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Sex Education 3
Análisis

Crítica de Sex Education temporada 3, de estreno el 17 de septiembre en Netflix

¡Regresamos a Moordale! Crítica de la tercera temporada de Sex Education, de estreno en la plataforma de streaming Netflix el próximo 17 de septiembre.

El instituto fue para muchos de nosotros lo más parecido a una película de terror condensada entre cuatro paredes, pero Sex Education consigue que queramos volver una y otra vez a Moordale de la mano de los excelentes personajes que pueblan la serie.

El 17 de septiembre Netflix ofrecerá los ocho nuevos episodios que componen la tercera temporada de Sex Education y que rozan la hora de duración. A partir de este momento encontraréis spoilers de las temporadas 1 y 2, pero vamos a hablaros de la tercera sin reventar ninguna sorpresa. Seguid leyendo solo si vais al día y os estáis preparando para el estreno.

El verano lo cambia todo para Otis y sus compañeros. Para empezar, él es ya un muchacho sexualmente activo que ha estado disfrutando de los placeres de la vida en la época estival. Regresar a las clases hará que se estrelle con un muro de realidad y tenga que tomar decisiones, ¿es un relación solo sexual o quiere establecer vínculos afectivos íntimos con su pareja de cama?

Su mejor amigo, Eric ya considera a Adam su pareja oficial y ambos están en un proceso de encajar el uno con el otro, sobre todo teniendo en cuenta los distintos momentos vitales que están atravesando.

Por su parte, la doctora Jean llegará a los meses finales de su embarazo preguntándose cómo quiere criar a su futuro bebé... y se embarcará en la tarea de ayudar a Aimee a superar el trauma de la agresión sexual que ha cambiado su concepción del sexo y lastra su relación con su novio.

Pero lo que en verdad definirá el futuro de los alumnos de Moordale es la llegada de la nueva directora al centro escolar, en sustitución del señor Groff, que atraviesa su propia crisis existencial.

Hope es uno de los nuevos personajes que irrumpirá como un elefante en una cacharrería para tratar de imponer un nuevo régimen y, siempre según sus planes, reconvertir el instituto en un pilar de excelencia.

Jemima Kirke da vida a Hope, de quien también descubriremos una faceta más privada en los últimos episodios de Sex Education 3. Pero no es la única incorporación al elenco: Jason Isaacs interpreta a Peter Groff, el hermano mayor y con mucho más éxito en la vida que el señor Groff e Indra Ové interpreta a Anna, la madre adoptiva de Elsie.

En cuanto al alumnado, debuta Dua Saleh en el papel de Cal, estudiante de género no binario que chocará de frente con la nueva política del centro que incluye una paulatina restricción de las libertades y la estandarización de la identidad de los estudiantes con la imposición de medidas como el uniforme obligatorio o la prohibición de hablar por los pasillos.

Uno de los puntos fuertes de esta temporada es que sabe poner el acento en la involución en materia de educación sexual y afectiva que se vive debido a la injerencia de sectores muy conservadores en la enseñanza.

Por supuesto, es un tema que, como todos los demás, se afronta con mucho humor en Sex Education pero que no deja de ser una clara denuncia por el hecho de adoptar un tono ligero. 

La serie muestra por qué la cultura del miedo es simplista, cortoplacista y poco o nada respetuosa con las necesidades de las personas que están descubriendo sus cuerpos, sus deseos y su forma preferente de relacionarse.

Sex Education 3

También emergen otros temas como el de la confianza en la pareja, la cocrianza, la búsqueda del placer individual (no solo sexual, sino también vital) y también los tipos de relaciones que pueden establecerse que tienen distintos matices. En esta serie cabe todo el mundo porque se muestra un amplio arco de vínculos de unión entre personas: de la amistad a las muchas formas de amor que hay.

El talón de Aquiles de esta nueva temporada es que deja para el final (cómo no) el desarrollo de la historia principal, de cara a mantenernos enganchados, pero, en realidad los secundarios son tan buenos y sus historias tan ricas en matices, que hay momentos en los que casi se agradece.

Menos placenteros resultan los giros finales, bastantes de ellos dramáticos, que hacen que esta sea, quizás, la temporada más triste para muchos de nuestros personajes favoritos. Todo queda patas arriba, así que nos queda serie por delante. 

Sex Education regresa con buena salud aunque quizás sin la chispa de las dos primeras temporadas en las que apuntaba con menos intención y acertaba de pleno en la diana. ¿Será que ha madurado? Esperemos que no...

Valoración

La tercera temporada de Sex Education cuenta con momentos geniales de denuncia social, de visualización de problemas sexuales y prejuicios de género y sigue siendo muy divertida en su planteamiento, aunque también cae en algunos lugares comunes de las series de adolescentes como centrar mucha atención en la trama romántica de turno.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

Sigue metiendo el dedo en la llaga al retratar la involución, en determinados círculos, de la educación sexual y mostrando la realidades incómodas.

Lo peor

Hay algunos arcos argumentales que no van a ningún sitio e historias se tratan de forma muy dramática. Todo queda patas arriba.

Y además