Crítica de La pareja perfecta: un híbrido entre The White Lotus y Big Little Lies

Crítica de La pareja perfecta (The Perfect Couple), una miniserie de intriga de 6 episodios protagonizada por Nicole Kidman y Liev Schreiber que Netflix estrena el 5 de septiembre.
La plataforma de streaming Netflix lanza hoy la miniserie de misterio La pareja perfecta (The Perfect Couple). Es un whodunit de manual en el que tenemos un asesinato y una propiedad en la que quedan automáticamente confinados los asistentes a la preboda durante la cual se produce la muerte de la dama de honor de la novia.
Se trata de una serie de seis episodios de entre 45 y 60 minutos de duración que cuenta con un reparto magnífico en el que destacan Nicole Kidman, Liev Schreiber, Dakota Fanning o Jack Reynor.
Y la comparación con otras series similares es casi inevitable, porque el parecido con The White Lotus o con Big Little Lies es evidente. Con ellas comparte el contraste entre ricos y no tan ricos, la denuncia de la impunidad con la que actúan y, sobre todo, el retrato de sus frivolidades y sus vidas disolutas, además de la tonelada de secretos que guardan debajo de sus carísimos vestidos.
Los problemas flotan
La pareja perfecta nos presenta a Greer Garrison y Tag Winbury. Ella es una escritora de cierto prestigio que está a punto de sacar su última novela al mercado editorial mientras que él, heredero de una fortuna, se decida a fumar hierba y navegar. Tienen tres hijos, uno de los cuales está locamente enamorado de una muchacha sencilla, de familia humilde, con la que va a casarse.
Para ello se desplazan familiares y amigos a su suntuosa mansión en Nantucket: desde los padres de ella hasta su mejor amiga Merrit, que ejercerá de madrina. Como es evidente, los padres del novio han tirado la casa por la ventana para poner en pie uno de esos eventos de temporada que aspiran a llenar las portadas de las revistas. El arranque es la preboda: un fiestón con barra libre.
Sin embargo, cuando el cadáver de Merrit aparece flotando en el cuerpo a la mañana siguiente, todos son considerados potenciales sospechosos y se les impide salir de la isla de Massachusetts.
Los investigadores de la policía liderados por Ed Kapenash interrogarán uno a uno a todos los miembros de esta disfuncional familia para descubrir quién es el asesino y el por qué de sus actos. Por el camino se airearán todo tipo de trapos sucios: infidelidades, adicciones, deudas desorbitadas y varias crisis de pareja que distan de la imagen idílica que quieren proyectar al exterior.
La pareja perfecta no decepciona: ofrece un entretenimiento adictivo con muchos giros de guión, algunos más predecibles que otros y toda una serie de sospechas que van variando de unos miembros de la familia a otros.
Uno de sus principales atractivos es el casting, en el que tenemos a pesos pesados como Nicole Kidman o Liev Schreiber pero también a talentos incipientes como Meghann Fahy (temporada 2 de The White Lotus) o Eve Hewson (Hermanas hasta la muerte).
A pesar de su estructura de thriller, la forma que le han dado no abunda tanto en el misterio. Se echa en falta una banda sonora más potente y hay un alejamiento de las fórmulas formales clásicas porque ante todo, quiere mostrar el cinismo de la clase alta y su nula preocupación por las consecuencias de sus actos.
Peca además de tener un final muy discursivo: los personajes cuentan sus secretos en lugar de tener la perspicacia de mostrarlos en pantalla y de hacer partícipe a los espectadores de este juego del gato y el ratón.
También hay algunas dinámicas infraexplotadas: la relación de los dos investigadores de la policía es una de las más honestas y agradables de una serie en la que imperan las apariencias. Aunque no deja de haber cruces de intereses entre el departamento financiado en gran parte por la familia que tienen que investigar.
En suma, el desenlace se percibe demasiado precipitado y arroja algunas dudas porque no terminan de quedar claras las intenciones de la persona que acaba con la vida de Merrit. ¿Qué gana? ¿Concuerda su comportamiento con el que cabe esperar de alguien que ha cometido semejante atrocidad? Es todo algo endeble: quizás con algo más de tiempo para desarrollar a los personajes se comprendería mejor.
La pareja perfecta, en cualquier caso, es una adición interesante al catálogo de Netflix y, muy probablemente, se convertirá en una de esas series con alta tasa de completitud porque es imposible empezarla y no estar deseando llegar al final para encajar todas las piezas. Ojalá fuera más redonda, la verdad, pero no es por eso menos disfrutable.
Valoración
Nota 70
Muy entretenida aunque poco satisfactoria en su desenlace. El viaje merece la pena porque la serie cuenta con interpretaciones competentes y giros muy curiosos: le falta rematar la faena en condiciones.
Lo mejor
Las revelaciones al final de cada episodio y la calidad del elenco principal: es una serie muy adictiva.
Lo peor
La resolución no satisface las expectativas creadas: hay hipótesis previas más creíbles que la explicación final de los hechos.

Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.
