Crítica de El Centro, la nueva serie de Movistar Plus+ sobre el Centro Nacional de Inteligencia (CNI)

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Crítica de El Centro, la nueva serie de Movistar Plus+ creada por David Moreno en la que ha contado con la colaboración directa e inédita del propio CNI. Estreno el 9 de octubre.

Movistar Plus+ tiene un amplísimo catálogo de series españolas de magnífica factura técnica con muchos aspectos en común: la colaboración de las entidades retratadas, pocos capítulos, sólidos repartos... Fue el caso de Antidisturbios, que mostraba el cuerpo de la Policía Nacional, La Unidad centrada en la estrategia antiterrorista y ahora de El Centro, sobre el Centro Nacional de Inteligencia.

El gran nexo común a todas ellas es la búsqueda de un tono realista, alejado de la glamourización de productos similares provenientes del otro lado del charco y, por tanto, la colaboración directa, en calidad de asesores y a veces también aportando medios al rodaje, de los organismos implicados.

Seis episodios que rondan la hora de duración componen esta primera temporada disponible en bloque desde el pasado 9 de octubre (y que queda resuelta y bien atada, por cierto). Quienes gusten de ver las series en forma de maratón, no van a tener que esperar semana a semana, por tanto.

El Centro no es una serie fácil y sufre en su arranque por presentar una extensa galería de personajes y varias tramas entrelazadas, haciéndonos ver distintas perspectivas de una misma problemática que irán paulatinamente convergiendo.

Aunque se agradece el tono adulto y el hecho de que el ritmo sea constante, se echa en falta tener una mayor ligazón emocional con los personajes antes de ver lo que les sucede. Es una serie de espionaje y contraespionaje, con colaboradores, topos, agentes dobles e informantes, de modo que requiere, sobre todo al comienzo, de gran atención para comprender los conflictos de intereses.

En busca de Volkov

El Centro se ambienta en la actualidad y arranca con la investigación de dos periodistas en El Salvador de los cuales solo uno sobrevive tras un altercado.

Esto hará que Elsa Díaz se involucre personalmente en la investigación una vez que encuentra entre los enseres de su compañero Morata material sensible que le vincula a una red de pseudomedios dedicados a esparcir bulos financiados por Rusia. Parece ser que Morata le había ofrecido al CNI información sobre el paradero de Volkov, un escurridizo y sanguinario espía ruso.

Por su parte, Alfaro (apodado Michelin por su afición a la cocina), encarna al jefe de la contrainteligencia rusa del CNI. Es un hombre meticuloso y obsesivo que también tiene una vinculación que va más allá de lo profesional con el caso tras la muerte de un compañero.

La brutalidad con la que es atacado y las circunstancias en las que se produce el asesinato le llevan a pesar que debe haber un topo entre sus filas. Esto le hará fichar a un compañero para hacer una investigación exhaustiva de todos y cada uno de los miembros de su equipo sin perder de vista el objetivo de pescar a Volkov.

El Centro se templa a partir de su tercer episodio, cuando ya tiene casi todas sus cartas sobre la mesa y es el momento de jugarlas. Es cierto que cuesta, sobre todo al principio, familiarizarse con todos los personajes, sus nombres y sus intereses cruzados, pero una vez que ya se ha hecho ese esfuerzo, es ya más orgánico seguir la narración.

La fotografía tiende a virar hacia los tonos fríos, buscando ese aspecto tan particular de las "series de despachos" mientras que la imagen se ensucia y tiembla en las secuencias a las que se les quiere imprimir más velocidad. Se abusa un poco del recurso de la cámara en mano, que le resta claridad a las imágenes y a veces da sensación de descuido.

Es un contundente thriller de espionaje que prescinde de florituras para hablar más del día de los agentes implicados abordando por el camino también sus relaciones personales y la forma en que éstas a veces los ponen en un riesgo extra. Se analizan cuestiones como la lealtad profesional, pero también la entrega personal y el estatus dentro del servicio de inteligencia.

El talón de Aquiles es la trama periodística que nunca termina de arrancar e impone algunos vaivenes menos creíbles en el desarrollo de la historia.

El reparto, a la altura, cuenta con Juan Diego Botto, Clara Segura, Tristán Ulloa y David Lorente que destacan sobre el resto.

En suma, El Centro es una serie recomendable, exigente y que queda cerrada, aunque podría volver en un futuro próximo con una nueva temporada.

Valoración

Nota 68

Va de menos a más: entrar en El Centro cuesta un poco, pero una vez que te familiarizas con los personajes y comprendes las relaciones de poder, la serie avanza a buen ritmo.

Lo mejor

Que prescinda de clichés asociados al género de espías y opte por un enfoque más realista. La naturalidad de los personajes.

Lo peor

Es muy densa, se hace bola a veces por la cantidad de personajes y subtramas.

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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