Crítica de G20, un thriller de acción de regusto noventero reinventado por y para una genial Viola Davis

Crítica de G20, el thriller de acción dirigido por Patricia Riggen y protagonizado por Viola Davis recién estrenado en la plataforma de streaming Prime Video.
En pleno siglo XXI, año 2025, hay una actriz y productora estadounidense que se ha decidido a darle la vuelta a la tortilla en el único lugar en el que tiene la capacidad de hacerlo: la ficción. Decía Viola Davis en la rueda de prensa posterior a la proyección de G20 que quería verse formando parte de las películas que tanto le gustaban desde siempre y la verdad es que no desentona en absoluto.
Ya sabíamos que es una superdotada para la interpretación y puede con lo que le eches: drama, acción, musical... solo hay que repasar su filmografía, con proyectos tan dispares como Criadas y señoras, Fences (que le ha valido su único Óscar), La madre del blues, La mujer rey o Cómo defender a un asesino, además del personaje recurrente de Amanda Waller en las películas y series de DC.
Ha demostrado una y otra vez su capacidad de adaptación a diversos medios, a multitud de registros y sobre todo, jamás le ha hecho ascos a ningún género. De modo tal que hacer una suerte de Jungla de cristal con ella como estrella casi se antoja un paso lógico en una carrera en la que prima la diversidad y hay una decidida apuesta por visibilizar a mujeres en puestos de poder, capaces y valientes.
Lo mejor del asunto es el timing perfecto de G20: Prime Video nos ofrece mediante esta película un modelo aspiracional de líder del mundo libre que está en las antípodas de la realidad. El personaje que interpreta Davis no es perfecto pero sí encarna valores positivos como un liderazgo firme, fidelidad a la familia y la patria, solidaridad, coherencia, inteligencia y fortaleza.
El valor de la película no es tanto el de su calidad intrínseca como producto audiovisual, que sí, cumple con lo que era de esperar, como su valor metafórico en el contexto de zozobra política actual en el que parece que la estabilidad está a punto de estallar por los aires. Aunque pueda parecer nair, es reconfortante que la ficción nos permita soñar con romper los estereotipos.
Salvando el mundo envuelta en seda roja
Soplan vientos de cambio en Estados Unidos y, por primera vez, tras muchos esfuerzos, la cumbre del G20 va a celebrarse en Sudáfrica en medio de tensiones internacionales que son difíciles de limar.
Todo parece ir sobre ruedas cuando se produce una explosión y los participantes son asediados por un grupo de encapuchados ultraviolentos. Han tomado por sorpresa a los asistentes, pero la formación militar de la presidenta y la rapidez de reflejos de su escolta personal, le permiten escabullirse junto a un reducido grupo de personas.
Danielle Sutton se convierte entonces en el principal objetivo mientras ella lucha por proteger a su familia, defender los intereses económicos de su país y salvaguardar al resto de los líderes mundiales.
El plan de los asaltantes pasa por capturar los rostros y voces de todos ellos para difundir vídeos falsos que les permitan propagar bulos y hacer crecer la cotización de las criptomonedas para hacerse ricos.
G20 funciona razonablemente bien y ofrece un espectáculo digno, pero es por lo demás una película muy formularia: su estructura narrativa y el cariz de sus personajes hace que sea transparente. Está clarísimo quiénes son los malos y los buenos y Anthony Starr les da una muy buena réplica a Viola Davis y Ramón Rodríguez.
Patricia Riggen también entrega un buen trabajo sobre todo a la hora de dirigir escenas de acción: hay varias peleas cuerpo a cuerpo memorables y secuencias bien chulas como las del ascensor y el helicóptero que se benefician de la entrega del reparto principal y el buen hacer del equipo de especialistas,
Por su sentido del espectáculo y su claridad expositiva G20 podría haberse estrenado perfectamente en cines y habría tenido posibilidades de amasar un buen pellizco a su paso por salas comerciales.
Vemos proyectos mucho más endebles cada semana, incluso, pero se ha optado por un estreno directo en Prime Video. Así que solo nos permiten soñar con realidades alternativas y líderes responsables en la plataforma de streaming...
Con todos sus leit motiv patrioteros y sus giros sensibleros, hay que reconocerle el arrojo de plantar la semilla de la esperanza en un contexto, como poco, desconcertante. Y es un ejercicio de nostalgia conmovedor: ¿os acordáis de cuando el presidente de los Estados Unidos encarnaba el bien absoluto? ¡Qué tiempos aquellos!
Valoración
Nota 60
Cuando Viola Davis habla, el mundo debe, como poco, callar y escuchar. Disfrazado de entretenimiento palomitero, llega a Prime Video un proyecto audiovisual que nos permite soñar con un personaje femenino que encarna todo lo contrario al poder establecido. La magia del cine.
Lo mejor
El trabajo de dirección de Riggs, sobre todo en las secuencias de acción y la contundencia de Viola Davis como líder del reparto.
Lo peor
Los guionistas podrían haberse estrujado un poco más las meninges para entregar un trabajo original.

