Crítica de La cocina: si piensas que The Bear es estresante, aquí encontrarás el horror

Crítica de La cocina, la última película de Alonso Ruizpalacios en la que aparecen Raúl Briones, Rooney Mara, Oded Fehr y Laura Gómez. Estreno en cines el 8 de noviembre.

Golpes, gritos, la máquina imprimiendo comandas sin parar, los camareros esperando platos, el jefe de cocina vigilando... En los últimos años nos hemos acostumbrado a ver estas situaciones en la pantalla gracias a series como The Bear o películas como Hierve.

Los restaurantes son un ecosistema muy ilustrativo de las sociedades y, normalmente, las cocinas están compuestas por trabajadores de clase obrera y emigrantes, al menos en Estados Unidos. Esto permite dibujar un entorno asfixiante en el que los personajes se arrastran por las pasiones y el estrés que impone el sistema capitalista.

La cocina es la nueva película de Alonso Ruizpalacios y se sitúa en un restaurante neoyorkino en el que decenas y decenas de cocineros y camareros malpagados tratan de atender cada día a los turistas. Un entorno enfermizo, oscuro, lleno de alcohol, gritos y unas dinámicas que de tanto repetirse casi pueden considerarse rituales.

Gran parte de la plantilla está compuesta por emigrantes mexicanos, tal como ocurre en la hostelería de esa ciudad, y muchos de ellos trabajan sin papeles ni la nacionalidad. Cada jornada es un día de examen a pesar de que lleven años en el restaurante, y cada uno de ellos carga con una vida que sufre más que disfruta.

Todo esto se narra en un blanco y negro duro con clara inspiración de artistas fotógrafos, como Masahisa Fukase. Según aclaró el director tras el pase en la Seminci de Valladolid, la película se rodó en digital, aunque el ojo indique al espectador que no. ¿El motivo de optar por el digital? El presupuesto.

La cocina es una película de 139 minutos que agobia y provoca ansiedad hasta el segundo final, a pesar de recorrer algunos valles narrativos en los que los personajes hablan, tienen relaciones sexuales o descansan unos segundos en las calles. Esto último en los pocos minutos que se ve realmente Nueva York. Su parte de la ciudad, la de los callejones de basura y entrada para el servicio.

Alonso Ruizpalacios crea la cocina del infierno

Tal como habrá comprendido el lector, estamos ante una película que salpica y grita al espectador, que lo arrastra en la decadencia de un día más que va desde la ansiedad de la primera hora a la traca final del atardecer.

Para lograrlo se apoya en unos intérpretes que lo ofrecen todo, empezando por el carismático y entregado Raúl Briones, quien llegó a romperse una mano rodando un plano secuencia. Rooney Mara le acompaña en un personaje más sutil y enigmático, así como un reparto numeroso con el acelerador apretado hasta el fondo.

Hay que aclarar que esto exige al espectador el deber de entregarse a la narración, o acabará asfixiado. Incluso puede que se agobie a pesar de entrar en la película, como fue mi caso. La duración resulta extenuante en una composición sonora y visual que apabulla.

Las labores técnicas y artísticas son notables y, se esté de acuerdo o no con la propuesta de Ruizpalacios, es evidente que no se le escapa el control durante el extenso metraje.

Como es de esperar, los mensajes sociales y de género también se encuentran presentes, aunque no se verbalicen mediante consignas, sino que se muestran las consecuencias de las desigualdades.

Es una pena que seguramente La cocina no consiga atraer toda la atención merecida, en parte por el grandísimo número de estrenos que llegan cada semana, pero es una película ambiciosa, exigente y difícil de olvidar.

Valoración

Nota 73

La cocina es una película muy ambiciosa en extensión, reparto y ejercicio expresivo que no deja al espectador ni un momento de tranquilidad. El desasosiego es constante, pero también la poesía visual y los momentos para recordar. El objetivo de Ruizpalacios se cumple, aunque no deja a nadie a salvo por el camino.

Lo mejor

Cumple con sus objetivos, el nivel de las interpretaciones, la entrega.

Lo peor

La falta de novedad en la propuesta y que ante la duda opte por el exceso.

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Ekaitz Ortega

Redactor jefe

Ekaitz Ortega es redactor jefe de HobbyCine desde 2022. Está especializado en literatura y cultura Gestiona el vertical dedicado a los sectores del cine y las series.

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