Crítica de The Last of Us 2x07: Resumen y análisis de un intrigante final de temporada con cambios sustanciales

Resumen y análisis del episodio 2x07 de la serie The Last of Us de Max disponible desde el lunes 26 de mayo en la plataforma.
Después de la filtración del fin de semana y del gazapo que se coló en el último capítulo, The Last of Us parece estar sufriendo exactamente la misma deriva que otros shows televisivos: un estiramiento que va en contra del interés de la audiencia y una enorme dificultad para capitalizar las bondades del juego en que ese basa.
En una adaptación, es evidente que hay que asumir riesgos y favorecer una dinámica propia, pero hay ciertos aspectos de este cierre de temporada que son muy cuestionables. Empezando por el timing.
Una segunda temporada de solo siete episodios siempre fue insuficiente para abarcar los acontecimientos de la parte II del videojuego, pero es que apenas ha cubierto la mitad dando muchas vueltas en círculo respecto a ciertos temas y descuidando otros mucho más nucleares. El frenazo en seco del penúltimo episodio saltando de flashback en flashback le ha hecho mucha pupa.
Ha redundado al final en cierta desconexión respecto al viaje emocional de la protagonista cuyo comportamiento no se comprende: por una parte está en shock por el fruto de sus decisiones y la espiral de violencia en la que está inmersa, pero por otra parte no suelta la idea de aniquilar a Abby. Entra en constantes contradicciones.
A partir de este momento, encontraréis spoilers del episodio 2x07 de The Last of Us, que cuenta con Nina López-Corrado como directora y Neil Druckmann, Craig Mazin y Halley Wegryn Gross como guionistas, de modo que os recomendamos seguir leyendo solo si vais al día y bajo vuestra responsabilidad.
Un tercer día movidito en Seattle
Jesse atiende a Dina, cuya pierna está atravesada por una flecha. Consigue extraérsela en medio de la tormenta. Ellie llega hasta ellos y no responde a las preguntas de Jesse respecto dónde estaba.
Ellie va a comprobar cómo está Dina, que le dice que el bebé está bien. Ellie se saca camisa y tiene la espalda llena de moretones. Dina le pregunta qué ha pasado y le dice que encontró a Nora y solo consiguió sacarle dos palabras: “ballena” y “noria”.
Le explica entre lágrimas que le ha resultado fácil hacer que hable: solo tenía que hacerle daño y a lo mejor no se lo merecía. Ellie le cuenta todo lo de Salt Lake City y le pide perdón, porque sí sabía lo de Joel. Dina le dice que tienen que volver.
Por la mañana, Jesse y Ellie se preparan para partir. Dina le da a Ellie una pulsera para que le de suerte. La idea es volver a por ella cuanto antes, pero primero tienen que reunirse con Tommy.
Jesse y Ellie tienen una tensa conversación sobre cómo las han encontrado. Sospecha que Dina está embarazada y lo suelta para ponerla a prueba. Está muy enfadado porque están en una zona de guerra y en una posición muy vulnerable: solo quiere regresar a Jackson y poner a salvo a Dina y al bebé que espera.
La lluvia hace que se resguarden en una nave. Un grupo de la WLF esta atacando brutalmente a un Serafina y Dina se revuelve. Jesse trata de hacerla entrar en razón: ellos son más y no es su guerra, se están sacando las tripas entre sí.
Isaac recibe el reporte: Abby, Mel y Owen han desaparecido. Él teme que se queden sin un líder: consideraba que la futura líder del ejército sería ella, Abby, y tiene la sensación de que está está viniendo abajo su estrategia.
Jesse y Ellie llegan al lugar en que estaba Tommy. Jesse le dice que quiere a Dina pero no como ella. Él ha conocido a alguien, incluso se planteó dejar Jackson por esa mujer, pero no quiso ser desagradecido porque esperan de él que sea quien tome el relevo de María. Ellie se ofende por las aseveración pero Jesse le dice que de no ser por esa decisión ¿quién la habría salvado en Seattle?
Oyen un mensaje por radio: hay un tiroteo en Southlake provocado por un francotirador que tiene que ser fruto de la incursión de Tommy. Al salir a la claridad, Ellie ve la noria que decía Nora: ahí deduce que debe estar Abby, en el acuario. Discute con Jesse que la acusa de ser una egoísta y se separan. Él va en busca de Tommy y ella a por Abby.
Isaac y sus hombre sestán cargando lanchas. Ellie va tras ellos hasta que una gigantesca ola vuelca su embarcación. Llega a la costa a nado, exhausta. Allí la recogen los serafitas, que tienen preparada una horca. Cuando la están colgando y la han sentenciado suena un cuerno de guerra y salen corriendo.
Ellie se embarca en otra lancha y ve explosiones a lo lejos. Consigue llegar al acuario. Escala la fachada en busca de perspectiva y encuentra una claraboya rota a través de la que se cuela. Pone a punto su revólver antes de internarse dentro. Hay gasas manchadas de sangre, recientes.

Ellie encuentra a Mel y Owen, que están discutiendo sobre si ir o no en busca de Abby. Ellie les apunta con su arma y les dice que les señale en el mapa dónde está Abby. Owen coge un arma y Ellie le dispara y lo mata al instante, hiriendo a Mel en el cuello.
Ella está embarazada y entiende que va a morir. Le pide que le saque al bebé, pero Ellie está completamente bloqueada y no consigue hacer nada. Muere unos segundos después, entre delirios de que ha conseguido rescatar a su bebé.
Tommy y Jesse dan con Ellie, que está en shock. Y los tres consiguen reunirse con Dina. Necesitan que el tiempo mejore para poder partir. Ellie sigue obsesionada por encontrar a Abby, Tommy le pregunta si podrá vivir con ello y Ellie le dice que no le quedará más remedio. Ellie le da las gracias a Jesse por ir a por ellas y él le dice que sabe que ella haría lo mismo.
Unos ruidos les hacen salir corriendo. Abby ha entrado como un torbellino: dispara a Jesse y lo tumba y apunta a Tommy, a quien ha dejado tendido en el suelo. Tienen una tensa conversación: Abby le dice a Ellie que han matado a sus amigos y ella le explica que ha sido ella sola en represalia por la muerte de Joel. Abby le dispara y hay un fundido a negro.
Flashback al pasado: Isaac llama a Abby en el día uno en el que Ellie y Dina acababan de llegar a Seattle. Y fin de la emisión.

Todo tiene una moraleja si sabes encontrarla
Muchas menos respuestas de las que esperábamos: la segunda temporada de The Last of Us está claramente por debajo de la primera, cuyo argumento estaba mejor delimitado y por tanto tenía una estructura menos tramposa.
En líneas generales, los flashbacks no han cumplido tanto su función de aportar información relevante (que en buena medida habíamos podido ir recopilando ya) como la de ralentizar el desarrollo de una trama que pedía más ritmo y acción a gritos.
En esta segunda tanda de episodios se echan de menos los infectados y sobran traumas sobre los que se vuelve una y otra vez. Esconder el cambio de perspectiva hasta literalmente los últimos segundos tampoco parece la decisión más perspicaz porque nos ha privado de disfrutar de uno de los fichajes estrella: ¡qué poquito hemos visto a Kaitlyn Dever!
Pero no solo eso: no tener enganches emocionales con el grupo de Abby redunda en que el impacto de la muerte de Owen y sobre todo Mel pierda muchísima fuerza. Da la sensación de estar traído por los pelos. Igual que las revelaciones de última hora, como la del enamoramiento de Jesse o el rebote de Dina por la información que Ellie le había ocultado.

Mucha brutalidad, pero mal justificada. Y volvemos al problema de origen: cuesta horrores empatizar con esta Ellie que nos proponen que por una parte parece una niña asustada y por otra no ceja en su empeño por cobrarse su venganza.
El desarrollo emocional de este personaje principal es muy irregular sobre todo desde el momento en que va cumpliendo su objetivo.
Por otra parte, en la primera temporada no había un solo personaje secundario irrelevante y, aunque sus arcos narrativos fueran reducidos eran siempre emocionantes y dejaban poso. Esa sensación se ha esfumado aquí y nos quedamos con las ganas de saber más, mucho más, de los serafitas, de ciertos habitantes de Jackson, de Isaac, del grupo de Abby y de ella misma, sobre todo.
Si la jugada es la que parece, la tercera temporada nos pondrá en el punto de vista de Abby y volverán a contarnos otra. vez lo mismo desde su perspectiva... ¡Más vueltas en círculo! Probablemente nos toque esperar dos años desde ahora, así que se antoja un camino demasiado largo para saber dónde vamos a terminar.
Valoración
Nota 70
La segunda temporada de The Last of Us lega a un desenlace que se percibe bastante prematuro y relega conocer el resultado del choque de Ellie y Abby a la próxima tanda de episodios, una decisión muy cuestionable.
Lo mejor
El manejo de la tensión narrativa: es un episodio que como espectador te tiene constantemente en guardia.
Lo peor
Es un final de temporada casi tramposo: el cambio de perspectiva de última hora no se siente como una gran revelación sino como una maniobra tardía.
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Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.
