Crítica de El pingüino 1x01: Un arranque discreto para una serie puente hacia The Batman Part II

Crítica del arranque de El Pingüino (The Penguin). el spin-off de The Batman protagonizado por Colin Farrell que nos conducirá a The Batman Part II. Estreno el 20 de septiembre en Max.
Ha arrasado en audiencia, superando las cifras de The Last of Us incluso: El Pingüino (The Penguin) ha concitado a más de cinco millones de espectadores con su estreno en streaming y es una de las series estrella de la temporada en Max porque viene precedida del aperitivo que tuvimos del personaje en la sobresaliente The Batman de Matt Reeves.
Ya pudimos ver, hace dos añitos, cómo se las gastan los especialistas en caracterizaciones extremas camuflando el cuerpo y el rostro de un irreconocible Colin Farrell al que solo delata su particular mirada. Y aquí se amplifica todo ese esfuerzo para sostenerlo en el tiempo.
La serie toma distancia respecto a la película y no sigue en absoluto los planteamientos estéticos ni formales de la misma, creando por tanto un caldo de cultivo propio para la figura de uno de los villanos más reconocibles de Batman. Y eso pasa también por mostrar una ciudad de Gotham mucho más cercana a lo que es una gran urbe actual, luminosa aunque podrida por dentro.
Esta nueva iteración de Oswald Cobblepot le aporta una pátina de realismo que también se distancia de su historia de origen en los cómics y le arrebata sus atributos clásicos: no lo verás con sombrero de copa, esmoquin, monóculo y paraguas (tampoco te pillará por sorpresa si lo viste en la peli).
Sin embargo, sí que se buscará su humanidad mostrando sus vulnerabilidades y sus inseguridades más características, por la deformidad de sus extremidades y los padecimientos que le impone su forma física.
La serie se toma el tiempo de entrar en el terreno más íntimo de Oz porque, al no tener la presencia de Batman (que nadie espere ver al caballero oscuro o se llevará un buen chasco), la audiencia necesita depositar en alguien cierto grado de simpatía, por más que nuestro protagonista sea moralmente repugnante y solo busque medrar y alcanzar un beneficio propio mediante sus argucias.
El primer episodio de El Pingüino, titulado "Horas extra", nos sitúa cronológicamente una semana después de los sucesos de The Batman. La ciudad todavía está reponiéndose de las inundaciones que hacen mella en la población más vulnerable, acrecentando aún más las desigualdades sociales e interrumpiendo el suministro de sustancias ilegales.
La muerte de Carmine Falcone a manos de Enigma y la oleada de crímenes posterior, motivan a Oswald a buscar su propio trampolín hacia las altas esferas del Hampa aprovechando el vacío de poder que ha quedado en el inframundo criminal de Gotham.
Pero para ello va a tener que escalar desde el mismo fango, haciendo frente a la astuta Sofia Falcone, convertida en heredera del imperio de su padre tras salir de Arkham y obsesionada con encontrar a su malogrado hermano.

El arranque es bastante tibio, con la presentación de varios personajes de escaso recorrido y de otros creados ex profeso para la serie a los que les falta atractivo. El eje central es Oz y a su alrededor gravitan el resto: los que se saben dentro de su tela de araña y los que lo menosprecian sin darse cuenta que terminarán igualmente bailando a su son.
Pero exige mucha paciencia, puede que demasiada para ser una serie bisagra, con episodios que superan la hora de duración y en los que hay verdaderos valles narrativos. En otras palabras: sabemos cómo empieza y cómo va a terminar, ¿por qué no hacer atractivo cada minuto de este viaje que es una crónica anunciada? Se echa en falta pasión, pulso y visceralidad.
En suma, El Pingüino es una serie de ambición y atractivo limitado: cubre el impás entre The Batman y The Batman Part II desarrollando al personaje pero sin conseguir llenar la mirada como lo hizo la película en la que lo vimos nacer ni evitar metraje superfluo.
Está concebida como una película de ocho horas en la que sobra muchísimo relleno y se echa en falta la textura y ambientación clásica de Gotham. Si se quiere, un enfoque más afín a los cómics y menos hiperrealista.
Por más que cumpla en el terreno de la violencia (más adelante) y vaya preparando en estos episodios iniciales el terreno, tarda demasiado en arrancar. Es a partir de su ecuador cuando toma temperatura y nos sumerge en terrenos más dramáticos, para entonces ya habrá espectadores que estén cansados de esperar.
Valoración
Nota 68
Como punto de partida, El Pingüino tiene su propio atractivo pero se distancia de la propuesta estética de Matt Reeves y también de sus raíces comiqueros para ofrecer una historia centrada en las guerras intestinas de la mafia y el ascenso del personaje.
Lo mejor
La superlativa caracterización de Colin Farrell para dar vida al personaje: solo se reconoce su mirada, por lo demás parece otro.
Lo peor
El ritmo del episodio: demasiado largo y con mucho relleno. La Gotham luminosa e hiperrealista que choca con los cómics.
Otros artículos interesantes:

Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.
