Xenoblade Chronicles Definitive Edition análisis Nintendo Switch
Análisis

Análisis de Xenoblade Chronicles Definitive Edition para Nintendo Switch

Por Álvaro Alonso

Versión comentada: Nintendo Switch

Después de casi diez años desde que se puso a la venta para Wii, Xenoblade Chronicles está de vuelta con una Definitive Edition para Nintendo Switch que se encuentra a medio camino entre el remake y la remasterización. En nuestro análisis os contamos por qué es perfecta para descubrirlo si no lo hicimos en su momento... o para revivir la historia de la Monado.

Hay juegos que son capaces de resistir el paso del tiempo de forma milagrosa, casi como si sus responsables hubiesen tenido una visión de acontecimientos futuros y lo hubiesen aprovechado para forjar su propio destino. Es el caso de Xenoblade Chronicles Definitive Edition, revisión de la joya del rol japonés lanzado originalmente en Wii y desarrollada por Monoltih Soft con Tetsuya Takahashi (padre de Xenogears y Xenosaga) a la cabeza.

Porque aunque muchas cosas han cambiado (a mejor), también hay otras tantas que permanecen inalteradas. Xenoblade Chronicles Definitive Edition no es un remake completo como Resident Evil 2, pero sería injusto decir que se trata "sólo" de una remasterización dada la gran cantidad de añadidos que hay además de la nueva capa de pintura. Y sorprende ver que, en la gran mayoría de aspectos, es un juego que sigue siendo tan vigente hoy como lo era entonces.

En nuestro análisis de Xenoblade Chronicles Definitive Edition para Nintendo Switch, vamos a repasar los motivos que lo hacían y lo hacen un juego tremendo, valorando todas las mejoras y añadidos de esta nueva edición. Now it's Reyn time!

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Uno de esos aspectos que ha resistido el paso del tiempo sin despeinarse es el sistema de combate. Inicialmente puede dar la errónea impresión de que no tiene demasiada miga, pero de forma gradual y a medida que progresa la aventura, se van añadiendo nuevas capas... Hasta el punto de que termina resultando abrumador por la cantidad de elementos que hay que tener en cuenta: posición respecto al enemigo, hacia qué personaje dirigen su ira, ardor del grupo, visiones, posibilidad de cadena...

Cuesta un poco hacerse, pero cuando dominamos el sistema de combate y hace click... es absolutamente increíble. Enfrentarnos a un enemigo de nivel superior y ver cómo la estrategia de grupo que hemos formado funciona, mientras la banda sonora "pega" en el momento exacto en que iniciamos la cadena... Es una experiencia muy emocionante. Y logra seguir transmitiendo esas mismas sensaciones después de mas de 80 horas de partida. Pocos juegos pueden presumir de algo así.

Xenoblade Chronicles Definitive Edition

Otro aspecto que Xenoblade Chronicles clavó en su momento (y sigue clavando esta Defintive Edition) es la forma en que se gestionan los encuentros: los enemigos son visibles en el mundo y habitan sus ecosistemas; algunos son pacíficos y sólo responden a los ataques si damos el primer golpe, mientras que otros se lanzarán a por nosotros si nos detectan. Esto es todo un acierto dentro de los JRPG, puesto que equilibra la capacidad del jugador para decidir cuándo libra un combate con la obligación de hacerlo.

Pero lo más ingenioso de todo esto es que cuando nuestro nivel supera lo suficiente al del enemigo como para que deje de ser una amenaza, ese enemigo ya no volverá a lanzarse a por nosotros cuando nos vea o nos oiga, librándonos así de los encuentros sin sentido que tanto tiempo nos hacen perder en títulos similares.

Xenoblade Chronicles Definitive Edition

En este frente encontramos pocas novedades, pero las que hay son realmente útiles: las artes de ocasión (las que potencian sus efectos al ejecutarse en una situación o posición concreta) se señalan ahora de forma clara: la palabra ¡Ocasión! aparece en mitad de la pantalla y una admiración se muestra sobre el icono del arte correspondiente. Así que cuando no tenemos claro cuáles son los costados o la espada de un enemigo, basta con girar a su alrededor hasta ver los avisos. 

No habría sido mala idea conservar uno de los aspectos de la versión de Xenoblade Chronicles para 3DS (que es evidentemente la inferior de las tres, pero eso no resta mérito a "encajar" un juego del tamaño de Xenoblade en una portátil): la posibilidad de ejecutar las artes mediante la pantalla táctil. O, quizás, incluir una opción para crear atajos. Y puestos a pedir, tampoco habría sido mala idea corregir la inteligencia artificial de personajes como Melia, que en nuestros manos es devastadora pero como acompañante deja que desear.

Xenoblade Chronicles Definitive Edition

Otras novedades de Xenoblade Chronicles Definitive Edition que afectan directamente al combate son el modo relajado y el modo experto. Como su nombre indica, el primero hace que las batallas sean más sencillas, permitiéndonos disfrutar de la historia sin demasiadas complicaciones. Por el contrario, el modo experto no es una opción para incrementar la dificultad. Más bien, se trata de algo parecido a la forma en que Xenoblade Chronicles 2 permitía gestionar la experiencia al dormir en posadas, con la diferencia de que aquí, este ajuste se encuentra en el menú principal y podemos cambiarlo en cualquier momento (siempre que no estemos en mitad de un combate, claro).

A grandes rasgos, sirve para ajustar la experiencia a nuestro gusto: si sentimos que se nos ha ido la mano completando misiones secundarias (algo muy habitual) y los enemigos no suponen ningún problema, podemos reducir un par de niveles a los protagonistas para equilibrar las cosas. Es muy útil para seguir disfrutando de desafíos incluso cuando ya hemos visto todo lo que ofrece Xenoblade Chronicles, y viene de perlas para que en una nueva partida plus no obliteremos a todos los enemigos desde el principio. Que por cierto: ya quisieran muchos JRPG actuales presumir del endgame que tiene Xenoblade Chronicles.

Hemos mencionado las misiones secundarias y merece la pena pararse a hablar sobre ellas, porque son uno de los aspectos que se han revisado en la edición definitiva. Si habéis jugado al original, sabéis que no son uno de los aspectos mejor recordados, precisamente: había cientos de ellas (más de 400), aceptarlas era engorroso, completarlas un auténtico tedio y su diseño daba sentido a la expresión "misiones de recadero".

Xenoblade Chronicles Definitive Edition corrige o, más bien, facilita partes del proceso: todos los NPC con nombre propio aparecen ahora marcados en el minimapa, lo que facilita enormemente su adición al afinigrama, algo necesario para activar la secundaria correspondiente. Y completarlas es ahora extremadamente sencillo (puede que incluso demasiado), pues siempre se nos indica claramente la localización y el camino hasta el/los objetivo/s. En el caso de las misiones que requieren recoger objetos, los necesarios pasan a estar marcados con una admiración.

Xenoblade Chronicles Definitive Edition

Pese a que las mejoras ayudan, esta sigue siendo la parte menos inspirada de Xenoblade Chronicles. Son misiones secundarias y como tal no son obligatorias, pero si sois de los que quieren verlo y hacerlo todo, no vais a poder resistir la tentación de completar las que vienen marcadas por un límite de tiempo. Y eso, en Xenoblade Chronicles Definitive Edition, significa perseguir puntos verdes a distintas horas del día hasta el hartazgo.

Pero al rey lo que es del rey: pese a que el diseño de las misiones secundarias sea tan simplón, son un mecanismo muy efectivo para la construcción del mundo. Todos los NPCs con nombre propio de Xenoblade Chronicles tienen un trasfondo y vínculos que los unen a uno o varios personajes, aspectos que evolucionan a medida que completamos sus misiones secundarias y tomamos las decisiones asociadas. El mapa de relaciones resultante, conocido como afinigrama, es inmenso y muy detallado; elaborarlo debió ser una tarea titánica.

Xenoblade Chronicles Definitive Edition

Y hablando de titanes... Llega la hora de pasar al que probablemente sea el aspecto más recordado de Xenoblade Chronicles: su mundo. Más concretamente, la sensación de enormidad que logra transmitir y lo pequeños que nos hace sentir. Algo que consigue a través de dos vías muy distintas: la primera y mas obvia, son los escenarios. 

Tiene gracia, porque después de casi una década e incontables juegos de mundo abierto, muy pocos han logrado representar la sensación espacial de la forma en que lo hace Xenoblade Chronicles. No es de extrañar que Nintendo contase con la ayuda de Monolith Soft para desarrollar The Legend of Zelda: Breath of the Wild. De hecho, en retrospectiva, en Xenoblade Chronicles ya se podía apreciar esa filosofía de diseño a lo "parque de atracciones" que caracterizó al último Zelda.

Xenoblade Chronicles Definitive Edition

La segunda vía con la que logra esa sensación de enormidad, menos evidente pero mas importante, es a través de la historia. La trama es una constante "ascensión de planos", donde cada paso hacia arriba hace que los problemáticos escalones que superamos horas atrás parezcan un juego de niños. El universo de Xenoblade Chronicles no deja de crecer en ningún momento hasta que, al final, nos sentimos como motas de polvo en el cosmos.

Si algo ha dejado claro Tetsuya Takahashi en todos los juegos de la saga Xeno es su pasión por los mechas, la religión y la filosofía, y mas concretamente por la doctrina del agnosticismo. Xenoblade Chronicles Definitive Edition hace constantes alusiones a esta rama, a veces con referencias sutiles y otras bastante "in your face". Con esto logra construir una historia con personajes que cumplen todos los tópicos, pero que destacan por su fantástica química. Una historia compleja, con una ejecución poco arriesgada y un mensaje sencillo, pero de una efectividad poderosísima. Tan poderosa, que su final resuena en 2020 con la misma fuerza con la que lo hacía en 2011.

Xenoblade Chronicles Definitive Edition

Aquí se agradece otra de las novedades que incluye Xenoblade Chronicles Definitive Edition: la sala de proyecciones, que viene a ser un visor de secuencias de vídeo en el que podemos personalizar la apariencia de los personajes, la hora del día o el clima. Su mayor virtud, sin embargo, es la de permitirnos repasar los momentos que no entendimos del todo bien porque estábamos tratando de procesar el último giro de guion.

En cuanto al apartado gráfico, es evidente que Xenoblade Chronicles Definitive Edition supone una importante mejora respecto al original. Como decíamos al principio, no llega al nivel de un remake total, pero hay mejoras visuales en todos los frentes: texturas más detalladas, mayor número de elementos en los escenarios, mejores efectos de iluminación, nuevas animaciones, rostros de los protagonistas rehechos para ajustarse a los artes originales... Zonas que ya eran muy bellas en el original, como el Manglar de Satorul o el Mar de Eryth, aquí lo son aún más.

Pero también hay aspectos que siguen anclados en el pasado, como las animaciones al correr o las armaduras de los personajes femeninos, que nos recuerdan que estamos ante un juego de otra época. Por suerte, en ese último caso, se ha añadido la opción de personalizar la apariencia completa, así que podemos beneficiarnos de las mejoras de una pieza pero, a nivel visual, vestir la que más nos guste.

También hay que señalar que ahora es mucho más sencillo lidiar con todos los menús, así como orientarse por el mundo. Se ha incluido la opción de activar un minimapa a mayor tamaño y en tiempo real, similar al de Xenoblade Chronicles 2; y es una auténtica bendición. Por desgracia, no es lo único que ha heredado de la secuela: al jugar en modo portátil, Xenoblade Chronicles Definitive Edition luce considerablemente peor que en modo TV, activando una suerte de filtro de nitidez muy agresivo. La resolución en modo TV tampoco es parar tirar cohetes, pues no supera los 720p, pero al menos nos libramos del dichoso efecto.

Xenoblade Chronicles Definitive Edition
Xenoblade Chronicles Definitive Edition

La banda sonora también ha sido rehecha para sonar más "orquestal": las melodías son perfectamente reconocibles, pero se añaden nuevos instrumentos que las dotan de mayor riqueza, en especial violines, trompetas y coros. En la mayoría de casos supone una mejora, aunque hay algún tema que quizás nos sonaba mejor antes. Por suerte, Xenoblade Chronicles Defintive Edition nos deja elegir entre la banda sonora renovada y la original, diferenciado además entre las melodías de exploración y las de batalla (vamos, que es posible hacer un mix entre las nuevas y las viejas).

También, como en el juego original, podemos elegir entre voces en inglés y japonés, aunque se nota que los subtítulos están ajustados a las primeras, pues en muchas ocasiones van a destiempo si seleccionamos el audio original.

Futuros conectados

Pero el principal reclamo de Xenoblade Chronicles Definitive Edition para los jugadores veteranos probablemente sea Futuros Conectados, un epílogo que tiene lugar un año después de los acontecimientos de la historia principal. Como detalle, es posible acceder a Futuros Conectados en cualquier momento, sin necesidad de superar la historia principal, algo que se agradece muchísimo.

Este epílogo tiene lugar en el hombro de Bionis, una zona de extensión considerable que iba a estar presente en el juego original, pero fue descartada. En lo jugable, presenta varios cambios: por un lado, del grupo de personajes sólo Shulk y Melia están de vuelta. Pero no están solos, pues les acompañan Kino y Nene, dos nuevos nopon que poseen exactamente las mismas habilidades de combate que Reyn y Sharla... Pero con nombres adaptados al estilo nopon.

Xenoblade Chronicles Definitive Edition

Las habilidades de Shulk y Melia permanecen inalteradas salvo por un pequeño detalle, y es que desaparecen las visiones en mitad del combate. También desaparecen los ataques en cadena, y en su lugar son reemplazados por... Más nopon. Y es que a lo largo del hombro de Bionis podemos encontrar a una serie de "posnpectores" que nos acompañan a todas partes y nos echan un cable en combate; cuando el ardor alcanza el punto álgido, podemos realizar un ataque de carácter cinemático con la ayuda de estos nopon. Y cuantos más hayamos encontrado, mayor será su poder.

También se elimina la fabricación de gemas (algo que no echamos demasiado en falta, siendo sinceros) y en su lugar ahora se obtienen directamente al picar en una veta de éter. Por su parte, las conversaciones entre personajes que podemos contemplar al alcanzar un determinado nivel de afinidad se han sustituido por las confidencias. A efectos prácticos son lo mismo, con la diferencia de que el único requisito para verlas es avanzar en la historia, no se presentan decisiones y los diálogos están doblados.

Xenoblade Chronicles Definitive Edition

Curiosamente, en Futuros Conectados los problemas de las misiones secundarias desaparecen casi por completo: aquí no hay afinigrama, así que no hay que hablar antes con varias personas para recibir la misión. Sigue habiendo misiones de caza X monstruos o recoge X objetos, pero de vez en cuando nos topamos con otras que, pese a tener esos objetivos simplones, enriquecen el trasfondo y la personalidad de los protagonistas a través de pequeñas secuencias.

En cuanto a la historia, está completamente centrada en el personaje de Melia y en su evolución. Se busca darle un cierre satisfactorio a su trama, que es quizás la única que se quedaba colgando en el original. De hecho, nos atreveríamos a decir que todo está pensado para que Melia se luzca, ya sea con grandes diálogos o en secuencias de acción.

Xenoblade Chronicles Definitive Edition

Como historia adicional funciona bastante bien... Pero como epílogo esperábamos algo más, como saber que ha sido del resto de personajes, cómo van las cosas en el mundo... Al fin y al cabo se trata de una continuación directa. Futuros Conectados tiene una duración aproximada de 10 horas, pero si pretendéis superar todas las misiones secundarias y desafíos, se puede ir sin problemas a entre 15-20. 

También incluye unos cuantos temas musicales nuevos, entre los que destaca el de los combates. Es la clase de melodía que no esperas escuchar en Xenoblade, pero su animado estilo, con toques de funky, hace que funcione realmente bien dentro del contexto de la historia.

Valoración

Xenoblade Chronicles Definitive Edition hace honor a su nombre: es la mejor forma de jugar a este maravilloso JRPG. Pero más allá de las bienvenidas mejoras, muchos de sus elementos (como la historia o el combate) siguen manteniendo el tipo de una forma excepcional. Definitivamente, fue un juego que supo ver el futuro.

Hobby

92

Excelente

Lo mejor

El nuevo apartado visual y las mejoras de la experiencia de juego. Sigue siendo un JRPG magnífico y muy vigente en todos los aspectos.

Lo peor

La calidad de imagen en modo portátil. Como epílogo, Futuros Conectados deja que desear.

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