Análisis de Submersed 2: The Hive, terror submarino made in Spain

Análisis y opinión de Submersed 2, una aventura de terror en vista subjetiva creada en España por Main Loop y apadrinada por Relevo.
Parece mentira lo poco que se había aprovechado, hasta hace no demasiado, la carta del terror submarino para los videojuegos de aventura. Soma dio un paso adelante tras el coqueteo con el terror de Bioshock y, recientemente, hemos visto otras propuestas como Still Wakes the Deep. Ahora, desde España llega Submersed 2: The Hive para PS4, PS5, One, Series X/S y PC.
Creado por Main Loop y continuación de ese Submersed que nos trajo PlayStation Talents hace 6 años, el juego nos pone en la piel de una muchacha que despierta súbitamente en una cápsula dentro de una base submarina.
Ella no sabe qué hace allí ni dónde se encuentra y poco a poco deberá investigar las destartaladas instalaciones para buscar una vía de escape.
Al igual que pasaba en el original, se trata de una aventura en vista subjetiva que mezcla la exploración, la resolución de puzzles y los ocasionales encuentros con enemigos, para los que podemos optar por escondernos, enfrentarnos a ellos o una mezcla de ambas tácticas.
En cierto modo, recuerda por momentos a clásicos como Outlast o Alien Isolation, pues se nos "invita" mucho a buscar conductos para escondernos o usar alarmas para desviar la atención de los monstruos. Ahora bien, si queremos, podemos matarlos, aunque normalmente requerirán varios golpes.
No tenemos armas al uso, pero sí vamos encontrando herramientas en el juego que nos ayuden tanto a defendernos como a abrir nuevos caminos: un martillo que rompa candados, una pistola de bangalas que detone barriles de combustible...
Como decíamos, aparte de explorar y luchar, nos tocará resolver algunos puzzles, basados normalmente en buscar pistas por el entorno cercano. Ninguno es especialmente complejo, pero lógicamente os tocará tirar un pelín de materia gris.
Para resolver estos puzzles o curarnos, contamos con un PHD, una especie de dispositivo personal que podemos desplegar en cualquier momento para ver nuestra salud (con un cardiograma al estilo Resident Evil), gestionar el inventario o acceder a los documentos que ya hayamos revisado.

Pero quizá lo más interesante sean las porciones de exploración submarina: en ciertos momentos, deberemos ponernos un traje de buzo y pasar de un módulo a otro mientras nos rodean los bancos de peces y... nos acecha un enorme tiburón que nos matará de un solo bocado y que actúa a modo de "perseguidor invencible" tan propio de estos juegos.
En estos tramos podemos usar una linterna, correr o activar un sónar que avise de la proximidad del tiburón, pero todo esto consume mucha batería, así que deberemos dosificarlo.
Algo parecido sucede con el propio salvado del juego. Aquí no hay checkpoints ni guardados automáticos, sino que deberemos acceder a las máquinas correspondientes para que nos tomen una muestra de ADN y se salve la partida.
Este proceso nos resta un pelín de salud, lo que sirve para impedir que guardemos a lo loco sin parar. Además, la partida se sobreescribe, no hay varios slots.

Esto aporta un pelín de tensión a una experiencia que busca el enfoque de la supervivencia, más que el de la acción y, en ese sentido, su ambientación claustrofóbica (con voces en inglés y textos en castellano) es uno de sus principales pilares.
Por desgracia, el juego también acarrea varios problemas. Por un lado, el manejo de la protagonista es algo extraño porque tiene una cierta inercia que la desplaza más de lo deseado.
Por otro lado, la IA de los enemigos hace que se comporten de forma un tanto errática y que sea demasiado fácil despistarlos.
Una historia corta, pero intensa
Aunque hay bastantes filtros de iluminación y granulado (el juego está hecho en Unity) que dan un aire más contundente al conjunto, hay que entender que este es un proyecto pequeño hecho por muy pocas personas, por lo que el modelado de enemigos y escenarios es un tanto escueto.
A eso se suman numerosos errores de clipping o de comportamientos inesperados de los enemigos cuando mueren y entran en modo "ragdoll".
Por último, tenemos el pero de que el juego es tremendamente corto: nosotros nos lo hemos pasado en menos de tres horas. En cierto modo, habrá quien vea esto como una virtud, frente a títulos innecesariamente largos, pero es verdad que la historia sabe a poco. Necesitaría un pelín más de tiempo para desarrollarse.

A pesar de eso, se notan las ganas de los desarrolladores por crear una experiencia submarina interesante, incluso con algún que otro detalle simpático (genial, lo de tener una máquina recreativa jugable en una habitación), por lo que en muchas ocasiones sus fallos se pasan por alto.
Además, su corta duración se compensa en parte con el hecho de que hay tres finales posibles según como juguemos, por lo que hay un componente de "replay value".
En conjunto, Submersed 2: The Hive es un juego que no puede ni busca competir en las "grandes ligas", pero que puede satisfacer vuestros deseos de horror submarino (con algo de sazón de terror cósmico) si vais con el chip de sumergiros en un juego de escala pequeña, sin necesidad de crema solar.
Valoración
Nota 65
Nos encanta que desde España se lancen propuesta de terror como esta. Solo por eso y por su atmósfera ya merece una oportunidad, si bien hay propuestas más contundentes en el mercado.
Lo mejor
Su atmósfera y algunas ideas jugables, como la exploración submarina.
Lo peor
La IA enemiga es bastante tosca y eso juega en contra del terror. Se hace demasiado corto.
Plataforma comentada: Ps5
