Ares en Netfix
Análisis

Crítica de Ares, la tétrica serie de suspense de Netflix

Por Daniel Quesada

Las sociedades secretas no solo inquietan por llevar máscaras y ropas extrañas. A veces, pueden esconder secretos de lo más siniestros. Hemos sobrevivido a Ares y os contamos qué nos ha parecido esta serie de suspense de Netflix.

Es mejor llegar sin saber demasiado sobre ella al visionado de Ares, la serie de suspense que Netflix estrenó hace apenas unos días. Se trata de la primera producción holandesa de la plataforma y, como ha pasado con otras obras europeas de la misma, consigue presentarnos un puntito diferente que ya nos anima a seguir mirando.

La serie Ares nos cuenta la historia de Rosa, una universitaria con mucho carácter que descubre que su introvertido amigo Jacob forma parte de una especie de asociación estudiantil súper secreta. Intrigada por ese misterio, insiste a Jacob para que le presente esa llamada sociedad Ares, a pesar de que su amigo le suplica que no se acerque a ese círculo, porque esconde secretos terribles.

A partir de ahí, los 8 capítulos de esta serie de Netflix (de media, duran menos de media hora cada uno, así que se ve rapidito) nos van sumergiendo más y más en los entresijos de la sociedad Ares y los terribles secretos que esconde, siempre desde la perspectiva de Rosa o de Jacob. A medida que avanza la historia, tanto ellos como el resto de personajes secundarios van mostrando comportamientos más y más extraños e incluso atroces. Hay momentos en los que esto se lleva tan al extremo que la narración se vuelve demasiado inverosímil, pero en el fondo todo busca un sentido y provocar una reacción en el espectador.

Ares en Netflix

En ese sentido, ¿es Ares una serie de terror? Algunas críticas la están calificando como tal, pero para nosotros es, más bien, una serie de suspense bastante siniestra, con momentos muy puntuales en los que se podría pasar miedo. Para que os hagáis una idea, recuerda por momentos a Dark, uno de los exitazos europeos de Netflix, si bien Ares resulta más sencilla de asimilar.

Eso no quita que haya momentos verdaderamente surrealistas y es ahí donde brilla más la serie, pues nos suele coger con la guardia baja y casi nos obliga a retirar la mirada por unos instantes, ya sea por la crueldad de lo que se muestra como por algún sustito muy puntual. Hay algún monstruo rondando a la protagonista y... ¿qué es ese Bael del que todos hablan y que todo el mundo parece temer?

Ares en Netflix

No os vamos a contar más de la historia, porque buena parte del encanto de la serie Ares reside en dejarse llevar por los cliffhangers y decir "va, venga, otro capítulo más", para entender hasta donde llega la madriguera del conejo.

La cuidada fotografía también ayuda: el uso del color y las luces presenta momentos duros y llamativos, incluso en escenas que parecen estar en medio del vacío, como si estuviéramos en una de esas conexiones mentales de Once en Stranger Things.

El final, sin duda, está a la altura de las circunstancias: es extraño y potente. Está claro que la serie deja cabos sueltos, pero la conclusión tiene moralejas muy claras para el que esté atento y comprenda en qué contexto se ambienta todo. En ese sentido, puede que haya parte del público que no entienda nada de lo que pasa y por tanto minusvalore la serie pero, como decimos, este es un producto para los que quieran estar atentos de verdad, no se puede ver con distracciones.

Ares en Netflix

En su conjunto, Ares es una serie dura pero sólida en su personalidad, que quizá no sea del gusto de todo el mundo por sus apuestas extremas, pero que sabrá premiar al espectador con ganas de "marcha". Si estás entre ellos, te llevarás un bonus: vas a estar comentando con tus compañeros de sofá ese curioso final durante un buen rato.

Valoración

Una serie fría y siniestra que consigue mantener el interés a base de jugar bien sus cartas de misterio y una interesante representación de lo que sucede.

Hobby

82

Muy bueno

Lo mejor

Su atmósfera pretendidamente hostil le da mucha personalidad. Su potente final, que requiere toda nuestra atención.

Lo peor

Deja algunos cabos sueltos. El comportamiento de algunos personajes se pasa de incomprensible.

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