Oddworld Munch's Oddysee Nintendo Switch Review
Análisis

Análisis Oddworld: Munch's Oddysee para Nintendo Switch

Por Alberto Lloret

Versión comentada: Nintendo Switch

Análisis de Munch's Oddysee, el tercer juego de la inolvidable serie Oddworld, aterriza en Nintendo Switch con mejoras visuales, y manteniendo su dúo protagonista, su canto a la vida y el respeto a la naturaleza y su fino humor. Pero, 19 años después de su lanzamiento, ¿ha envejecido bien como el buen vino o no merece la pena y lo mejor es mantenerse a distancia? Vamos a verlo...

A finales de enero, qué rápido pasa el tiempo, pudimos analizar el primer juego de la serie Oddworld que llegaba a Nintendo Switch. Se trataba de Stranger's Wrath HD, hasta ahora último juego de la serie Oddworld, que alcanzó la fama con Abe's Oddysee y su secuela, Abe's Exodus. En principio iba a ser una pentalogía, cinco juegos, cada uno con un protagonista, en el que Stranger sería el segundo juego.

Pero los planes de Oddworld se torcieron, y el éxito de Abe's, el primer juego, y su secuela, Oddworld Inhabitants, decidió apostarlo todo a Xbox, la consola más potente de su generación, modificando sus planes sobre la serie y lanzando Munch's Oddysee en 2001 para la primera Xbox. La recepción fue tibia por múltiples razones, muchas de las cuales siguen presentes en esta nueva reencarnación, como vamos a ver en este análisis de Munch's Oddysee para Nintendo Switch.

Aun con todo, el juego gustó entre los seguidores de la serie, lo que permitió disfrutar de una segunda vida en 2011, primero con un relanzamiento en PS3 de la mano de Just Add Water, y un año más tarde en PS Vita. Ahora, tras casi 7 años durmiendo el sueño de los justos, Munch y Abe vuelven a ponerse en pie de guerra... ¿pero merece la pena? ¿ofrece una profunda mejoría visual como Link's Awakening o Crash Bandicoot N-Sane Trilogy? Pues vamos a verlo.

Munch's -Oddysee Nintendo Switch Review

Vaya por delante que, aunque no es necesario conocer la historia anterior de la serie, sí que ayuda conocer a los personajes, quienes son los Glukkons (los malos) y a qué se dedican. Más que nada, porque sino, de primeras, podemos perdernos algunos matices. Tampoco ayuda, todo sea dicho, que los dos primeros juegos no estén disponibles en Nintendo Switch.

En cualquier caso, el tercer juego de Oddworld vuelve a ser un cuento con moraleja, un canto a la vida y lo que el hombre hace con el medio ambiente. Los dos primeros juegos estaban protagonizados por el mudokon Abe, cuya raza estaba siendo exterminada para servir de alimiento, y ahora le toca el turno a Munch, otra criatura del universo Oddworld cuya raza, una especie de anfibio, está corriendo una suerte parecida. Pero... en este caso, en lugar de comérselo, los malvados Glukkon están experimentando con él, y a tal efecto le instalan un dispositivo en la cabeza.

Munch's -Oddysee Nintendo Switch Review

Por suerte, pronto podrá escapar con la ayuda de los pequeños, pero no por ello menos agresivos, Fuzzle, otra especie con la que están experimentando y que ya usamos como munición en Stranger's Wrath. Estas criaturas, al ser liberadas, pueden ser comandadas y lanzadas contra el enemigo, lo que nos ayudará a movernos por los instalaciones de los Glukkon de camino a nuestra huída, algo a lo que también ayuda el dispositivo instalado en la cabeza de Munch, con el que puede lanzar rayos.

La cosa no acaba aquí, ya que Abe y los Mudokon se unen al rescate, alternando el control entre ambos en niveles 3D, más o menos abiertos en algunos casos, en los que no faltan las plataformas, los enemigos, y todo aquello que ya vimos en anteriores juegos de Abe (como la comunicación social con otros Mudokon o criaturas). Añade novedades como latas de refresco que nos dan habilidades temporales, como mayor velocidad, y el resultado es un juego entretenido.

El problema de Munch's Oddysee en Nintendo Switch, como en anteriores versiones, es que venía de una genialidad única, Abe's Oddysee, un plataformas 2D difícil, exigente y con detalles muy originales y chulos... que aquí quedan difuminados con un desarrollo más típico y predecible con su salto a las 3D.

Donde allí había un desafío que requería habilidad o pensar antes de actuar, aquí avanzamos por los niveles superando retos sencillos, siempre evidentes y poco exigentes. Allí donde las plataformas eran una parte central de la experiencia, donde salvar a un Mudokon podía suponer un quebradero de cabeza, aquí son dos elementos más, como es explorar el nivel. Esa dificultad y exigencia aquí no existe.

Munch's -Oddysee Nintendo Switch Review

Muchas mecánicas, como salvar a las criaturas que liberemos llevándolas hasta un portal, siguen presentes, pero entrelazadas con otras bastante más típicas, como recoger unas abundantes plantas verdes que nos permiten abrir puertas o activar interruptores (sin demasiado sentido, todo sea dicho, en las cantidades a recoger). Es como si el diseño del juego estuviera hecho para un público distinto. En este sentido avanzar no es difícil, y por el camino vamos encontrando "pildoritas" que le dan variedad, como manejar de manera remota un letal robot.

Aclaradas las diferencias, a poco que seas fan del universo Oddworld, Munch' Oddysee te gustará. Sus personajes siguen siendo carismáticos y querrás llegar al final para conocer sus destinos. Eso sí, como decimos, recorriendo un camino que es distinto al de anteriores niveles... y con problemas y aspectos mejorables propios del salto a las 3D.

Lo más incomprensible de todo es que en su salto a Nintendo Switch, no se ha hecho nada por poner el juego al día. Más allá de un aumento de resolución, mejores texturas y 60 fps, no se ha hecho nada por pulir aquello que ya flaqueaba en anteriores versiones. Nos estamos refiriendo al control de la cámara, que sigue buscando automáticamente el encuadre que mejor considere aunque acabemos de girar la cámara o el control, que no es todo lo preciso que nos gustaría, por ejemplo, en todo lo relativo a las mecánicas plataformeras.

Hay más defectillos en Munch's Oddysee, como una distribución de los "checkpoints" algo arbitraria (algunos situados lejos de zonas "complicadas" para tener que repetir un fragmento considerable de un nivel), mientras que en otros casos están justo al lado... También puedes meter en ese saco las secuencias de vídeo, que no están restauradas y en ocasiones parecen digitalizadas directamente de cintas VHS y con formato 4:3. Y, como no, los textos y voces, que nos llegan sin traducir, como en anteriores versiones del juego. Un detalle, este último, que te hará perderte detalles de los diálogos si no controlas el idioma...

Pero, como decimos, ninguno de estos defectos llega a romper el juego por completo. Simplemente, es un título con 19 años a sus espaldas, y se le nota bajo esa nueva capa de pintura. Incluso los gráficos, aunque mejorados, se nota que son de generaciones anteriores. Munch's Oddysee se mueve a unos constantes 60 fps tanto en modo portátil como dock, pero eso no oculta que texturas y modelos remitan a tiempos pasados, incluso con la mejoría de texturas.

Aun con todo, Munch's Odysee en Nintendo Switch es un juego disfrutable, con mucho sentido del humor y un bonito mensaje, especialmente recomendado para los que quieran seguir buceando en esta saga si disfrutaron con Stranger's Wrath o aquellos que quieran volver a sumergirse en él, en una nueva versión más reciente con un apartado visual mejorado. No es mal juego, pero con un poco más de cuidado, y actualizando algunos aspectos, podría haber estado mucho mejor...

Valoración

Como anteriores versiones, Munch's Oddysee carece del encanto de los juegos originales 2D. Con el salto a las 3D se abrieron nuevas oportunidades... y problemas, como la cámara y el control. Peca de ser más previsible y típico, con puzles más sencillos. Pero sigue siendo un juego entrañable, que lo disfrutarás a poco que te atraiga la saga.

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

La atmósfera de los juegos Oddworld. Su sentido del humor y el carisma de sus personajes, villanos y protagonistas. 

Lo peor

Textos y voces en inglés... y no parece que vaya a traducirse. El control, la cámara... Aun con las mejores visuales, se le notan los años.

Y además