Crítica de Daaaaaalí!, puede que la comedia más ingeniosa de Quentin Dupieux

Crítica de Daaaaaalí!, la nueva comedia de Quentin Dupiex sobre la figura de Salvador Dalí con Anaïs Demoustier, Edouard Baer y Jonathan Cohen, entre otros. Estreno el 25 de octubre de 2024.
Pocos directores como Quentin Dupiex son tan libres (y locos) cuando montan sus proyectos. Con él hemos aprendido que fumar provoca tos, que los viajes en el tiempo tienen trampa, que los neumáticos pueden ser muy crueles y las moscas gigantes se pueden amaestrar.
El caso es que entrar en una cine a ver una de sus películas, es siempre una experiencia nueva. Es lo que tiene ser tan surrealista y confeccionar guiones propios: puedes hacer lo que te venga en gana, sobre todo si lo haces con cierto amor a la profesión y tratando de confeccionar un chiste que tiene su gracia pero también la mala baba justa para que escueza un pelín.
Daaaaaalí! es una de sus películas más largas (77 minutos) y también de las más complicadas a nivel narrativo, porque termina hilando historias como si de un juego de matrioshkas se tratara, metiendo unas dentro de otras hasta que resulta imposible encontrarle un orden a lo que se está viendo. No se cansa de retorcer la historia aportándole su toque hilarante.
En circunstancias normales, como espectadores, estaríamos más que dispuestos a enfadarnos por ello, pero es que resulta imposible, porque la película es muy divertida. Se burla del megalómano y automitómano Dalí metiéndolo en un laberinto en el que cambiamos de narrador, de perspectiva, de actor a cada instante. Es un juego de espejos inusual e ingenioso que se sale por la tangente.
Y aquí tiene cabida desde la chanza más absurda como la del pasillo interminable, hasta otras mucho más elaboradas en las que llegamos a sentir hasta un poco de vértigo.
Se pone de manifiesto el inflado ego, la genialidad, la estupidez, la visión única y la sempiterna necesidad de admiración y fama de Salvador Dalí en una caricatura poliédrica a kilómetros de la fórmula del biopic.
Reivindica su figura, navega entre sus obsesiones, materializa sus ensoñaciones y se cachondea de sus poses y sus excesos sin perderle el respeto, porque si hay una figura que haya sido inspiradora para Dupiex, ese es Dalí, como ya demostró en su breve homenaje de Increíble pero cierto.
Daaaaaalí! termina colocándolo, como debe ser, como el icono pop en el que él siempre buscó convertirse. Pero esta película sería imposible sin la impostura de Dupiex alimentada por el talento del reparto que maneja.
Vemos al menos seis Dalís distintos ante la atónita mirada de una periodista que trata de entrevistarlo primero, involucrarlo en una película después y finalmente aprehender algo de su genialidad incomparable.
Todos entran en esta fiesta con muchas ganas de bailar: Anaïs Demoustier como la que más, aportando su propia versión bigotuda en una transformación inesperada, pero también Didier Flamand, Gilles Lellouche, Pio Marmaï, Edouard Baer, Jonathan Cohen y hasta Boris Gillot.
Es una manera visual y sobre todo interpretativamente muy inteligente de demostrar distintas facetas de un tipo tan único e irrepetible. Cada actor le da su propia voz, una gestualidad e indumentaria particular y da la sensación de que en este punto Dupieux ha tenido la perspicacia de dejarlos improvisar y aportar sus matices.
Son seis como seis son las "aes" del título de la película, un pequeño detalle. Pero podrían haber sido más: estuvieron involucrados en la producción Alain Chabat (Valerian y la ciudad de los mil planetas) y Pierre Niney, que ha protagonizado la nueva versión de El conde de Montecristo. Ambos la abandonaron porque consideraban que no aportaban nada nuevo a la cinta.
Una curiosidad más: la banda sonora ha sido compuesta por Thomas Bangalter, miembro del dúo Daft Punk, que la interpreta una antigua cítara como único instrumenti. Es uno de los elementos más representativos de una película cuya ambición principal, mostrar la extravagante personalidad de Dalí, a juicio de Dupiex su principal obra de arte, llega a buen término.
Daaaaaalí! queda para la posteridad como una ventana surrealista abierta hacia uno de los máximos representantes del surrealismo y tiene pinta de que seguirá muy vigente aunque se nos derritan los relojes.
Valoración
Nota 78
¿La mejor película de Dupiex hasta la fecha? Como poco, la que mejor le sienta: Dalí es un genio afín al cineasta, que exprime sus tropos, sus excesos y su grandilocuencia.
Lo mejor
Su irreverencia, desfachatez y despiporre. Interpretaciones, guión y personalidad propia.
Lo peor
Es un disparate, un laberinto en el que perderse.
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Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.
