Crítica de El reino animal, premio a los efectos especiales en Sitges 2023

Crítica de El reino animal (The Animal Kingdom), la película de Thomas Cailley que se ha alzado con el premio a los efectos especiales en Sitges 2023. Estreno el 20 de octubre.
La cartelera se renueva esta semana estrenando algunos de los títulos más aplaudidos en la reciente edición del Festival de Cine de Sitges. Precisamente El reino animal es una de las películas que se ha colado en el palmarés ganando el galardón a los mejores efectos especiales.que es uno de los aspectos más interesantes y cuidados de la producción. ¡Aunque no el único!
Esta cinta francesa dirigida y coescrita por Thomas Cailley y Pauline Munier desarrolla una trama fantástica al sumergirnos en una sociedad distópica en la que una serie de mutaciones está empezando a animalizar a las personas.
Esto se convierte no solo en un problema de salud general, dado que se desconocen las causas y el tratamiento de lo que se considera una enfermedad traumática, sino también en un conflicto territorial, puesto que la naturaleza es un reducto cada vez más pequeño y los humanos se sienten amenazados por estas criaturas híbridas que reclaman su libertad.
Sometidas a terribles intervenciones correctivas o recluidas, en el mejor de los casos, se convierten en objeto de estudio cuando no parias que no consiguen completar su transformación... pero tampoco hay forma de revertirla, lo que las sitúa en un limbo de rechazo y temor que hace aflorar lo peor de los demás.
En este contexto conocemos a un padre, François, y a su hijo, Émile, que se enfrentan a las consecuencias de la mutación gradual de la madre de familia, cada vez más violenta e incontrolable. Mientras que la sociedad de ve abocada a crear un nuevo orden social, Émile tendrá que canalizar los cambios que se producen en su vida.
The animal instinct in me
El reino animal es una película que se puede interpretar de distintas maneras y disfrutar por tanto por niveles. La capa más externa sería la del cine de aventuras de toques fantásticos, combinado con drama familiar y es la lectura más obvia: se trataría de un relato de madurez de un adolescente que reclama su lugar en el mundo... uno muy complejo en el que jamás encajará como el resto.
También se puede analizar como un tratado sobre la forma en la que el ser humano se ha autoproclamado el jefe de la manada y cómo se comporta respecto a la naturaleza salvaje: confinándola, controlándola o, si acaso, domesticándola para convertirla casi en un bien fungible. Aquí la puesta en escena es esencial para ver cómo la humanidad se ha hecho con todo.
En este plano es una película muy satisfactoria porque encarna valores ecologistas, que nos llaman a relacionarnos con los animales de una forma más comprensiva y respetuosa, al menos, dejándolos en paz, sin pretender cambiarlos, someterlos y aislarlos.

Si hundimos el escalpelo, la lectura que podemos hacer es bastante política: ¿se trata de una metáfora sobre los propios flujos migratorios humanos? ¿De la forma en la que la vieja Europa evita mezclarse con quienes no tienen más remedio que huir de la desgracia sin conseguir integrarse nunca del todo? Hay un ejercicio de conciencia demoledor, visto así el argumento.
Es una traslación dura de una realidad que estamos viviendo a día de hoy y que nos grita alto y claro que se nos está olvidando algo obvio: que despojados de todo, nos guiamos por el instinto de supervivencia porque a fin de cuentas no hemos dejado de ser nunca animales.

Protagonizada por Romain Duris (Los tres mosqueteros: Dartagnan), Paul Kircher (Concha de Plata en San Sebastián 2022 y excelente a todas luces) y Adèle Exarchopoulos (Fumar provoca tos), El reino animal tiene la virtud de saber dosificar la información y mantener los misterios hasta llegar a una resolución final conmovedora.
No es una película perfecta, tiene sus baches, alguna que otra idea desaprovechada y ciertos subrayados innecesarios, pero da en el clavo en más de una ocasión a la hora de enfrentarnos como sociedad a un espejo en el que no nos vamos a ver nada guapos.
Valoración
Nota 75
El reino animal es una película con muchas capas abierta a distintas interpretaciones acerca del mundo en el que vivimos y cómo nos realicionamos unos con otros.
Lo mejor
Cuenta con un inteligente guión y con excelentes interpretaciones. Sabe sorprender y desarrollar una premisa fantástica.
Lo peor
Tiene algunos problemas de ritmo, aunque en su descargo hay que decir que consigue dosificar bien el misterio.
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Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.