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She Dies Tomorrow
Análisis

Crítica de She Dies Tomorrow, el thriller psicológico escrito y dirigido por Amy Seimetz

Crítica de She Dies Tomorrow, el thriller psicológico escrito y dirigido por Amy Seimetz presentado en el Festival de Cine de Sitges de 2020 que FilmIn estrena este viernes 30 de octubre de 2020.

She Dies Tomorrow es una película divisiva que polariza las opiniones de cuantos se enfrentan a ella, algo fácil de entender si tenemos en cuenta ciertas cuestiones. La primera de ellas es que es un thriller psicológico muy contemplativo que trata de meternos en la piel de unos personajes singulares.

La segunda es que el ritmo al que se suceden las secuencias es muy moroso y la película tiende constantemente a la reiteración. De facto, es probable que hubiera funcionado mucho mejor como un cortometraje que como un largo, ya que la hora y media de metraje se antoja interminable y tiene muchísimo relleno.

Por otra parte, tenemos un planteamiento visual que, aunque atractivo, tampoco encuentra una justificación argumental ni pasa de mostrar ciertas estampas magnéticas como si fuera un álbum de postales.

Amy es una mujer obsesionada con la idea de una muerte inminente. Su crisis existencial la conduce a pensar en la caducidad de los seres vivos y en la posibilidad de ser útil una vez superado el umbral de la muerte. Así se lo hace saber a su amiga Jane, que pronto se contagia de su melancolía.

Para sorpresa de los espectadores, cualquier persona con la que Amy tiene contacto acaba sufriendo los mismos delirios además de convertirse en portador de esta especie de "enfermedad" del alma.

Mientras unos se deciden a ser sinceros consigo mismos, otros optan por despedirse de sus seres queridos. En cualquier caso, ya sea con la mayor de las tristezas o con un espíritu más científico, queda claro que ninguno está preparado para enfrentarse a su final.

El mayor activo de She Dies Tomorrow es el de esa exploración de los personajes. La premisa es casi surrealista y nos acerca a algunas de las películas más reconocibles de Buñuel, pero ni el ritmo de la narración (media hora tarda en arrancar), ni las interpretaciones consiguen elevar la propuesta mucho más del aprobado raspado. 

Además de Kate Lyn Sheil (Lost Holiday) y Jane Adams (Siempre amigas), destacan en el reparto los papeles breves de Chris Messina Heridas abiertas) y Michelle Rodriguez (Alita: Ángel de combate), rostros a los que debemos sumar el del director del remake de Death Note o Blair Witch, Adam Wingard. Y, oh, sorpresa, tiene el mismo talento como actor que como director... 

El caso es que por donde tenía posibilidad de crecer la película era precisamente indagando en la forma en la que el ser humano se enfrenta a la muerte. Demos por sentado que, por una razón desconocida, todos estos individuos que se van "infectando" con la idea de morir al día siguiente, tienen el pálpito acertado y que esa certeza existencialista se convierte en una mochila con la que tienen que cargar horas antes de saber que todo se acabará para ellos.

¿Qué haríamos de estar en su piel? ¿Nos abandonaríamos al hedonismo más absoluto y banal como último recurso? ¿Trataríamos de enmendar nuestros errores in extremis para dejar cabos sueltos atados? ¿Tendríamos raptos de sinceridad a la vista de que ya nada tendría consecuencias? ¿Nos preocuparía nuestra propia falta de trascendencia? ¿Buscaríamos la forma de ser útiles para el mundo que dejaríamos atrás?

El gran problema de She Dies Tomorrow es que entrega imágenes muy impactantes (ese ojo empañado en lágrimas, esas despedidas a pie de cama de hospital, el abrazo final de una familia entregada a la idea de estar a punto de perecer), pero resulta muy fría a nivel emocional. A decir verdad, bosqueja ideas, pero no profundiza en ellas ni nos permite empatizar con los personajes. Habrá quien se sorprenda fantaseando maliciosamente con el desenlace, incluso.

Y, hablando del final, calcado por cierto al de la sobresaliente serie Undone, nos aboca también a dar el salto de fe final: ¿es esa turbia sospecha una realidad o ha sido solo una ilusión y por tanto un pretexto para poner de manifiesto la poca preparación que tenemos para afrontar la idea de nuestra finitud?

¿Es la consciencia de nosotros mismos (una de las grandes características de la humanidad) un motivo de aflicción añadido que nos lastra al punto de hacernos sentir fútiles e insignificantes? Para qué negarlo, lo mejor de She Dies Tomorrow es que parte un melón que da para un debate postvisionado maravilloso. Lo demás son juegos de luces de neón curiosones y poca voluntad de atreverse a ofrecer respuestas válidas a grandes preguntas.

Valoración

El segundo largo de la también actriz Amy Seimetz llama la atención por su trasfondo filosófico pero se recrea demasiado en secuencias interminables y no consigue llegar a puerto. Como corto habría sido más eficaz.

Hobby

50

Regular

Lo mejor

Es un thriller psicológico que recuerda en esencia a algunas de las películas más icónicas de Luis Buñuel y tiene ideas de lo más interesantes.

Lo peor

Ni las interpretaciones son particularmente buenas, ni la película llega a ninguna parte. Una cosa es dejar el final abierto y otra no contar nada.

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