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La apariencia de las cosas
Análisis

Crítica de La apariencia de las cosas, el thriller con Amanda Seyfried

La nueva película de Amanda Seyfried en Netflix la pone contra las cuerdas debido a un marido misterioso y una casa... ¿Más habitada de la cuenta?

Muchas veces, Netflix es como una de esas tiendas del aeropuerto en las que buscas desesperadamente algo con lo que entretenerte, pero al coger un libro o revista, no sabes muy bien qué te vas a encontrar. En esta ocasión, La apariencia de las cosas recuerda a una de esas novelas con portada llamativa y prosa para pasar el rato. De hecho, la película está inspirada en una novela del mismo nombre.

La talentosa Amanda Seyfried (Mank) es una artista que accede a mudarse con su marido y su hija a un pequeño pueblo de provincias, después de que este consiguiera una plaza como profesor universitario. Ella prefería la vida de ciudad, pero accede a una vida en la que él, George (James Norton, McMafia) parece tener más éxito y vida social. Su matrimonio idílico comienza a resquebrajarse por esa desigualdad de oportunidades y, mientras tanto, extraños sucesos comienzan a desencadenarse en su nueva casa. ¿Acaso no están solos?

La apariencia de las cosas supone una extraña mezcla. Por un lado, el tráiler y algunos compases de la película insinúan que estamos ante un thriller paranormal, con sus fantasmas y sus sustos; por otro, parece que estamos ante un thriller, sí, pero uno doméstico, en el que el marido esconde oscuros secretos.

Ese batiburrillo de conceptos, aderezados con el drama matrimonial, hacen que cueste pillar el tono a esta película de Netflix. Claramente, el misterio en torno a lo que esconde George es la faceta más interesante, pero las subtramas en torno a posibles idilios y problemas personales (el trastorno alimentario de Catherine, la protagonista, no va a ningún lado en la historia, la verdad) hacen que la atención del espectador se bambolee en diferentes direcciones... Más bien, para nada.

La apariencia de las cosas

Por otra parte, Things Heard & Seen (el nombre original de la película) tiene muchos elementos interesantes. Además de los dos actores principales, el reparto incluye otros nombres de primer nivel, como Natalia Dyer (Stranger Things) o Karen Allen (la mismísima Marion de En busca del arca perdida). 

Además, los directores Shari Springer y Robert Pulcini usan una fotografía limpia y elegante, que mezcla efectos de simetría para generar tensión con planos de SnorriCam para reflejar la angustia de Catherine. Visualmente, es una película interesante.

La apariencia de las cosas

En cualquier caso, está claro que La apariencia de las cosas funciona mejor como historia de suspense en torno a la masculinidad tóxica de George que como un thriller paranormal. En ese sentido, pone elementos interesantes, sí (el concepto del paralelismo entre la vida y la muerte, por ejemplo), pero los muestra con un trazo tan grueso que no acabamos de interesarnos por ello. Para colmo, el críptico final hace que nos quedemos aún más fríos, por muy alegórica que pudiera ser la intención de los cineastas.

En conjunto, lo que podría definir esta película de Netflix es "entretenida, pero olvidable". Es una pena, porque tanto en lo técnico como en lo artístico había potencial para mucho más, pero todo parece haberse quedado en el limbo del que habla el autor Swedenborg en su libro...

Valoración

Una extraña mezcla de drama y thriller paranormal, que no consigue encontrar su equilibrio ideal, a pesar de contar con actores de primer nivel y un buen apartado técnico.

Hobby

59

Regular

Lo mejor

Algunos efectos de cámara y en, general, el apartado visual. Seyfried se entrega como siempre al papel.

Lo peor

El elemento paranormal aporta realmente poco a la historia y la parte más "terrenal" es un poco folletinesca.

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