The Sinner temporada 3
Análisis

Crítica de The Sinner temporada 3, los mejores episodios del thriller policiaco de Netflix

Por Daniel Quesada

Una nueva temporada de The Sinner ha llegado a Netflix. Harry Ambrose tiene un nuevo crimen sobre la mesa, pero esta vez corre el peligro de verse demasiado arrastrado por él. ¿Será capaz de aceptar su lado más oscuro sin perderse por el camino? Así habló Zaratustra...

Las series antológicas (esas que tienen una "fórmula general", pero en cada episodio o temporada cambian el contexto y los protagonistas) suelen tener unos cimientos que les permiten ir sobre seguro. Cambian y remueven un poco los ingredientes y siguen adelante. Las dos primeras temporadas de The Sinner, el thriller policiaco protagonizado por Bill Pullman, seguían esa fórmula, pero con la tercera han decidido arriesgar más y tocar la propia esencia de la serie, con notables resultados. Sí, la temporada 3 de The Sinner sigue teniendo al detective Harry Ambrose (Bill Pullman) como hilo conductor y a una persona de aparente éxito (Matt Bomer, al que hemos visto antes en Doom Patrol o American Horror Story) que comete un crimen impensable... Pero las distancias se han roto por completo.

Hasta ahora, la idea se centraba en que Ambrose tenía una vida decadente y destructiva y, desde una cierta distancia, investigaba el crimen en cuestión, mientras en paralelo veíamos por qué el culpable llegó a hacer lo que hizo. La tercera temporada de The Sinner decide jugar con esas expectativas y les da un poco la vuelta. Desde el principio, sabemos que Jamie, el personaje interpretado por Matt Bomer, es el culpable, pero lo interesante no es ver si los detectives consiguen las pistas suficientes para encarcelarlo, ni siquiera comprobar si él es capaz de entender y aceptar por qué lo hizo (aunque también forma parte de la trama)... Lo verdaderemente interesante es todo lo que acarrea el crimen en días posteriores.

Y es que la muerte de su viejo amigo Nick (Chris Messina, el Victor Zasz de Aves de Presa) activa en él algo que estaba latente, una espiral de degradación que hace que todo se derrumbe a su alrededor, a la par que lo "ilumina" en su camino para entender por qué él es así. En las dos temporadas anteriores, el crimen era la culminación de una serie de traumas que tenían ahogado al asesino. Aquí, solo es una parada más en su viaje hacia la oscuridad.

Como decíamos, el detective Ambrose investigaba desde una "relativa distancia" los crímenes de temporadas previas, mientras que aquí no vemos tanto sus parafilias en paralelo. En su lugar, él es un hombre cansado y dolorido, tan parco en palabras como siempre, que ve en la torturada mente de Jamie una oscuridad misteriosa, tentadora, que a cierto nivel parece arrastrarlo. Así, esta vez no tenemos "objetos de estudio", sino que Jamie se convierte de facto en la némesis de Ambrose, para desgracia de ambos.

Si miras fijamente al abismo...

Como en temporadas previas, la explicación del crimen se articula en base a flashbacks, pero en esta ocasión van bastante más allá, para que podamos comprender la relación tóxica entre Nick y Jamie, que se fundamentaba en su fascinación por la filosofía de Nietzsche. Sus reflexiones sobre el superhombre (el gran concepto por el que es conocido este filósofo), sobre la ausencia de un Dios que observe, el caos y sobre el peligro de caer en el nihilismo son fundamentales en la historia, hasta el punto de que parecen atrapar no solo a Ambrose, sino, por momentos, al propio espectador.

The Sinner temporada 3

En historias anteriores, podía inspirar una cierta compasión ("pobrecito, no le quedó otra que hacerlo"), pero aquí podemos llegar a sentirnos sobrepasados por él. ¿Y si tiene razón en lo que dice? ¿Quizá soy yo el que ha estado entendiendo mal este mundo? Hay muchos planteamientos filosóficos interesantes en esta serie de Netflix (¿cuál es el propósito real de la vida? ¿hasta qué punto estamos solos en ella?) y Ambrose se ve arrastrado por ellos, pero sigue contando con el ancla moral de su juramento como policía: detener al criminal a cualquier precio. ¿Bastará eso para que no pierda el norte?

El toma y daca entre asesino y detective no funcionaría tan bien de no ser por un Matt Bomer que representa a la perfección el alma torturada, obsesiva y enfadada de Jamie, pero sobre todo por un Bill Pullman que vuelve a bordar el papel de Ambrose. Sus achaques, sus dudas al hablar, su mirada perdida y, sobre todo, su contención, no sirven solo para crear un "nuevo Colombo", sino que son cruciales para llegar al clímax de la historia.

The Sinner temporada 3

Estamos acostumbrados a que todo empiece fuerte y luego "se viva de las rentas" en el resto de capítulos, pero aquí la forma de ver las cosas de todos no llega a su verdadera naturaleza hasta el final, un final que no muestra del todo sus cartas, pero que sin duda nos hace ver a protagonista y antagonista desde otra óptica.

En definitiva, la temporada 3 de The Sinner ha supuesto un refrescante cambio en su dinámica y, por momentos, nos presenta unas reflexiones fascinantes. De nuevo, cae en el error de alargar innecesariamente algunas tramas (lo que da pie a 8 episodios de 45 minutos que se podían haber resuelto perfectamente en media hora, cada uno), pero tiene la solidez suficiente como para que necesitemos comprobar si, al final, quien con monstruos lucha, acaba convirtiéndose a su vez en monstruo.

Valoración

La fórmula de la serie se ve alterada para bien, gracias a un planteamiento de guión ingenioso y una estupenda interpretación de los protagonistas.

Hobby

83

Muy bueno

Lo mejor

Una vez más, Bill Pullman como el taciturno y torturado Ambrose, muy bien acompañado de Matt Bomer. La música contribuye a la angustia.

Lo peor

Algunas facetas del presente se dilatan innecesariamente.

Y además