Ragnarok
Crítica de Ragnarok, la serie noruega de Netflix de producción propia en la que se mezcla la mitología nórdica y el activismo medioambiental más actual.

El 31 de enero llegó a Netflix la serie noruega Ragnarok, una curiosa propuesta por parte de la plataforma de streaming que trata de darnos una nueva perspectiva de la mitología nórdica, más allá de lo que nos han trasladado otras propuestas como las series de ficción El último reino o Vikingos, que hasta cuenta con su propia parodia titulada Norsemen.

En esta ocasión, se trata de una actualización que intenta hacer convivir dos planos temporales: los tiempos legendarios y los de hoy. En una ciudad ficticia llamada Edda, a los pies de fiordo en el cual se concentra la principal actividad del lugar: las explotaciones mineras, los cambios se están dejando notar por los abusos de la clase adinerada.

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Los habitantes del lugar se enfrentan un drástico cambio climático que está trayendo graves consecuencias: el ascenso de la temperatura, el retroceso del hielo y fuertes lluvias inesperadas. Esto hace pensar a los habitantes que otro Ragnarok o fin del mundo se acerca, a menos que alguien pueda pararlo a tiempo.

Todo estalla cuando se produce la muerte de una activista medioambiental tras descubrir un secreto que ha dejado al descubierto el deshielo. Su mejor amigo, un joven que se acaba de mudar allí, también comienza a notar que es capaz de realizar auténticas proezas, gracias a habilidades entre las que se encuentran una fuerza extraordinaria, una gran agilidad y la capacidad de controlar los fenómenos meteorológicos.

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Tráiler de Ragnarok, la serie de Netflix con... ¿héroes mitológicos?

Dos de las principales cuestiones que llamam la atención de Ragnarok es que se dirige a un público adolescente y que tiene una vocación internacional. Es decir, aunque pueda ser una producción de fuerte arraigo local por el tema que trata es una llamada a poner de manifiesto problemas que en verdad estamos padeciendo a nivel global, lo que le abre mucho el horizonte.

Pero es que además, a pesar de que las tramas sentimentales y los "problemas de instituto" formen parte de la trama de la serie, es bastante más madura que el panorama medio al que estamos acostumbrados.

Los personajes ponen en tela de juicio el papel de las grandes corporaciones a la hora de decidir el futuro de su comunidad, la falsa democracia que les rige e incluso toman cartas en el asunto mostrándose como personas proactivas e implicadas en salvaguardar su entorno. 

A eso hay que sumarle el repaso por la mitología nórdica más elemental, que intercede en la historia "real". Así, Ragnarok nos recuerda la historia que enfrentó a dioses y gigantes, el rol de los profetas y las völvas y el significado del fin del mundo como restauración de un orden posterior.

De esta forma, la serie consigue ir introduciendo poco a poco a los que podríamos considerar como las reencarnaciones de dioses y gigantes: Thor, Loki, Jotun... cada uno de ellos con sus distintas tendencias naturales hacia el orden o el caos y sus habilidades particulares.

Cierto es que la serie cuenta con medios limitados en algunas ocasiones, siendo solo satisfactoria en determinadas secuencias en las que se abre paso el universo fantástico/mitológico. Donde sí funciona de verdad es en los enfrentamientos cuerpo a cuerpo, con coreografías bastante salvajes y muy físicas.

Ragnarok

Una de las grandes virtudes de la serie es que consta de solo seis episodios muy maratoneables que bordean los 50 minutos como máximo.

A poco que el espectador se haya interesado por el trasfondo mitológico que plantea, ya sea a través de las películas de Thor del UCM (ThorThor: el mundo oscuro y Thor: Ragnarok) o de las ficciones televisivas anteriormente mencionadas, que son las más populares, se enganchará sin dificultad a una serie que solo ha quedado presentada en esta primera temporada, pero que tiene potencial para explotar de verdad en nuevos episodios, con algo más de presupuesto y un montón de figuras mitológicas por explorar.

Sí recomendamos que la audiencia se saque de la cabeza la idea de que ésta es una "serie de superhéroes" porque no va por ese camino. El protagonista explora sus habilidades, pero en el centro de la historia está más la crítica a los abusos de los poderosos y esa exploración de las consecuencias que ha traído a la realidad la pervivencia de los gigantes y sus desmanes (y por tanto la necesidad de contrarrestarlos) que otra cosa.

El concepto de Ragnarok es atractivo y el planteamiento relevante para el momento que vivimos, que ya es mucho más de lo que se puede decir de otras series para adolescentes. Se agradece mucho en este punto salir de los códigos estadounidenses y tener productos con enfoques distintos, tonos variados y un ritmo diferente. Es un arranque prometedor.

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VALORACIÓN:

Interesante reinvención de la mitología nórdica al servicio de una historia actual, con un potente mensaje político y social.
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LO MEJOR:

La forma en la que se mezcla el activismo medioambiental, la crítica al capitalismo salvaje y los elementos fantásticos.
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LO PEOR:

Al protagonista le falta carisma y es una serie que va justita de medios, de modo que la acción es poca y está resuelta por los pelos.
Hobby

70

Bueno

Y además

Ragnarok (Serie TV)

Argumento:

Ragnarok es una serie de producción propia de Netflix de origen noruego en la que se une la mitología nórdica con problemas actuales como el cambio climático. La historia se ambienta en Edda, una ciudad ficticia al pie de un fiordo en el cual se concentra la principal actividad del lugar: las explotaciones mineras. Los protagonistas s...