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El Halloween de Hubie
Análisis

Crítica de El Halloween de Hubie, comedia de Adam Sandler en Netflix

Crítica de El Halloween de Hubie, dirigida por Steven Brill con guion de Adam Sandler y Tim Herlihy. La película de Netflix para celebrar Halloween está protagonizada por Adam Sandler, Julie Bowen, Kevin James, Ray Liotta, Maya Rudolph, Steve Buscemi o Rob Schneider, entre otras muchas estrellas. El estreno de El Halloween de Hubie en Netflix España es el 9 de octubre de 2020.

¡El día de Halloween ya casi está aquí! En Netflix están haciendo los preparativos necesarios para la gran fecha, sabedores de que este año tendrán conectados en su plataforma a muchos más usuarios de lo habitual dadas las circunstancias provocadas por la pandemia. La plataforma de streaming acaba de estrenar El Halloween de Hubie, la nueva película protagonizada y escrita por Adam Sandler (Diamantes en bruto), bajo la dirección de Steven Brill. En el reparto cuentan con intérpretes del calibre de Julie Bowen (Modern Family), Steve Buscemi (Reservoir Dogs) o Ray Liotta (Historia de un matrimonio, Uno de los nuestros).

La nueva película de Netflix es una comedia de terror ambientada en la popular festividad de los muertos. En el pueblo de Salem, Hubie Dubois (Adam Sandler) es un pobre pringado que sufre a diario las vejaciones del resto de habitantes, pero su inocencia y su corazón le hacen seguir adelante. Acercándose la festividad, el día más importante para un pueblo que se autodenomina "capital de Halloween", Hubie tendrá que salvar a jóvenes y mayores de la amenaza que los acecha. Cada 31 de octubre, el bueno de Hubie patrulla el pueblo para ayudar a todo aquel que se encuentre en apuros, asegurándose de que todos lleguen a sus casas sanos y salvos para ver amanecer un nuevo día. Este año, para su infortunio, tendrá más trabajo del habitual, ya que ha llegado un siniestro vecino a Salem que podría convertir esa noche en una pesadilla.

Adam Sandler parece estar decidido a vengarse de la industria firmando la que probablemente sea una de las peores películas de toda su filmografía. Un año después del fiasco de Criminales en el Mar, el actor ha escrito y protagonizado una película que bien podría pasar por un sketch zafio del Saturday Night Live o un spot de promoción del Show de Jimmy Kimmel plagado de celebridades que sonríen con muecas imposibles cual traca de fuegos artificiales. No se puede entender de otra manera: Adam Sandler ha sacado su repertorio cómico más simplón y pueril por el ostracismo al que fue sometido por la Academia en la última edición de los Premios Oscar tras su trabajo en Diamantes en Bruto. Es más, el propio Sandler prometió vengarse con la peor película de la historia si no recibía un Oscar por dicho trabajo. Dos y dos son cuatro.

El Halloween de Hubie

El Halloween de Hubie es un barco a la deriva. Su estructura se salta cualquier fórmula para generar interés narrativo de forma casi consciente, burlándose de todo y de todos. Veremos a Sandler haciendo el robot, pegándose trompazos con una bici, esquivando desde huevos a sandías o televisiones, e incluso haciendo uso de un termo multiusos a lo MacGyver que parece un intento de homenaje al sempiterno Leslie Nielsen. Es una comedia vulgar, absurda y gratuita que, la verdad sea dicha, no tiene ni pizca de gracia. Un pasatiempo olvidable que tampoco habría tenido mayor fortuna hace treinta años, cuando los recursos cómicos con los que sacude cada escena no eran las mismas viejas fórmulas repetidas hasta la extenuación. 

Y ahí está, sin embargo, gran parte del atractivo que pueden encontrar muchos espectadores en este estreno de Netflix. La película es un periplo nostálgico por las comedias americanas de los 80 y los 90, con actores como Liotta o Rob Schneider (Gigoló) que llevan escrito en la frente que cualquier tiempo pasado fue mejor. No había ningún interés en construir una trama interesante, sino un vehículo que permitiese a Sandler lanzar un puñado de bromas absurdas por escena y moverse por los agradables escenarios otoñales llenos de casitas en las que todos hemos deseado vivir en algún punto de nuestras vidas. Ya sabéis, esas barriadas que en Navidad se llenan de luces, con jóvenes repartiendo el periódico en bicicleta y mercadillos de jardín que prometen una relación idílica con la comunidad.

Es el tipo de película en la que podrás ver a June Squibb a sus 90 años llevando camisetas que dicen "Donante de falos" después de haber recibido una nominación al Oscar, porque aquí todo da exactamente igual. Si por algo se ha caracterizado el cine de Adam Sandler es por una absoluta independencia cómica y una más absoluta despreocupación ante las críticas. Y, para un servidor, es una actitud también absolutamente encomiable. El que no se recuerde en una relajada sesión de media tarde viendo 50 primeras citas o Un papá genial que tire la primera piedra. Esta vez, por mucho que pese a sus más férreos defensores, va a necesitar un escudo fabricado con adamantium.

El Halloween de Hubie

Como película de comedia familiar, El Halloween de Hubie deja mucho que desear. Adam Sandler se ha reunido con un puñado de amigos para rodar un spot del SNL estúpido y adorable a partes iguales, que falla en la práctica totalidad de los objetivos que se propone. Parece difícil de imaginar que no se trate de algún tipo de confabulación suprema en la que, como en un episodio de Scooby Doo, sus protagonistas vayan a quitarse la máscara para descubrir el pastel y explicarnos que todo era una broma, una parodia con la que tomar el pelo al público como traca final. Ese final, por desgracia, nunca llega, pero los créditos también se convertirán en un alivio para aquellos que hayan logrado llegar hasta ahí.

Valoración

El Halloween de Hubie es una comedia simplona que podría haber tenido más fortuna hace treinta años, cuando sus fórmulas no estaban tan manidas. Adam Sandler reúne a sus amigos para crear una película de nostalgia ochentera sin fondo ni forma que sirve como vehículo para burlarse de todo y de todos.

Hobby

42

Malo

Lo mejor

El componente de nostalgia ochentera por su casting y sus escenarios.

Lo peor

El guion no ofrece comedia ni interés narrativo, ni su dirección simplista es capaz de salvar la catástrofe.

Y además