Crítica de Smile 2: más imaginativa, con sustos potentes y abriendo un futuro complicado

Paramount Pictures

Crítica de Smile 2, la esperada continuación de la saga de terror creada por Parker Finn con Naomi Scott y Ray Nicholson como protagonistas.

Parker Finn eleva el listón en una segunda entrega de Smile con una puesta en escena muchísimo más elaborada: Smile 2 hace crecer la franquicia de terror en todos los sentidos. En primer lugar, amplía la escala de la amenaza y cuenta con ingeniosas secuencias que buscan, una vez más, sorprender a los espectadores.

Y pegarles buenos sustos, haciendo gala de un gran sentido del ritmo y poca piedad con el audio y los efectos especiales. Una de las bazas que mejor juega es la del montaje y los movimientos de cámara, bien estudiados para causar gran impacto.

Cuenta con el atractivo adicional de tener a una actriz bien potente como es Naomi Scott, cuya filmografía no hace honor a su talento, si tenemos en cuenta que ha participado en fiascos comerciales como Power Rangers. Esta vez, como le sucediera en el remake en acción real de Aladdín, ella es la estrella absoluta alrededor de la que se articula todo el relato.

No podría ser más generosa como intérprete dejándose la piel en un papel muy complicado y duro a nivel físico pero en el que también tiene que hacer malabares para mostrar una amplia paleta de estados anímicos: encarna a una mujer con trastorno de estrés postraumático, con secuelas físicas y psicológicas, que vive de su imagen y de su talento, por lo que está siempre expuesta.

Si en la primera entrega el tema central era el de la felicidad fingida y la represión del trauma, ahora el leit motiv es el de la culpabilidad y la salud mental en un entorno de alta exigencia como es el mundo del espectáculo. ¿Cómo saciar las gigantescas expectativas puestas en ti cuando tienes al alcance de tu mano una última oportunidad de redimirte?

La película nos presenta a la estrella del pop de fama mundial Skye Riley cuando está a punto de embarcarse en una nueva gira ideada para relanzar su carrera. Va a ser su forma de regresar al negocio después de que un aparatoso accidente de tráfico terminara en tragedia. Repudiada por los medios durante un tiempo, espera renacer cual Ave Fénix en el escenario dándolo todo.

El nivel de presión es brutal y se agrava cuando empieza a experimentar una serie de sucesos cada vez más aterradores e inexplicables después de visitar a un amigo, que se suicida ante sus ojos de una forma truculenta.

Rostros grotescamente sonrientes la acosan mientras va perdiendo poco a poco la percepción de la realidad al punto de ser incapaz de distinguir lo que sucede solo en su cabeza o a su alrededor.

Angustiada por una espiral de ensoñaciones horrorosas, Skye tendrá que enfrentarse a su oscuro pasado para recuperar el control de su vida antes de que sea demasiado tarde. 

Mayores virtudes, mismos defectos

Smile 2 dejará muy satisfechos a los espectadores ávidos de experiencias fuertes, porque resulta bastante imaginativa en lo que se refiere a las ensoñaciones de la protagonista y los flashbacks de su accidente, que tienen su toque gore y de horror corporal.

Destaca la secuencia coral de "el escondite inglés" y la previa al choque del vehículo, con una cámara oscilante inquietante. El otro momento estelar de la película es el de la aparición de Ray Nicholson (el hijo de Jack Nicholson) dejando que en su personaje reverbere el del protagonista de El resplandor.

En general hay un manejo estupendo de la tensión narrativa y el montaje contribuye a crear fluidez y saltar de una situación a otra, a veces por medio de un sobresalto.

Pero no todo son virtudes: Smile 2 fracasa, aún más estrepitosamente que la primera película, a la hora de crear una mitología propia, coherente y con algo de resonancia. Lo único que se explica es cómo se "contagia" el mal, pero seguimos sin conocer su origen, su naturaleza o su por qué. Ya no es una cuestión de presupuesto o de medios, sino de ideas plasmadas en el libreto.

Resulta en especial molesto porque en un momento dado aparece un personaje que parece que puede arrojar cierta luz sobre el suceso, quizás incluso ponerle fin, pero termina en terreno de nadie y el desenlace de la película es tan previsible como poco arriesgado optando por dejar a los espectadores solos en la niebla, sin respuestas.

No se puede decir que Smile 2 sea una mala película: ofrece un entretenimiento digno e impresiona. Incluso se agradecen los efectos prácticos, las coreografías y la parafernalia en la que se envuelve la historia, pero se queda a medio gas de nuevo ofreciendo un desenlace poco satisfactorio después de un desarrollo demasiado alargado y repetitivo.

Al final las reflexiones más válidas son las que sacas en la primera parte de la película, con todo lo relativo a lo que no tiene que ver con el terror en sí, sino con la realidad, el peso de la fama, la dificultad de cumplir los estándares de autoxigencia y la capacidad de mortificarse de una persona cuando se avergüenza de sí misma.

En suma: Smile 2 proporciona un espectáculo de primera fila, pero sin resonancia. Con este planteamiento se pueden hacer cien películas más, pero si aspira a funcionar de verdad tiene que intentar alcanzar cierto nivel de trascendencia y no quedarse solo con lo pasajero, que tan pronto se olvida. Dejar atrás el impacto para tocar a la audiencia de manera más profunda, como hizo Háblame.

Valoración

Nota 70

Si te gusta el cine de terror efectista, Smile 2 te va a proveer de buen material. Ofrece un digno entretenimiento ampliando las miras de la primera película, aunque dibuje un futuro incierto.

Lo mejor

La entrega de Naomi Scott, la pulcritud de la dirección y la puesta en escena, la calidad de los efectos especiales y el montaje. 

Lo peor

Reincide en los mismos problemas que la anterior: es incapaz de articular una mitología coherente y se pasa de metraje resultando reiterativa.

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Título original

Smile 2

Lenguage original

Inglés

Duración

2h 1m

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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