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Rebeca
Análisis

Crítica de Rebeca, la nueva adaptación de la novela de Daphne Du Maurier

Crítica de Rebeca (Rebecca), la nueva adaptación de la novela de Daphne Du Maurier tras la famosa película de Alfred Hitchcock de 1940 dirigida por Ben Wheatley. En cines desde el 16 de octubre y en Netflix a partir del 21 de octubre de 2020.

El director Ben Wheatley se hará cargo de Tomb Rider 2, la secuela de la cinta de acción de 2018 que a priori verá la luz en 2021. A la vista de su filmografía, puede que no fuera el fichaje ideal para encabezar el proyecto del remake de Rebecca, una de las obras más celebradas y recordadas del maestro del suspense Alfred Hitchcock, aunque solo sea por el hecho de que prácticamente ninguno de sus trabajos anteriores levanta un aprobado raspado y pretender vencer a un maestro en su terreno es algo complicado, cuando no imposible.

No se puede juzgar esta producción de Netflix de forma comparativa, no sería justo ni racional, pero sí que es necesario hacer unas aclaraciones previas de cara a que el espectador sepa qué se va a encontrar. De primeras, desde luego, no estamos ante un remake sino una nueva versión.

Con un guión mucho más pegado a la novela original de Daphne Du Maurier (que, por cierto, os recomendamos muchísimo), escrito por Jane Goldman, Joe Shrapnel y Anna Waterhouse, la nueva versión de Rebeca propone una película que se aleja de la propuesta estética y narrativa de 1940. Los ingredientes principales como son las situaciones, las localizaciones un elenco razonablemente bueno están ahí, pero no puede ser una receta peor cocinada.

Si necesitáis que os refresquemos la memoria respecto a la historia, no hay problema. Una joven dama de compañía conoce a Max de Winter, un aristócrata viudo en uno de los muchos viajes de la señora a la que sirve. Para sorpresa de todos, se enamoran y deciden casarse. Tras una boda y luna de miel apresurada, regresan juntos a Manderley, el lugar en el que vivía con su anterior esposa: Rebecca.

La actitud de Max cambia tan pronto como ponen los pies en el lugar en el que parece que sigue habitando su fantasma. El ama de llaves, la señora Danvers, parece además especialmente predispuesta a terminar con el matrimonio destrozando la autoestima de la joven y menospreciándola a cada instante.

El principal problema de la película puede ser el hecho de que traiciona por completo las expectativas depositadas en ella. Se diría que le han succionado todo el suspense y los juegos de terror psicológicos a este cuento gótico para hacer una cinta del montón con destellos de genialidad en momentos concretos, pero sin nada que consiga que el espectador se estremezca de verdad.

Rebeca es una película átona, sin sangre ni pulso narrativo. A pesar de contar con un buen reparto encabezado por Armie Hammer y Lily James, que tienen bastante química, pero, sobre todo, con secundarias del calibre de Kristin Scott Thomas y Ann Dowd, la dirección de actores es tan nefasta que hasta ellas parecen sobreactuadas y mediocres.

El tratamiento de la fotografía de Laurie Rose (Cementerio de animales) es también muy irregular, sin una identidad propia que aglutine el tratamiento estético de todo el metraje y con una incómoda tendencia a malograr las posibilidades de crear una ambientación tenebrosa y cautivadora. ¡Y no será porque no cuente con unas localizaciones maravillosas! Atentos a los impresionantes acantilados de Cornualles, al señorío de Cranborne en Dorset o a la imponente casa de campo de Hatfield en Hertfordshire.

Hay pasajes algo más interesantes y se podría decir que incluso arriesgados, pero es el montaje lo que termina de desencajarlo todo: no hay una coherencia interna. Ni se consigue jugar con los espacios para hacer de esta mansión de Manderley ese gran icono que la letra impresa sugiere, ni hay un ápice que ritmo que alimente el suspense y, para colmo, tampoco hay sensibilidad a la hora de abordar el drama que se oculta tras el misterio.

El lenguaje cinematográfico brilla por su ausencia, todo tiende a sobreexplicarse y las líneas de diálogo parecen tan forzadas como los momentos climáticos de la narración. Con un metraje alargadísimo de dos horas y muy poco talento a la hora de hilvanar el material, esta película es una tremenda decepción que desaprovecha un cuerpo interpretativo que podría haber dado mucho más de sí y la ocasión de reivindicar una obra que a día de hoy, más de ochenta años después de ser escrita, sigue teniendo lecturas actuales interesantes como su discurso en favor de la liberación de la mujer. ¡Qué pena que no haya caído en unas manos más ávidas por sacarle partido!

Valoración

Hay que esforzarse para no sacar adelante una buena película partiendo de un material de base tan bueno, pero el caso es que esta nueva versión de Rebeca es perfectamente olvidable.

Hobby

50

Regular

Lo mejor

Es una producción con presupuesto, con imágenes e interpretaciones potentes al servicio de una lectura bastante literal de la novela.

Lo peor

El montaje es terriblemente átono y la dirección de actores desastrosa al punto de que se pierde la química que hay entre los actores.

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