Crítica de Tu color, una oda a la amistad tierna y colorida

Selecta Vision

Crítica de Tu color (The Colors Within), la nueva película de anime de la directora Naoko Yamada, responsable entre otras de A Silent Voice.

Después de la impactante A Silent Voice y de otros proyectos que han tenido menos trascendencia internacional llega a los cines Tu color, un nuevo anime de 101 minutos de duración de Naoko Yamada que desarrolla la historia de un grupo de amigos que se conocen por casualidad y en el que vuelve además a demostrar su interés por la creación musical como hiciera en Rizu to aoi tori.

Reiko Yoshida, que estuvo detrás del libreto de El amor está en el agua o Lu Over the Wall vuelve a ser la guionista de una aventura juvenil que reivindica la diversidad y lo lejos que se puede llegar abrazándola.

Descubrirse a uno mismo

Nuestra protagonista, Totsuko, es una joven retraída que estudia en un centro religioso y encuentra dificultades para relacionarse. La razón es que suele evadirse en sus pensamientos porque tiene la extraña capacidad de ver "el color de las personas", es decir, que tiene una especie de sinestesia que la lleva a percibir la realidad de una forma diferente que la deslumbra.

Un buen día descubre que su aplicada compañera Kimi ha abandonado sus estudios y dejado su estricta escuela, por lo que se propone encontrarla.

Su única pista es que trabaja en una librería del centro de modo que peina la ciudad hasta dar con ella. Resulta que está aprendiendo a tocar la guitarra y que comparten el gusto por la música.

Lo mismo sucede con un muchacho llamado Kimi que se une a su conversación. Le gusta experimentar con el sonido por medios electrónicos como el theremín y crear sus propias composiciones, así que, sin un plan premeditado previo, comienzan a ensayar juntos y a disfrutar cada vez más del tiempo que pasan creando y probando nuevas canciones.

Cuando se les presenta la oportunidad de mostrarle al resto lo que han estado ideando juntos, no lo piensan dos veces y organizan un concierto con el que dejan al descubierto su pasión por la música.

Así es como se consolidan como banda y le dan a conocer a los demás qué les hace vibrar. Totsuko al fin sabrá cuál es su propio color.

Entre las grandes virtudes de Tu color está el hecho de ser una película tan tierna en el plano emocional como bella en el plástico, sobre todo cuando Totsuko tiene sus "raptos sinestésicos" en los que la paleta de colores vira a los tonos pastel y comprendemos la forma en la que ve su entorno y su realidad. Por desgracia, tras la presentación y durante buena parte del metraje, esto no se explota.

La película se viene arriba en su desenlace, cuando la cineasta le saca todo el partido posible a la decoración religiosa del colegio en un concierto en el que todos los personajes parecen estar perfectamente sintonizados para crear algo hermoso juntos. Recortados sobre las coloridas vidrieras demuestran su talento y se meten al público en el bolsillo.

No es una propuesta tan visceral como la ópera rock de Inu-Oh de Masaaki Yuasa que es un conciertazo de principio a fin, pero sí supone un final musical álgido de gran fuerza.

Al final Tu color es una reivindicación del "yo" por medio de una búsqueda personal en grupo. Cada personaje tiene sus propios retos personales que superar, pero encuentra el vehículo en la música y en la creación colectiva para hacerlo.

Es una película emocionante y entretenida, con algún que otro valle narrativo en el desarrollo (acortando su parte central fluiría mucho mejor), pero que deja en cualquier caso buen sabor de boca y una grata sensación de haber visto algo significativo y resonante.

Los mensajes que lanza no pueden ser más positivos: hay una recompensa al esfuerzo, la perseverancia y el trabajo en equipo que va más allá del reconocimiento de los demás: es lo que conforma nuestra esencia y sobre todo lo que nos aporta satisfacción personal y felicidad en último extremo.

Tu color está lejos de la contundencia de A Silent Voice, pero en una sociedad tan competitiva e individualista como la japonesa, es una canto a la libertad y a la amistad que ojalá cale en el conjunto de la sociedad. No hay una única manera de realizarse y seguir la pauta marcada por otros solo para satisfacer sus expectativas solo puede conducir a la decepción.

Valoración

Nota 70

Tu color es una preciosista narración de la búsqueda de una voz propia en un mundo en el que las redes de colaboración tienen la oportunidad de hacer aflorar el talento y el arte. No es perfecta, pero sí muy disfrutable.

Lo mejor

La belleza intrínseca de la película y los valores que defiende: la amistad, el apoyo, el trabajo en equipo y el esfuerzo.

Lo peor

Se olvida de la sinestesia de la protagonista durante buena parte del metraje privándonos de su particular manera de sentir lo que la rodea.

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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