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Ane
Análisis

Crítica de Ane, galardonada como mejor película vasca en el SIFF

Crítica de Ane, galardonada como mejor película vasca en el SIFF. Ha sido dirigida por David Pérez Sañudo y protagonizada Patricia López Arnáiz y Mikel Losada. Estreno en cines el 16 de octubre de 2020.

Ane supone la puesta de largo para el realizador David Pérez Sañudo tras una larga trayectoria en el mundo del cortometraje con obras como Agur, Malas vibraciones, Artifitial, Aprieta pero raramente ahoga o Ane, que ha servido de base para la confección del guión de esta película del mismo título, que él mismo escribe junto a Marina Parés, como ya hizo con el corto.

La película nos desplaza a Vitoria en 2009. Lide es una mujer separada que trabaja como guardia de seguridad en las obras que llevarán a su localidad el tren de alta velocidad, un proyecto muy controvertido en la zona, dado que se ha realojado a muchas familias para completar el proceso.

Las protestas vecinales son cada vez más violentas, con altercados que van escalando en gravedad y repercusiones. Cuando Lide prepara el desayuno para ella y su hija Ane, descubre que no ha regresado a casa la noche anterior, cuando tuvieron una fuerte discusión a cuenta del trabajo de Lide, que su hija percibe de una forma mucho más "política" que ella.

Con el paso del tiempo su preocupación crece y decide tomarse unos días de descanso para dar con ella, con la ayuda de su exmarido Fernando y tirando del hilo de lo que le cuentan sus compañeras del instituto.

Juntos descubrirán hasta qué punto desconocen el mundo en el que se mueve su propia hija, que está a pocos días de cumplir los dieciocho años y, por tanto, de echar a volar sin que nada la ate a ellos.

Ane es un drama sobre la incomunicación y la ausencia. De cómo se van erosionando las relaciones intrafamiliares a medida que en este caso, la hija adolescente comienza a radicalizarse sin que sus padres, cada uno de ellos con roles muy distintos, sean capaces no ya solo de percatarse de ello, sino de actuar en consecuencia.

El marco social en el que se desenvuelve esta historia, no dejará de ser conocido para quienes han sufrido en su entorno la kale borroka o lo que es lo mismo, actos vandálicos callejeros de protesta y reivindicación como los que inauguran los primeros minutos de la cinta con una explosión y que vemos más tarde de muchas maneras: pequeñas extorsiones, quema de contenedores, enfrentamientos con la ertzainza, atentados de baja intensidad y hasta la connivencia de ciertos sectores con capacidad para amedrentar al resto (es muy significativa la secuencia en la que Lide va a comprar a una tienda del barrio en la que le han pedido anteriormente que no acuda con uniforme y que llegue a ser señalada por ser una "mercenaria del Estado"). En fin, todo un discurso de odio divisivo que se palpa en el ambiente y que tan bien está mostrando la serie de HBO Patria, que profundiza mucho más en las consecuencias de la violencia a largo plazo.

Sea como fuere, Ane se vale de todo ese contexto para enmarcar un desencuentro, una ruptura, una separación. Es un trasfondo necesario para construir el retrato de una joven a la que empezamos a imaginar a partir de cero, tal y como lo hacen sus padres, redescubriendo a la persona con la que convivían y de cuya vida no conocían más que la superficie. 

La narración de Sañudo es pausada y reflexiva, dejando al espectador que saque sus propias conclusiones y que se empape de lo que transmite Patricia López Arnáiz, una excelente actriz que viene demostrando su talento desde hace años en películas como Mientras dure la guerra o la trilogía del Baztán y en series excelentes como La otra mirada, La peste o La línea invisible, que trata precisamente del momento en el que ETA traspasó por primera vez el límite de acabar con una vida.

Atención a la forma en la que la película juega con los espacios y con los detalles, porque no hay nada que no esté medido al milímetro para acabar siendo conjurado por segunda vez preñado ya de un nuevo significado: desde las calles por las que Lide espía los movimientos de su hija, hasta el ritual diario de la preparación de la mesa del desayuno sin olvidar, por supuesto, la grieta en la pared, certera metáfora del deterioro implacable de una relación que una madre solo puede tratar de arreglar las veces que sean necesarias.

La fotografía, taciturna, evoca asimismo esa tristeza que sacude a una familia en ruinas y la puesta en escena presta especial atención al color amarillo y al rojo, que no dejan de recordarnos constantemente la violencia, la vergüenza y el dolor (brutal también la forma en la que Lide trata de restaurar la imagen de su hija exigiendo que se le pidan disculpas "de corazón").

Ane tiene un desenlace sensacional que encoge el corazón: es una ópera prima honesta, cuidada y sirve de prometedor arranque de una carrera que seguiremos de cerca.

Valoración

Ane explora con el deterioro de las relaciones paterno-filiales a medida que la enorme dimensión de los conflictos sociales que hay a su alrededor se cuelan en la cotidianeidad de la familia.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

La interpretación magistral de Patricia López Arnaiz y la forma en la que vamos percatándonos de lo que ocurre a través de sus ojos.

Lo peor

Es una película de tempo lento, quienes busquen un ritmo más rápido pueden sentirse un poco decepcionados. 

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