Crítica de El secreto del orfebre, con Mario Casas y Michelle Jenner burlando al reloj

Nostromo Pictures | Movistar Plus+

Crítica del drama romántico El secreto del orfebre escrita y dirigida por Olga Osorio en base a la novela del mismo título de Elia Barceló. Estreno el 28 de febrero de 2025.

Hacía tiempo que la cartelera española no recibía una propuesta generalista de las características de El secreto del orfebre. Se trata de un drama romántico basado en la novela homónima de Elia Barceló que apuesta por un elenco mixto, compuesto por nuevos talentos e intérpretes consagrados.

Así, tenemos a Mario Casas (Escape) y Michelle Jenner (Berlín) defendiendo las versiones adultas de sus personajes, y a Zoe Bonafonte (El 47) y Enzo Oliver (La caja de arena) en las jóvenes. Y esto abre el abanico de espectadores, tanto jóvenes como más maduros que se sentirán cómodos con esta creación.

Es una producción elegante, bien construida y cuidadosa con los detalles a la hora de reconstruir las distintas épocas que atraviesa la historia.

No es ni mucho menos una superproducción, pero cumple con su cometido.contando con buenos jefes de equipo: Marc Miró en la dirección de fotografía, Anna Pujol en la dirección de arte, Alberto Valcárcel en el diseño de vestuario o la compositora nórdica Lau Nau al frente de la banda sonora.

Atravesando océanos de tiempo

Mario Casas da vida a Juan Pablo, un prestigioso y ostracista orfebre, marcado por un amor de juventud con una modista dos décadas atrás. Cuando le ofrecen viajar a Nueva York en vísperas de la Nochevieja de 1999 para plantear una nueva exposición, decide hacer escala en su localidad natal pero nada saldrá como tenía previsto.

En su mente no puede evitar recrear el momento en el que conoció a Celia (Michelle Jenner), la mujer de su vida, y las experiencias que vivió junto a ella.

Estancada en aquel lugar y presa de las habladurías de la gente, prefirió esperar al hombre del que estaba enamorada y que nunca regresó, renunciado a una prometedora carrera.

Una inesperada tormenta desata un fenómeno inexplicable y Juan Pablo, de repente, descubre que su tren ha parado en la estación... pero en pleno verano en la década de los años 50. Así conocerá a la versión joven de su amada Celia, cuando estaba prometida con un muchacho de su pueblo llamado Onofre y a punto de renunciar al sueño de dedicarse por entero a la costura.

El secreto del orfebre es una película relativamente sencilla pero con varios retos por delante que eran insalvables: o funcionaban o se habría caído a las primeras de cambio.

La primera es la verosimilitud. Hablamos, a fin de cuentas, de un viajero en el tiempo, así que la recreación de las distintas épocas (los años 50, lo 70 y finales de los 90) exige un esfuerzo adicional en la producción.

El espectador deja cierto margen de maniobra, claro está, sobre todo cuanto más se aleja la narración de lo que conoce de primera mano, pero hay una fina línea que no se puede traspasar.

Puede que las localizaciones ayuden y que en esta España nuestra tan diversa e intacta en ciertos puntos de nuestra orografía, con muchos lugares que ofrecen un plató excepcional, el marco esté servido, pero hay que dotarlo de bullicio y movimiento con extras bien caracterizados, detalles de atrezzo, medios de transporte, comercios y, en suma, vida.

No se puede negar que en algún momento puntual, sobre todo en los espacios cerrados, sí que hay cierta sensación de "decorado", pero en términos generales la película intenta ser pulcra, elegante y hacer gala de un buen gusto muy de agradecer, manteniendo la intimidad de los personajes y dejándolos respirar en distintos espacios.

El otro aspecto fundamental es el parecido entre los personajes y la química entre ellos. No perdamos el foco de que es una historia de amor: si no saltan chispas, si no hay un mínimo de electricidad entre las distintas versiones de Juan Pablo y Celia, todo se desmorona.

Hay que decir que Mario Casas sigue progresando en su carrera como intérprete: es su primer papel "romántico" desde Palmeras en la nieve, pero no tiene ninguna pinta de que vaya a ser una incursión en el género que lo deje ahí estancado.

Funciona bien, la película es bonita en el fondo y en la forma y no va a molestar a nadie en la medida en que rehúye cualquier conflicto que no sea el sentimental y el de crecimiento personal que marca la narrativa. Tampoco resulta empalagosa ni excesivamente explícita. Su único pecado es el de no haber sabido rebajar la intensidad de los diálogos. 

Valoración

Nota 70

Es, a grandes rasgos, un romance de época bonito, filmado con gusto y elegancia que hace honor a la novela breve pero intensa en la que se basa.

Lo mejor

La idea es muy bonita Su giro fantástico, la buena química del elenco y la elegancia de la dirección de actores son sus puntos fuertes.

Lo peor

Algunos diálogos se perciben como demasiado forzados: lo que funciona bien sobre el papel a veces chirría en pantalla.

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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