Crítica de Los años nuevos: encuentros y desencuentros en Nochevieja

Movistar Plus+

Crítica de Los años nuevos, la serie de Movistar Plus+ dirigida por Rodrigo Sorogoyen protagonizada por Iria del Río y Francesco Carril. Estreno el 28 de noviembre de 2024.

Movistar Plus+ sigue apostando, con su producción nacional, por historias distintas, marcadas por la cruda realidad. Lo hizo con maestría en Querer, probablemente la mejor serie española del año, y lo hace ahora con Los años nuevos, un trabajo creado de forma coral por Paula Fabra, Sara Cano y Rodrigo Sorogoyen. Y que también va de "quereles", aunque muy distintos.

Su principal baza ganadora es un estilo peculiar que hace que los diálogos sean muy espontáneos y creíbles porque lo que se quiere trasladar es una sensación de realismo y familiaridad gracias a diálogos ágiles, intérpretes naturales y unidad de tiempo (éste transcurre sin apenas interferencias, a menudo en una misma localización).

La serie radiografía una relación de pareja a lo largo de diez años, poniendo el foco en uno de los momentos más importantes de los personajes: la Nochevieja. En unas ocasiones están solos, en otras acompañados pero podemos asistir a la evolución del vínculo emocional y físico que les une.

¿Feliz Año Nuevo?

Ana y Óscar se conocen en la madrugada del 1 de enero de 2016. Ella trabaja como camarera en la discoteca en la que él está con su exnovia, tratando de conseguir una nueva oportunidad. Sin embargo, salvar su relación será imposible.

Él fue el último niño que nació el 31 de diciembre y ella la primera del 1 de enero, así que da la sensación de que tienen una conexión casi mágica. Sin embargo, los dos pasan por momentos vitales muy distintos. Óscar es médico internista, tiene su propio piso y una situación muy asentada. Ana no tiene un trabajo fijo, quiere viajar a Australia, conocer gente nueva y es mucho más abierta.

Desde el momento en el que el uno se cruza en el camino del otro, queda claro que van a seguirse la pista. Podremos ver en qué momento se encuentran año a año, viendo cómo pasan cada Nochevieja.

Varios avisos a los espectadores: el primero de ellos es que, si no te enamoras de los personajes, es difícil mantener el interés en sus idas y venidas. 

El segundo es que es una serie tremendamente intrusiva que muestra todas las facetas de esta unión, relaciones sexuales y conversaciones secretas incluidas. Hay momentos en los que te sientes hasta mal por estar siendo testigo de sus intimidades.

Y, finalmente, lo más importante, el ritmo. Es una serie que se le puede hacer bola a más de dos por el hecho de que a veces da la sensación de que no sucede nada, al menos nada extraordinario. En efecto, todo redunda en que la relación se afiance o salte por los aires, así que el nexo es la atracción/fascinación que ejercen uno sobre el otro.

La idea no es en exceso original. Si nos retrotraemos a 2011, podemos recuperar la estupenda y elegante película One Day (Siempre el mismo día), basada en la novela de David Nicholls (que asimismo contaba con su guión, por cierto) en la cual no eran 10 sino 20 los años que recorríamos de la mano de los protagonistas, que se reunían cada 15 de julio. 

Las comparaciones son odiosas pero los conceptos son tan simétricos y el resultado tan dispar que parece imposible no señalar las enormes diferencias entre ambos proyectos. Si la película tenía la virtud de calarte hasta el hueso, la serie no solo emociona mucho menos de lo que pretende sino que ofrece una mirada muy plomiza sobre las relaciones.

Una cosa es desdramatizar el amor romántico y hablar de los afectos desde una perspectiva realista y otra muy distinta ofrecer un punto de vista tan naif como un relato supuestamente generacional en el que la vida se forja de los 30 a los 40 años. Pues bueno.

Las interpretaciones también son variables: Iria del Río está magnífica y da vida a un personaje con el se puede empatizar con facilidad mientras que su compañero de reparto, Francesco Carril se queda muy lejos de su talento.

El amplio abanico de secundarios también ofrece una heterogénea mezcla de actuaciones: hay pasajes completos que se podrían cortar sin que variara el desenlace de la historia y nos ahorraríamos episodios de casi una hora con mucho relleno.

En suma, Los años nuevos es una serie que puede parecer muy bien ubicada en el calendario de cara a las Navidades (el volumen 1 con los cinco primeros episodios está disponible desde hoy y el volumen 2 se lanzará el 12 de diciembre), pero hará que un sector importante de la audiencia aborrezca los encuentros de estas fechas: diez Nocheviejas del tirón son muchas (demasiadas) Nocheviejas.

Valoración

Nota 65

Los años nuevos disecciona la relación de una pareja tomando como punto de inflexión la Nochevieja de cada año desde que se conocen: diez años de encuentros y desencuentros.

Lo mejor

La naturalidad de los diálogos y el talentazo interpretativo de Iria del Río.

Lo peor

O te enamoras de los personajes o la serie puede llegar a ser un verdadero plomazo.

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