Crítica de Invisible: Disney+ tiene más buenas intenciones sociales que narrativas en su Por trece razones basada en España

Invisible es una serie sobre el bullying en España basada en la novela de Eloy Moreno que nos recuerda lo lejos que estamos todavía de reducir el infierno escolar que sufren casi el 10% de los alumnos en España.

Se buscan valientes. La mejor campaña educativa contra el acoso escolar en España cumple siete años, pero las filas de la audacia en los colegios siguen bajo mínimos. Se necesitan valientes para proteger a los invisibles.

Disney+ estrena Invisible, recuperando la historia original del libro de Eloy Moreno para crear una serie que quiere mostrar la realidad del bullying en nuestro país... con más buenas intenciones sociales que narrativas.

Dirigida por Paco Caballero (Amor de madre, Perdiendo el este), el reparto lo encabeza la siempre sensacional Aura Garrido (El ministerio del tiempo, Stockholm) junto al grupo de jóvenes promesas que pivotan alrededor de Eric Seijo, Diego Montejo, Izan Fernández y Liv Dobner.

Capi (Eric Seijo), un chaval de 12 años al que le gustan los superhéroes, las cartas Magic y dibujar, llega al instituto en ese salto que supone entrar en 1º de la ESO. Pero no lo hace solo; Zaro (Izan Fernández), su mejor amigo desde que tiene uso de razón, seguirá siendo también su compañero de clase.

En el grupo falta la última incorporación: Kiri (Liv Dobner), una muchacha con un espíritu tan inquebrantable como sus pecas. Pero el idilio de la inocencia y la felicidad puramente infantil va a durar poco: en una estructura no lineal, encontraremos a Capi ingresado en el hospital como víctima de un nuevo caso de acoso escolar.

Invisible vuelve a traer a la palestra un tema tan urgente como necesario: acabar con el bullying en las aulas. Proteger a los niños debería ser una prioridad para cualquier sociedad, pero la realidad demuestra que sigue existiendo una enorme barrera de incomprensión, silencio y una dolorosa indiferencia.

Encontrar el equilibrio entre la cruda realidad y la sensibilidad emocional para que trascienda más allá de la pantalla es su gran caballo de batalla. La serie, inspirada en la novela original de Eloy Moreno, busca apelar a la invisibilidad que sufren los acosados y el silencio de quienes lo rodean, pero sus buenas intenciones se quedan atrapadas en un guión que no está a la altura de su misión.

El virus de lo comercial

La principal dificultad llega desde el primer episodio: la ambientación. Diseñada con un propósito global más que local, el contexto del instituto omite la realidad sociocultural de las aulas en España, representando su totalidad con niños blancos de familias adineradas.

Taquillas con pegatinas de cómics para los alumnos, malotes con chupas de cuero que ligotean con la guapa del instituto rodeados de sus secuaces y macrofiestas en mansiones con piscinas y beer pong. Una americanización tan cliché que parece sacada de un monólogo de Goyo Jiménez.

Entiendo el efecto de la globalización en los adolescentes de hoy y el consumo que hacen de contenido y modas internacionales, pero la distancia es insalvable y extremadamente artificial, provocando una desconexión constante. No estamos en la historia, estamos viéndola desde fuera porque "esto no pasa aquí".

Aunque tenemos —por desgracia— pocas muestras prácticas en el panorama audiovisual patrio en la temática, Cerdita (Carlota Pereda, 2022), aún con su distancia con la fase escolar, explora también el acoso desde una perspectiva brutalmente honesta haciendo de su contexto su principal fortaleza.

Para mayor desgaste, el contexto empasta de forma terrible con los diálogos y los escenarios generando sensaciones constantes de inverosimilitud que son definitivamente rematadas por una narrativa en muchas ocasiones arbitraria y forzada.

Aunque su estructura no lineal está bien planteada y funciona para dar ritmo a los seis episodios de 60 minutos de duración, explorando los conflictos de cada personaje dándoles su protagonismo en cada uno de ellos, sus acciones no siempre responden a un desarrollo orgánico.

El guión se vuelve dueño de sí mismo, convirtiendo las necesidades de la trama en obligaciones a las que tiene que llegar sin que medie justificación aparente. Lo vemos con la incoherente actitud de Kiri en el hospital, con la espontánea y tardía reacción de Zaro o los deambulares por el instituto en horas no lectivas de MM y otros personajes que voy a evitar para no hacer el destripe.

Sus acciones responden a la necesidad del guión; no sólo restan credibilidad a la historia, sino que diluyen la fuerza de su mensaje demostrando más interés por impactar que por convencer.

Invisible se quiere acercar a Por trece razones, pero con un público más joven —y naif— en mente. Herencia de la novela original con un enfoque que a priori es más accesible, pero que resta gran parte del impacto que pide la naturaleza de la historia, a pesar del estilo tan directo en el que está narrado el libro.

Tapando el sol con los dedos

En el desarrollo de personajes y las interpretaciones, la experiencia de Aura Garrido y su "Chica con el tatuaje del dragón en la espalda" y Miki Esparbé como psicólogo mantienen la serie con los pies en las tablas, dando el volumen que tanto se echa en falta cuando no están en escena. Los diálogos no se lo ponen nada fácil.

Hay, además, un trasfondo problemático en la representación de absolutamente todos los personajes masculinos. Padres que responden a una de tres opciones: ausentes, agresivos o egoístas; el profesor que banaliza el acoso y el menos esperado que acaba reconociendo la oscuridad de su pasado.

Es una realidad, sí. La toxicidad masculina, además, suele ser la imperante en los entornos de acoso dentro y fuera de las aulas, pero su enfoque resulta simplista, especialmente en una serie que intenta explorar las complejidades del bullying.

Viajando a través de la voz en off del dragón en la espalda de la profesora de Capi, la parte fantástica vuelve a incidir en su enfoque comercial. Lo que se presenta como un complemento narrativo que enmascara realidad y emociones termina siendo un adorno del cartel.

Es el mismo círculo en el que se encierra la serie. Necesita y quiere ser un escaparate, poniendo en duda la profundidad ética de la propuesta. Y así llegamos al último episodio que buscará cerrar todas las heridas mediante la justificación, encontrando para todos una redención que vuelve a ser simplista e ingenua.

Invisible cuenta una historia comercial inevitablemente plagada de aristas que intenta limar mediante explicaciones superficiales y simplistas que infantilizan un problema para el que todavía se buscan soluciones.

No voy a negar, sin embargo, la complejidad temática y el trabajo detrás de la serie para explicar mediante conceptos sencillos y reconocibles el trastorno existencial al que son sometidos, una vez más, el 10% de los alumnos en España.

La vida de un niño invisibilizado, maltratado y aislado no sólo puede marcar de forma irreversible su desarrollo emocional, sino que puede tener consecuencias devastadoras en las que Invisible trata de dejar algo de su huella. 

Pero al igual que necesitamos valientes en los colegios, también necesitamos historias valientes que no teman mostrar la cruda realidad en favor de la comercialidad. En un tema tan afilado, necesitamos valientes que se atrevan a incomodar. Porque sólo enfrentándonos a ese silencio y esa incomodidad podremos hacer realidad el cambio.

Si tú o alguien de tu entorno necesita ayuda, el servicio de atención telefónica contra el acoso del Ministerio de Educación funciona 24 horas al día los 365 días del año de forma gratuita a través del 900 018 018.

Valoración

Nota 58

Invisible aborda el bullying con sensibilidad y buenas intenciones, pero su guión forzado, un contexto poco creíble y un final ingenuo restan fuerza a su mensaje. Aunque busca ser accesible para los jóvenes, sacrifica profundidad en favor de la comercialidad. Una serie necesaria pero limitada.

Lo mejor

La serie aborda un tema urgente con buenas intenciones apoyada por el carisma de Aura Garrido.

Lo peor

El guión forzado, la americanización artificial y el final simplista diluyen la crudeza e impacto necesarios para tratar el bullying con profundidad.

Invisible (Serie TV)

Invisible (Serie TV)

Plataforma

Disney+

Título original

Invisible

Género

Drama, Fantasía

Temporada

1 temporada

Pais

España

Hobby58Regular

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