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Hacia el lago (Netflix)
Análisis

Crítica de Hacia el lago: La pandemia rusa arrasa en Netflix

En plena época de coronavirus, llega Hacia el lago a Netflix. Una serie rusa sobre pandemias al estilo zombie que nos sumerge de lleno en un drama humano al estilo The Walking Dead o The Last of Us.

Todo el mundo estaba esperando una serie sobre el coronavirus que reflejara a la perfección la situación sociocultural que estamos viviendo actualmente, pero nadie daba un duro porque fuera una serie rusa de Netflix la que sirviera de espejo reflexivo para construir un retrato fidedigno de lo que fuimos, somos y seremos. Y eso podría llegar a ser Hacia el lago (To the lake) si, en lugar de la pandemia que plantea, hubiera optado por llamarla coronavirus o algo similar. Y es que, en realidad, estamos delante de una nueva serie de televisión de zombies

Aunque pueda parecer mentira, la producción rusa de 1-2-3 Production distribuida por Netflix le ha dado un giro interesante al concepto de los zombies y lo ha acercado considerablemente a una pandemia que tenemos bien presente. Y, aunque pueda parecer mentira y estemos hasta el gorro de escuchar sobre el virus de marras en los medios de comunicación, lo cierto es que Hacia el lago te ofrece una visión extrañísima sobre la condición humana en este colapso sociosanitario que estamos atravesando. Una visión que, como mínimo, te va a plantear una curiosa introspección.

Y la verdad es que la serie rusa de Netflix está arrasando en la plataforma streaming, colándose en el top de tendencias del catálogo dentro de nuestro país. Una sorpresa muy interesante que, a pesar de que no invente nada nuevo y juegue con algo que conocemos a la perfección, resulta una crónica de una época que, desgraciadamente, ninguno de nosotros olvidaremos jamás. Una crónica que cada vez nos empuja más y más, pero que también nos tendría que dar la oportunidad de dar lo mejor de nosotros mismos. Y, como en Hacia el lago, descubrir aquello que permanece oculto en nuestro interior.

La pandemia sólo es una excusa para el drama más humano

La premisa de Hacia el lago la hemos visto ya anteriormente, casi en cada historia que participa de esta temática. Tenemos una pandemia que explota, sale a la luz y provoca una crisis social sin precedentes que lleva a la humanidad a la locura. Los personajes protagonistas pasan de ser normales y corrientes a potenciales objetivos de las criaturas resultantes del virus o supervivientes del mismo, adaptándose al gran cambio social que tiene lugar y aceptando que nada volverá a ser como antes, que todo ha cambiado para siempre y que ahora hay que convertirse en una persona distinta.

Hacia el lago (Netflix)

Sin embargo, una de las grandes curiosidades que tiene esta serie rusa (que en el original de Netflix se ha titulado To the lake) es la relación de los personajes antes de que comenzara la pandemia. Un hombre que se ha separado de su mujer y su hijo para iniciar una nueva familia en otra relación se verá obligado a dividir sus fuerzas para salvar a ambas familias y convertirla en una sola, con ese tira y afloja de reproches y acusaciones que son necesariamente sacadas a la luz. Y que pronto pasarán a ser nimiedades ante la necesidad de sobrevivir.

En ese páramo desolado en el que se convierte el mundo en Hacia el lago, no hay mejor oasis que las relaciones humanas. Es este un retrato duro, cruel, descarnado y ciertamente horripilante sobre lo mejor y lo peor que habita en nosotros, similar a lo que te puedes llevar con The Walking Dead o incluso jugando a The Last of Us. No decimos que esté a la altura de esas dos franquicias, pero sí cohabitan de una manera estrecha en sus narrativas, dando prioridad al drama humano y usando el telón de fondo, el contexto, como una excusa sobre la que mover el ajedrez de la vida.

Hacia el lago (Netflix)

Quizás el final sea un tanto agridulce para el público, que se habrá sumergido hasta la extenuación en una historia donde brillan más las relaciones que las propias caracterizaciones, merced quizás a un guion que está por encima del trabajo interpretativo. Un final más pensado de cara a una segunda temporada que a una conclusión necesaria para la trama, que para entonces llega a un punto de clímax que no necesitaba un punto y aparte. No obstante, lo que importa aquí es el viaje. Y el viaje es tan increíblemente humano y emocional que dejará satisfecho a más de uno.

Hacia el lago (Netflix)

Otro de los escollos que tendrá que superar el espectador español, como ya sucedía con el reciente thriller de investigación brasileño Buenos días, Verónica, es el idioma de la serie. Hacia el lago es una serie rusa y, por lo tanto, la versión original está en ruso. Para colmo, no hay un doblaje al castellano. Tienes la opción de usar un doblaje inglés o incluso latinoamericano, pero, como suele suceder en estos casos, las voces no coinciden siempre con el movimiento de los labios. Y esto te puede sacar un poquito de la historia y de la propia ficción.

No obstante, si te dejas llevar por esta serie y darle una oportunidad a To the lake, te vas encontrar con un curioso proyecto sobre el ser humano en mitad de un mundo hostil. Un proyecto fuertemente inspirado por la mitología zombie, pero que adquiere un valor mucho más relevante debido a la vorágine de locura que estamos viviendo desde marzo de 2020. Una vorágine de la que, esperemos, tarde o temprano acabaremos saliendo. Pero de la que tenemos mucho que aprender. Y esta serie rusa de Netflix te va a dar una visión muy interesante sobre el hombre y la pandemia.

¿Le darás una oportunidad?

Valoración

La serie rusa de Netflix coge lo mejor de sagas como The Walking Dead o The Last of Us para contarnos un drama humano con grandes personajes y relaciones detrás en una pandemia similar al estilo zombie. Una reflexión muy interesante sobre lo que nos hace humanos en pleno contexto del coronavirus. No te dejará indiferente.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

El drama humano, el desarrollo de los personajes y la relación entre ellos. Hay mucho más que una simple pandemia en esta serie.

Lo peor

Aunque realmente es original, lo cierto es que se siente como algo que ya hemos visto unas cuantas veces. El idioma puede ser un obstáculo.

Y además