Chernobyl
Análisis

Crítica de Chernobyl, la imprescindible miniserie de HBO y Sky

Por Raquel Hernández Luján

Os traemos la crítica de la miniserie de HBO Chernobyl, la mejor valorada en IMDB de todos los tiempos que nos lleva a adentrarnos en la mayor tragedia nuclear causada por el hombre a nivel civil.

Ya os adelantamos, en nuestra crítica del primer episodio de la miniserie Chernobyl, que nos encontrábamos ante un excepcional y detallado relato en el que se dramatizaba el mayor desastre medioambiental civil de la historia reciente.

Más de treinta años después, cuando el tema en sí se ha explotado de muchas maneras (algunas bastante frívolas), tenemos este trabajo titánico de Craig Mazin que arranca con el suicidio de Legasov (Jared Harris), el que fuera uno de los máximos responsables de las tareas de descontaminación y aislamiento de la central accidentada, para retroceder después hasta el instante en el que todo comenzó.

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"1:23:45" es el título del episodio inicial de la serie de HBO, en el que vemos los primeros intentos de extinción de lo que se pensaba que era un fuego en las instalaciones, antes de que se tuviera constancia de la magnitud de la catástrofe desencadenada por una serie de fatales decisiones, las cuales dieron lugar al sobrecalentamiento y explosión de uno de los reactores. El recuento oficial dice que 31 personas fallecieron de forma directa por esta causa, si bien es imposible conocer el número total de afectados por sus consecuencias (el rango varía de los 4.000 a los 92.000, debido a que es incuantificable el rastro de la radiación y su incidencia en el incremento de enfermedades asociadas como el cáncer en grandes poblaciones).

Mazin ha realizado un verdadero ejercicio de síntesis y didactismo, consiguiendo que al espectador le quede bastante clara la secuencia de eventos que llevaron a marcar el 26 de abril de 1986 como uno de los hitos más trágicos para la humanidad (sin que sea necesario tener avanzados conocimientos en la materia). Lo consigue insuflando al relato la dosis de dramatismo necesarias, sin abandonar nunca la verosimilitud y, sobre todo, reivindicando a los verdaderos héroes detrás de dos pequeñas victorias: la de que el daño no se multiplicara a corto y medio plazo y la de que se solventara, después del escarnio público, un gravísimo problema que podría haber afectado a otras centrales nuclerares.

Hombres rana, mineros en cueros, un rover lunar y biorrobots

"Please Remain Calm", "Open Wide, O Earth", "The Happiness of All Mankind" y finalmente "Vinchnaya Pamyat" nos llevan a seguir paso a paso las distintas labores que se llevaron a cabo para tratar de paliar los efectos dañinos de tener el reactor al aire, emitiendo radiación de forma continuada. Y no había solución sencilla. Como muestra Chernobylsucumbirían como moscas los primeros bomberos que acudieron a la zona y enfriaron los reactores adyacentes a costa de una exposición letal.

Luego llegaría el despliegue de medios para evitar el contacto con la radiación, arrojando arena y boro desde helicópteros y utilizando hasta vehículos lunares para despejar la cubierta, que demostraron muy poca eficacia (normal, si tenemos en cuenta que los datos estaban falseados). Se cuenta más, mucho más...

La famosa "misión suicida" de tres hombres rana, consistió en drenar una piscina situada bajo el reactor que podría haber empeorado aún más el escenario al liberar ingentes cantidades de vapor contaminante al entrar contacto con los restos fundidos del mismo. Pero hubo millares de personas que de forma voluntaria o forzosa concatenaron sus esfuerzos para frenar el desastre: desde mineros trabajando a altísimas temperaturas para excavar a mano un túnel con el que enfriar el reactor hasta "biorrobots" autorizados para retirar los deshechos de grafito del techo en turnos de 90 segundos o patrullas de "liquidadores" que retiraron la capa superficial de la tierra, terminaron con los animales de la zona y los sepultaron en hormigón para evitar que residuos orgánicos penetraran en las aguas freáticas y ayudaron a sellar el sarcófago.

¿Por qué debería preocuparme por algo que sé que no va a pasar?

"Cada mentira contrae una deuda con la verdad. Y hay que pagarla en algún momento". Esas son las acertadísimas palabras de Legasov, que le sirven para ilustrar algo tan sencillo como sangrante: el orgullo nacional fue el causante primero de toda la debacle (a la postre, incluso Mijaíl Gorbachov señalaría el accidente de Chernóbil como uno de los causantes de la caída de la URSS).

El abaratamiento de costes, la corrupción, el clientelismo y la incompetencia eran de tal calibre que solo un largo proceso consiguió esclarecer qué era lo que había sucedido realmente. Gracias a ello, y al trabajo de una numerosa comunidad científica personificada en Khomyuk (Emily Watson), un personaje creado ex profeso para representarla, se admitió por fin el fallo de seguridad que estaba también presente en otros motores similares de centrales nucleares vecinas.

En la serie Chernobyl es todo un acierto: desde la dirección de Johan Renk hasta el depurado casting, que funciona como un reloj suizo pasando, por supuesto, por el enfoque poliédrico de la situación a nivel político, científico y social, llevándonos de la mano de distintos personajes con los que empatizamos al instante, hasta la ciudadosa ambientación.

La serie de HBO ha sido grabada en una central lituana considerada la "hermana gemela de la de Chernóbil" por su parecido estructural, de la que se extrajeron también grabaciones de audio utilizadas para la creación de la magistral banda sonora de la violonchelista islandesa Hildur Guðnadóttir (responsable asimismo de las de películas como María Magdalena o Sicario: el día del soldado y próximamente de la de Joker). Y es que el diseño de sonido es otro de los elementos más perturbadores de una serie que resulta especialmente terrorífica.

Se recrean al detalle las condiciones de trabajo, los atuendos, los vehículos, los desesperados intentos de salvar la situación y las relaciones humanas que se siguieron pero, más allá de eso, tiene el gran valor de ser una serie que te permite pensar en la actualidad: en cómo a día de hoy se manipula la verdad, en los intereses cruzados que pueden poner en jaque la seguridad de personas inocentes y en las consecuencias que aún tendremos que pagar durante siglos antes de que podamos dar por zanjado este accidente que tantas veces pudo haberse evitado y/o minimizado amputando el orgullo de la ecuación. Esperemos que no sólo los espectadores hayamos aprendido algo de una Chernobyl, que, por otra parte, se convierte en una de las mejores series de 2019 por derecho propio.

Valoración

Excelente a todos los niveles: guión, ambientación, interpretaciones, efectos especiales y mensaje, Chernobyl es una serie compleja, adulta y muy bien documentada que cumple su cometido de hacernos pensar en la dimensión del desastre nuclear del 86, pero también en la actualidad.

Hobby

97

Obra maestra

Lo mejor

Que las licencias narrativas que se toma están plenamente justificadas y cumplen su cometido a la perfección, como el personaje de Khomyuk. La BSO.

Lo peor

Por ponerle alguna pega, alguna caracterización que resulta un tanto forzada como la de Gorbachov. Rodada en ruso sería perfecta.