Crítica de Kraven the Hunter, un intrascendente pero intenso final para los spin-offs de Spider-man

Crítica de Kraven the Hunter, la película de Columbia y Marvel con Aaron Taylor Johnson como el icónico supervillano del universo Spider-man.
La relación de Columbia y Sony con el mundo de los superhéroes lleva un tiempo siendo tortuosa, especialmente desde que se lanzaron a abordar una especie de universo paralelo de spin-offs basados en los villanos de Spider-man. Tras haberlo intentado por unos años, la apuesta llega a su fin con Kraven the Hunter, una mezcla de cine de acción y gánsteres con Aaron Taylor-Johnson.
Como muchos sabréis, Kraven el cazador es uno de los enemigos más icónicos de Spider-man en los cómics (hasta el punto de que muchos expertos ponen La última cacería de Kraven en el top 5 de historias de Spider-man) y era lógico que en Columbia decidieran apostar por una película en solitario suya, después de haber hecho lo propio con Venom, Morbius o, ejem, Madame Web.
Aquí, como era de esperar, se nos presenta una historia de orígenes que difiere en buena medida de la que conocemos de los cómics (aquí, más que cazar animales, caza a malas personas), pero que conserva bien buena parte de su esencia: sus habilidades aumentadas por el suero místico y, sobre todo, su código de honor sobre cómo cazar.
Como decimos, aquí la historia no es tan apocalíptica como personal y centrada en una trama de bandos rivales, mafiosos y planes ocultos para hacerse los reyes del mambo.
Hay otros personajes implicados en la trama que también tienen un peso importante en el mundo de Marvel (mejor no os desvelamos algunos para que os llevéis la sorpresa), pero quizá la némesis más importante de Kraven es su propio padre, interpretado por un Russell Crowe que aquí despliegue el rol de una especie de "Il padrino, pero al estilo ruso".
La contundente presencia de Crowe ayuda a dar credibilidad a un personaje definitivamente odioso y tóxico, que sirve como catalizador para el resto de personajes y acontecimientos.
El cruasán ejecutor
En cualquier caso, aquí el protagonismo absoluto es para un Aaron Taylor-Johnson que se entrega por completo a un rol tremendamente físico y visceral (pero, a la vez, técnico) en las numerosas secuencias de acción que tiene la película.
Una película que, por cierto, ha tenido el acierto de atreverse con la calificación R, para así presentarnos sangre sin paliativos y algunas ejecuciones de lo más bestiajas.

Ese es sin duda el punto fuerte de la película, pues la acción funciona bien, sobre todo por los ataques a cara de perro de un Taylor-Johnson que es una auténtica bestia parda.
Es verdad que abusa de poner cara intensa arqueando la ceja y de colocar los hombros en "modo cruasán"... pero bueno, es que el muchacho puede permitírselo, qué queréis que os digamos.
El problema es que el resto de elementos de la peli no se encuentran a la altura. Por un lado, tenemos un metraje excesivo de dos horas y siete minutos que plantea más de un momento valle, sin interés, sobre todo al hacer demasiado hincapié en la requetemascada fórmula del flashback de juventud.
También es verdad que la motivación (y la chocante actuación) de algún villano llega a sacarnos de la ambientación por ser demasiado boba y, sobre todo, decepciona que en el epílogo se precipitan ciertas revelaciones y giros de guion.
Los efectos especiales, que son abundantes, resultan efectivos en ocasiones y algo más "cantosos" en otras, especialmente porque se basan mucho en las apariciones de animales salvajes y, si esos aspectos no están perfectamente cuidados, se notan mucho.
Y, quizá, la principal pega se puede encontrar en que la película no acaba de tener claro si quiere ser de gánsters o de superhéroes, por lo que nos zarandea constantemente entre esas dos maneras de construir la historia.

Durante las entrevistas promocionales, Aaron ha insistido mucho en que viéramos la película como una historia de mafiosos... pero le falta enjundia y profundidad para eso.
En el lado más friki del asunto, nos da una enorme rabia que Kraven the Hunter planta semillas de ciertos personajes muuuuuy importantes dentro del imaginario del Trepamuros, pero tiene pinta de que Sony va a dar carpetazo a esta línea y a centrarse en el proyecto principal de Spider-man. ¡Qué pena!
Y es que sí, también hay un componente de fan en la dirección de JC Chandor, desde algún guiño al lore de Spidey hasta ese arranque con la música de La caza del Octubre Rojo sonando al comienzo del metraje.
En conjunto, Kraven the Hunter es una película de acción bastante correcta, siempre que vayas con expectativas moderadas y "comulgues" con que un señor chetado tenga la fuerza como para retener un helicóptero. Si lo que quieres ver son ejecuciones bestiajas con alguna frase lapidaria de vez en cuando, este puede ser un razonable terreno de caza durante un par de horas.
Valoración
Nota 64
No es el desastre absoluto que estaba pintando la prensa norteamericana. Es, simplemente, una peli sin trascendencia, con muchos altibajos. Aún así, se las apaña para entretener gracias a su enfoque de calificación R y a un rendimiento muy físico y visceral de Aaron Taylor-Johnson.
Lo mejor
La interpretación tan física y bestia de Aaron Taylor-Johnson.
Lo peor
El guion es muy irregular y abrupto. A veces, se pasa de inverosímil.
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Kraven the Hunter (2024)
Título original
Kraven the Hunter
Género
Acción, Ciencia ficción
Lenguage original
Inglés

Daniel Quesada
Coordinador de vídeo
Daniel Quesada es coordinador de vídeo y escribe en Hobby Consolas desde el año 2000. Especializado en juegos de actualidad y retro.
