The mist
Análisis

Crítica de La niebla, serie de Netflix sobre el relato de Stephen King

Por Javier Cazallas

Analizamos la primera temporada de La niebla, la nueva adaptación de la obra de Stephen King que se estrenó en Netflix España el pasado 25 de agosto.

El pasado viernes 25 de agosto, Netflix España nos trajo La niebla (The mist), la última adaptación del relato de Stephen King. Es una historia que goza ya de sus 37 años pero que sigue sobrecogiendo a sus lectores con su tensión, su misticismo y sobretodo su análisis de la reacción humana de la gente cuando está encerrada en grupo. Son muchas las adaptaciones que las novelas de Stephen King han tenido en la pequeña y la gran pantalla, como El resplandor, La milla verde, o la adaptación cinematográfica de La niebla dirigida por Frank Darabont.

La serie también bebe bastante de la película del mismo título dirigida por John Carpenter en 1980. A medida que se van desarrollando las tramas comenzamos a ver que se mezclan partes de las historias narradas por King con las que vimos en la cinta de Carpenter. Algunas personas confunden la obra de Carpenter con una adaptación de la novela de Stephen King, pero no lo es. De hecho, existe una novela basada en la película de John Carpenter escrita por Dennis Etchison. Pero vamos con la serie de Spike TV, que es lo que toca. Os prevenimos de que a partir de aquí puede haber spoilers.

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De menos a más

Estamos acostumbrados a que muchas, muchísimas series comiencen con un ritmo lento y no sea hasta uno o dos capítulos después cuando nos enganchemos. No os vamos a engañar, La niebla no va a ser la excepción. El episodio piloto se pierde presentando a una plétora de personajes basados en esos estereotipos yankees que hemos visto en decenas de películas y series de terror, y de los que hablaremos más adelante. Hasta el final del episodio podríamos decir que no habremos visto nada nuevo.

A partir del segundo episodio de la temporada, titulado El mono, ya tendremos el pueblo de Bridgeville cubierto por la niebla y por tanto comenzarán los alicientes de saber qué sucederá si la gente pone el pie en la calle. Y como en toda historia de terror, siempre hay gente lo suficientemente estúpida para hacerlo. La temporada va ganando fuerza a lo largo de los episodios, ya que por cada incógnita que se desvela, se generan tres o cuatro más. Los planteamientos de los personajes que tuvimos que sufrir en el piloto cobran sentido cuando vemos a esos personajes desarrollarse.

The mist

Está claro que los productores desean que al menos haya una segunda temporada, ya que la cantidad de incógnitas que quedan abiertas tras el décimo episodio es considerable. Tras nueve episodios conseguimos ver como las tres tramas principales convergen en la misma localización para culminar la temporada, aunque no podemos evitar sentir un sabor agridulce al no ver resueltas varias de las incógnitas más importantes. Habrá que ver si la serie pasa la criba de la audiencia.

Sin el toque Lovecraft

Con la premisa de que La niebla es una adaptación de la novela corta de Stephen King nos esperábamos (al menos yo) una mayor influencia del universo de H. P. Lovecraft, algo que la obra de King desprende con claridad. Sin embargo y sin entrar en más detalles, os diremos que la "maldad" de la niebla de esta serie corre por otros derroteros, igualmente interesantes, pero quizá decepcionantes para los que esperaran una traslación más literal.

En lo que si coinciden al menos con la novela es con esa misteriosa involucración de los militares con el caos desatado. ¿Qué han tenido que ver con todo esto? ¿Y qué es Arrowhead?

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La naturaleza humana

El principal argumento de la serie son las diversas reacciones emocionales de los diferentes personajes ante la situación que acontece a su alrededor. Estar encerrado en un mismo lugar con más gente y sin que haya un orden jerárquico convincente se convierte en una fuente de conflictos. Si a ello le sumamos la escasez de alimentos y la posibilidad de morir en cualquier momento, es comprensible que muchos de los personajes pierdan el sano juicio a la primera de cambio.

También nos encontramos con los fanatismos espirituales. Una de las tramas principales se desarrolla en la iglesia de Bridgeville y pondrá a prueba la fe de muchos feligreses y del propio sacerdote. Cuando no tenemos en qué creer, cualquier cosa es buena, aunque sea lo que más nos aterra. Se nos mostrará lo fácil y maleable que es la gente a la hora de convencerles cuando están aterrados.

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Prácticamente el 90% de la temporada gira en torno a cómo afrontan los personajes las situaciones a las que se enfrentan, cómo algunos se derrumban, cómo otros se fortalecen y como otros directamente pierden el norte. No obstante, el argumento no hace mucho por innovar y es bastante predecible. No nos encontramos situaciones que no hayamos visto, por ejemplo, en The Walking Dead.

Los roles de siempre

Si hay algo en lo que La niebla peca en demasía desde el minuto uno es en repetir los mismos roles estereotipados de las historias de terror: La delincuente Mia Lambert (Danica Curcio), el policía Connor Heiser (Darren Pettie), la madre sobreprotectora Eve Copeland (Alyssa Sutherland, que os sonará de Vikings donde interpretó a Aslaug), la niña buena que se rebela Alex Copeland (Gus Birney), el atleta "malote" Jay Heiser (Luke Cosgrove), el sacerdote, la anciana, etcétera, etcétera...

La evolución de los roles además es bastante escasa en la mayoría de los casos, más allá de ver como más de uno pierde la cabeza. Los personajes más itinerantes, Mia Lambert, Kevin Copeland (Morgan Spector con esa cara que no sabes si va a matarte y a darte un regalo), Jonah Dixon y Adrian Garff (Russell Posner) son los que tienen más recorrido y tienen algo más que contar. Por algo será...

The mist

En lo que La niebla de Netflix sí se lleva cinco estrellas es en la ambientación de Bridgeville, Maine. La serie se grabó en Halifax, Nueva Escocia. A pesar de estar rodada en Canadá, la ambientación es muy similar a la que se puede encontrar en el estado de Maine, por lo que en el primer episodio podemos gozar de algunos paisajes espectaculares. Luego, como es comprensible en una serie como La niebla, el paisaje es más bien anecdótico.

En ese sentido, hay que destacar la particular representación de la niebla, sobre todo cuando algunos de los personajes se adentran en ella. Los primerísimos planos, las distorsiones en el enfoque y el color... Todo tiene cierto tufillo digital, pero desde luego transmiten esa sensación de tensión de los personajes, como si de golpe se hubieran adentrado en una dimensión distinta.

Por cerrar el análisis, la serie tiene mucho que demostrar para estar a la altura de la novela en que se basa. Cualquier lector de Stehpen King quedará decepcionado al ver que se han dejado de lado tantas cosas importantes del libro del autor estadounidense. Mientras que cualquier espectador que venga de nuevas, se va a encontrar con una serie inconclusa, con un final de temporada que es como cuando te dicen que hay tarta de postre y llega el camarero y te dice que solo queda gelatina amarga.

Los diez episodios de La niebla se dejan ver, y generan cierto nivel de expectación, pero si no continúan con una segunda temporada, la serie además de inconclusa, quedará lejos, muy lejos de la obra maestra del terror en la que se supone que está basada. Habrá que ver si se amortiza la temporada.

Valoración

Una serie entretenida, con muchas incógnitas por resolver y que profundiza demasiado en conflictos personales de los personajes, alguno de los cuales interesa poco o nada. Se distancia bastante de la novela de Stephen King. Algunos giros de guión e incertidumbres nos mantienen interesados y pendientes de la trama.

Hobby

67

Aceptable

Lo mejor

El espectador puede disfrutar de ver cómo las distintas tramas convergen en determinados momentos.

Lo peor

Cualquier persona que haya leído la novela o visto la película de Carpenter se llevará un chasco si espera una adaptación fiel de las mismas.

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