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The Lady and The Dale
Análisis

Crítica de The Lady and the Dale, el documental sobre Liz Carmichael

Crítica de The Lady and the Dale, el documental sobre Liz Carmichael producido por los hermanos Duplass cuyos dos primeros episodios se han lanzado hoy mismo en HBO España.

HBO lanza hoy mismo los dos primeros episodios de la serie documental The Lady and The Dale, compuesta por cuatro, que nosotros ya hemos tenido el placer de disfrutar en su totalidad.

Así, “Soldier of Fortune” y “Caveat Emptor: Buyer Beware” están ya disponibles en la plataforma de streaming mientras que “The Guilty Fleeth” llegará el 8 de febrero y el último episodio, “Celestial Bodies”, verá la luz el 15 de febrero.

Se trata de un true crime original y atrevido, producido por los hermanos Duplass (Room 104) que narra la azarosa vida de Elisabeth Carmichael, una empresaria de lo más peculiar y el automóvil con el que trató de amasar una fortuna y que, más bien al contrario, la llevó a la ruina: The Dale.

Dirigida por Nick Cammilleri y Zackary Drucker se mete en un jardín tremendo al tratar de repasar la vida de una mujer "larger than life". The Lady and The Dale nos traslada en un primer momento a 1974, en medio de la crisis del petróleo en Oriente Medio, cuando un automóvil de tres ruedas y de diseño espectacular empezaba a ser promocionado.

En un momento en que tres grandes fabricantes de automóviles estadounidenses dominaban el negocio de la carretera (General Motors, Ford y Chrysler), ella retó al mercado con el lanzamiento de un vehículo de aspecto futurista que prometía recorrer 40 kilómetros por litro de combustible, un sueño hecho realidad para una nación con una gran dependencia del petróleo que veía cómo el suministro se veía interrumpido por la coyuntura internacional.

¿Quién era aquella mujer que se pavoneaba en los medios y daba rienda suelta a un discurso megalómano en el que llegaba a compararse con Henry Ford? Ser el centro de atención hizo que fuese sometida a un fuerte escrutinio por parte de la prensa, que comenzó a destapar irregularidades y prácticas comerciales que distaban de estar dentro de la ley.

La serie nos retrotrae a su infancia y juventud para comprender su forma de pensar y de vivir. Nacida como Jerry Dean Michael descubrió pronto su labia para estafar a los demás y llevar una vida delictiva zafándose de la justicia. Afirmó haber traído armas a Cuba durante la revolución y era buscada por el FBI.

Tras contraer matrimonio en dos ocasiones y tener varios hijos de los que se había desentendido, finalmente se casó con su alma gemela Vivian Barrett. Ellos y sus cinco hijos vivieron huyendo de la ley durante muchos años cuando Liz comenzó su transición de hombre a mujer en 1966.

Tratando de ocultar su pasado con una nueva identidad completamente inventada fundó la 20th Century Motor Car Company y se hizo un nombre en un mundo empresarial dominado por hombres. A pesar de sus esfuerzos, antes de que The Dale entrara en fase de producción Carmichael fue arrestada por fraude y por violar los códigos comerciales locales y estatales, lo que la llevó ante los tribunales en un largo proceso en el que el tribunal penal de Los Ángeles centró su atención tanto en el propio crimen como en su identidad de género. Lejos de amedrentarse, se representó a sí misma y defendió su condición de mujer hasta el último día de su vida. 

The Lady and the Dale realiza un excepcional trabajo al bucear por una intrincada historia en la que muchos aspectos han permanecido ocultos durante años (al punto de que fueron objeto de investigación por parte del programa Misterios sin resolver) contando con los testimonios esenciales de sus hijos Candi y Michael Michael, hijo de Liz; Jeri Burchard, nieta de Liz; Dick Carlson, reportero de televisión local; Pete Noyes, productor de noticias de KABC; Charles Richard Barrett, cuñado de Liz; y abogados, fiscales y empleados de 20th Century Motor Car Company.

La historiadora Susan Stryker, la teórica de género y medios Sandy Stone y la defensora criminal Mia Yamamoto completan la historia con un contexto histórico y legal poniendo en valor cómo, a pesar de no ser un ejemplo a seguir en el terreno moral sí que puede llegar a ser una figura inspiracional para las personas transgénero dado que consiguió que legalmente se la reconociera y tratara como la mujer que era durante el juicio, a pesar de que no hubiera terminado su transición física por completo. Y, obviamente, como rebelde que trata de vivir al margen de las convenciones sociales, como delata su afición por "La rebelión de Atlas" y su propio modo de huir de forma permanente evitando someterse a las reglas y pagar impuestos.

The Lady and The Dale

Adicionalmente, la serie The Lady and the Dale utiliza algunos recursos de lo más curiosos para poner en pie toda esta historia. Normalmente, "rellenar" de imágenes casi 4 horas de documental haría exasperante ver una y otra vez las mismas fotografías y materiales de archivo, pero aquí se opta por una solución tan ingeniosa como visualmente atractiva: crear animaciones mediante collages. Es una maniobra que introduce algo de especulación, pero que también consigue ilustrar muy bien la narración, a la par que la dota de una gran personalidad centrándola a la perfección en la ambientación de la década de los 70.

Sumergirse en su historia es como vivir cien vidas en cuatro horas. Al final, obtenemos un puzle muy curioso en el que vemos las muchas caras de Liz: madre coraje, símbolo trans, emprendedora y ambiciosa empresaria, mesiánica captadora de adeptos y, sobre todo lo anterior, una persona llena de contradicciones con grandes sueños a la que quizás le faltó un golpe de suerte y honestidad para hacerse con los recursos necesarios para cumplirlos. 

Valoración

Tremendo documental sobre la figura de Liz Carmichael, que ha debido suponer un verdadero calvario para documentar una vida tan prolija y llena de misterios. Son unas cuatro horas adictivas y llenas de mensajes interesantes como la tolerancia y la inclusividad. Y no a través de un personaje ejemplar... ahí radica su originalidad.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

La historia de Liz Carmichael es de por sí una pasada, pero el hecho de que se opte por la animación de imágenes fijas para ilustrarla es visionario.

Lo peor

Sigue habiendo muchas lagunas respecto a la vida de Liz Carmichael: el documental no despeja sus inicios delictivos ni su pasado.

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