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El otro guardaespaldas 2
Análisis

Crítica de El otro guardaespaldas 2: acción y humor absurdo a mansalva

Crítica de El otro guardaespaldas 2: acción y humor absurdo a mansalva en la secuela de la película protagonizada por Ryan Reynolds, Salma Hayek y Samuel L. Jackson.

Si buscas cine de pura evasión para pasar un rato simpático sin mayores pretensiones, tienes en el horizonte El otro guardaespaldas 2, una de esas comedias de la vieja escuela que no reinventa la rueda pero que sí que consigue contagiar el buen rollo que emana de un guión que se burla de todas las convenciones del género.

Se trata de la secuela de la película de 2017 El otro guardaespaldas que parodiaba la película El guardaespaldas mostrando, desde su mismo cartel, la contrarréplica del guardaespaldas viril, profesional e infalible de turno. Ahora, el protagonismo queda mucho más compartido por todos los integrantes del elenco, siendo Salma Hayek y su faceta más cómica la que toma las riendas de la cinta.

Vuelve a dirigir el australiano Patrick Hughes, que ya ha entregado trabajos previos repletos de acción como Los mercenarios 3 o Red Hill y repite asimismo el guionista Tom O'Connor, esta vez junto a Brandon Murphy y Phillip Murphy.

El reparto de El otro guardaespaldas 2 vuelve a contar con el trío protagonista formado por Ryan Reynolds (Deadpool 3), Samuel L. Jackson (Spiral: Saw) y Salma Hayek (Eternals). Junto a ellos están los actores Antonio Banderas (Uncharted), Morgan Freeman (El Rey de Zamunda), Frank Grillo (Muere otra vez), Tom Hopper (Resident Evil: Welcome to Raccoon City) y Richard E. Grant (Loki), entre otros. 

Esta comedia de acción vuelve a mostrarnos a Michael Bryce (Ryan Reynolds) afrontando las consecuencias de haber perdido su licencia de guardaespaldas. Para quitárselo de encima, su psicoterapeuta le recomienda un año sabático alejado de la violencia y las armas y realizar un ejercicio de hablar con su "yo" del futuro.

Por supuesto, es algo que se toma al pie de la letra... hasta que vuelve a cruzarse en su camino Sonia Kincaid (Salma Hayek).

La impulsiva y peligrosa esposa de Darius (Samuel L. Jackson), quien le pide ayuda para liberar a su marido y luchar contra un complot en el que está implicado un malvado griego (Antonio Banderas) que planea dar un duro golpe a Europa.

Podríamos desarrollar más la sinopsis de la historia, pero sería en vano porque la película tiene dos objetivos principales: ofrecer cualquier excusa para que haya tiros y explosiones (acompañados de los pertinentes "motherfuckers" de Jackson, claro está) y cachondearse de los lugares comunes de este tipo de películas: el honor, el legado familiar, el malo sibarita...

El otro guardaespaldas 2 lo dinamita todo en pro del ritmo y el cachondeo: unas veces le sale mejor y otras peor, pero en cualquier caso hace un esfuerzo encomiable por saltarse cualquier lógica en aras de entregar un gran espectáculo. Y, aunque pueda parecer muy obsoleto a estas alturas utilizar como recurso cómico a una Salma Hayek tirando de tópicos mexicanos, lo cierto es que es hilarante.

Ojo, que gran parte de la trama es puro humor absurdo: entretenimiento sin mayores ambiciones, así que es importante ir al cine con las expectativas ajustadas a lo que se va a ver para evitar desilusiones. Hay que tomársela como lo que es: un baile de máscaras en el que las estrellas se lo han pasado muy bien disfrazándose para el evento. Por desgracia, el humor no es el género más querido por la crítica así que es probable que leáis pocas críticas elogiosas.

Lo que sí hay que reconocerle a la película, a pesar de no ser especialmente memorable, es que tiene clarísimo a qué público se dirige, es honesta con los espectadores y canalla en su justa medida para no pasarse de frenada. Y de la acción, qué podemos decir: el ritmo no cesa un solo instante, así que tiene mucha pegada.

Es por todo ello que cumple a las mil maravillas con su propósito de evadir a la audiencia de la realidad durante un buen rato. Eso sí, ojalá le caiga pronto entre las manos a Hughes un buen guión para que además de entretener, nos deje pensando. Talento tiene de sobra para cumplir ese propósito. 

Valoración

Exagerada y retorcida, esta secuela es todo lo que se podía esperar de ella: funciona mucho mejor que la primera película y ofrece un rato de entretenimiento puro y duro bastante agradable cachondeándose de todos los tópicos del género: dramas familiares, villanos elegantes y sicarios sanguinarios.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

Que la peli se desmelena por completo y deja que se apodere de ella la vis cómica de Salma Hayek, divertidísima.

Lo peor

Es una chorrada de película que no le va a cambiar la vida a nadie: pura evasión cuyo argumento es un pretexto para ver tiros y hacer chascarrillos.

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