamente imbatible y tiene modos de juego para tenernos enganchados durante meses, pero la necesidad de gastar VC (la moneda virtual del juego) en prácticamente todo lo relacionado con el modo Mi Carrera y Mi Equipo convierte algunas secciones en un pay-to-win.

Hobby

92

Excelente

Lo mejor

Las mejoras jugables y en la IA rival. El salto gráfico en modelos. La cantidad de modos disponibles. El nuevo modo Domina el Barrio.

Lo peor

La excesiva necesidad de usar moneda virtual para casi todo.

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