Crítica de La secta (A Sacrifice), escrita y dirigida por Jordan Scott con Eric Bana y Sadie Sink

Inopia Films

Crítica de La secta (A Sacrifice), el thriller escrito y dirigido por Jordan Scott que adapta la novela de Nicholas Hogg con Eric Bana y Sadie Sink como protagonistas. Estreno el 27 de septiembre.

Los amantes del thriller psicológico tendrán su dosis en los cines españoles esta semana de la mano de Jordan Scott, hija de Ridley Scott (que ejerce como productor vía Scott Free Productions) y Sandy Watson. La directora lanza su segundo largometraje, titulado La secta (A Sacrifice), tras su debut en 2009 con Cracks.

Se trata de la adaptación de la novela "Tokyo" de Nicholas Hogg en la cual se desarrolla la relación complicada entre un padre divorciado y su hija adolescente mientras ésta está a punto de entregarse a un peligroso culto.

Es una producción solvente en cuanto a medios, que no defrauda por su factura técnica y cuenta además con un atractivo reparto encabezado por Eric Bana (que se prodiga poco en cine comercial), Sadie Sink (principal reclamo para el público joven gracias al trampolín de Stranger Things) y Sylvia Hoeks (Blade Runner 2049).

Un sacrificio para alcanzar la redención

La película arranca presentándonos a Mazzy, una joven bastante confundida y vulnerable que llega a Berlín para reunirse con su padre y restablecer una relación paternofilial que había quedado interrumpida tras la ruptura sentimental con su madre.

Ben, que se gana la vida como psicólogo social y escritor, se encuentra en la capital alemana con la intención de investigar el poder de las sectas y, sobre todo, de la influencia del grupo en los individuos.

Precisamente en ese impás aparece el cuerpo de una joven que parece haberse quitado la vida de forma ritual, siguiendo una serie de pasos previos que apuntan a un culto del que poco se sabe. Así conoce a Nina, experta en sectas, que se convierte en su compañera en la investigación, pero también en un potente foco de atracción que lo mantendrá bastante distraído.

Mientras Ben baja la guardia, Mazzy conocerá a Martin, un chico de su edad con inquietudes similares a las suyas: le preocupa el impacto medioambiental de la actividad humana, el destino del planeta y su huella ecológica. Así la captará para asistir a reuniones y ser partícipe de un activismo que trata de denunciar y revertir todas estas situaciones.

Cuando Mazzy comienza a enamorarse entra en terreno peligroso: desorientada en una comunidad que no conoce, está dispuesta a dejarse llevar más de lo que debería.

La secta es una película bastante sencilla en términos narrativos. Quizás demasiado: es como cortar siguiendo una línea de puntos. Sabemos el resultado antes de empezar la tarea. La sensación es que el guión no consigue esconder las cartas el tiempo suficiente como para engañar al espectador que pronto sospecha cuál será el supuesto gran giro de guión y no yerra un ápice en sus conjeturas.

Tampoco es fácil congeniar con los personajes: como en muchas otras producciones similares, los protagonistas adolescentes parecen completamente desamparados.

En esta cinta en concreto la madre de Mazzy está desaparecida y el padre no le presta la menor atención, a pesar de saber de sobra que su hija no domina el idioma ni está en un entorno en el que se sienta segura. Como drama familiar, las relaciones parecen trazadas con escuadra y cartabón y es muy difícil sentir simpatía por ellos.

Sí, es una de esas ocasiones en las que ves a los personajes tomar una mala decisión tras otra y te apetece estrangularlos. Porque su comportamiento no aprueba una revisión desde la lógica y la sensatez.

Se entiende que cualquier persona, por enamorada o inexperta que sea, sentirá sospechas ante determinadas situaciones y sobre todo que no va a confiar en cualquier desconocido. Es poco creíble el comportamiento de la víctima y aún menos creíble el de los miembros de la secta, de descaradas intenciones, que fuerzan la situación. Porque la película está resuelta con bastante prisa.

En suma, La secta es una película entretenida pero no profundiza demasiado en su premisa ni hace ninguna observación que sea trasladable a la realidad. Resulta algo intrascendente y se olvida con facilidad.

Valoración

Nota 50

Una película poco convincente que cuenta con rostros atractivos pero no sabe dosificar la información para engañar al espectador, que se adelanta al desenlace.

Lo mejor

El reparto es bueno, aunque esté desaprovechado.

Lo peor

No consigue trasladar de forma creible cómo sea atrae a nuevos adeptos a los cultos y el final es muy predecible.

Otros artículos interesantes:

Más información sobre:

Ver sus artículos

Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

Mostrar comentarios