Crítica de Fight or Flight (Sicarios en el aire) con Josh Hartnett recibiendo a diestro y siniestro

Crítica de Fight or Flight (Sicarios en el aire), la comedia de acción dirigida por James Madigan con Josh Hartnett, Charithra Chandran y Katee Sackhoff. Estreno el 12 de junio.
Antes de comenzar a escribir la crítica de Fight or Flight (Sicarios en el aire) hay que dejar claro que no estamos ante la nueva Bullet Train (a pesar del parecido argumental) ni ante una película de acción del calibre de las del universo John Wick, incluyendo la fantástica Ballerina, que aún está dando guerra en la cartelera.
No es que estas películas estuvieran exentas de humor, antes al contrario y qué bien que así sea, pero se molestaron en construir un trasfondo y un mundo particular, regido sus propias reglas y convenciones. En el caso de la película que nos ocupa hoy bajamos un par de peldaños para encontrarnos una comedia absurda de acción, sin mayores pretensiones.
Y con una construcción de personajes que deja bastante que desear, porque no sabemos demasiado de ellos y sus motivaciones hasta que ya hemos entrado en materia, lo que reduce la implicación emocional de la audiencia.
Volando con sus enemigos
Lucas Reyes es un agente caído en desgracia que lleva dos años retirado en Bangkok dedicándose a beber y dormir. El día que menos lo espera, en plena resaca, recibe una llamada importante: puede redimirse uniéndose a una misión suicida. Esto le llevaría a limpiar su nombre, volver al servicio activo y poner de nuevo su vida en pie.
Su cometido será localizar a un criminal que viaja a bordo de un vuelo con destino a San Francisco y escoltarlo hasta sus superiores. Lo que no sabe es que han embarcado toda clase de asesinos dispuestos a entregar su cabeza a cambio de una cuantiosa recompensa que se ha dado a conocer en la dark web.
Cuando se difunde la foto de Lucas, ya es demasiado tarde. Se debate entre abandonar la misión original y ponerse del lado del criminal, estableciendo una colaboración que le facilite una huida o respetar los términos pactados para recuperar su estatus.
En cualquier caso, el reto va a ser sobrevivir a las decenas de sicarios que se la tienen jurada y con los que va a tener que pelear cuerpo a cuerpo, además de sortear toda clase de armas y objetos punzantes. Esto sí que es un vuelo con turbulencias.
Fight or Flight es bastante consciente de sí misma y tampoco trata de venderse como otra cosa: se agradece la honestidad, pero se echa en falta un poco más de pegada. Al proyecto le ha tocado la lotería con fichar a un renacido Josh Hartnett que, desde que encadenó proyectos como Oppenheimer y La trampa, parece estar viviendo un resurgir actoral, ¡al fin! Y no quiere encasillarse..
El intérprete hace aquí bien dos cosas: resulta simpático como héroe de acción gracias a los momentos más locos y psicotrópicos de la película y su caracterización y tiene una buena química con su compañera de reparto Charithra Chandran (Dune: La profecía), con quien comparte bastantes secuencias.
¿Es suficiente para mantener la tensión de la película? Bueno, por los pelos. La excusa argumental es más simple que sencilla y la manera en la que se desarrolla la narración tampoco aporta demasiado.
Puede que nos estemos acostumbrando a un nivel tan alto que sea difícil que estos conatos de acción nos dejen saciados pero, en cualquier caso, hay dos aspectos que desentonan mucho: es demasiado gore para ser divertida y demasiado chorra como para encontrarle siquiera un asidero dramático que haga que merezca la pena el viaje.
No pasa por la lógica más laxa (ni siquiera tenemos la sensación de estar media peli metidos en un. avión porque la concepción del espacio es muy generosa), pero tiene su gracia ver toda clase de armas en un avión. Incluyendo una sierra eléctrica, ¿por qué no?
Con estos mimbres, queda claro, se trata de una de esas películas que piden desconexión neuronal y dejarse llevar. Es para pasar el rato y después, a otra cosa, sin que haya posibilidad de sacarle una enjundia que no tiene.
Habrá a quien le parezca que hay intérpretes clamorosamente desperdiciados como la gran Katee Sackhoff (The Mandalorian) y que el menú se le queda cortito. Normal, con los festines que nos estamos metiendo últimamente a costa de este estupendo género cinematográfico y del trabajo de los especialistas de acción...
Valoración
Nota 50
Aunque Josh Hartnett demuestra tener madera para ser un sólido héroe de acción, el guión de la película no está a la altura de las circunstancias. Entretenida sin más y solo puntualmente capaz de sacarte una sonrisa.
Lo mejor
El carisma de Josh Hartnett: su fichaje para la película es una de las bazas ganadoras de la propuesta.
Lo peor
Katee Sackhoff completamente desaprovechada y un sentido del humor que funciona a medio gas.
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Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.
