Crítica de Suits LA, un rebozado legal con cambio de costa de la parte menos carismática de la serie original

NBC | SkyShowtime

El universo Suits regresa a SkyShowtime con la serie derivada que nos lleva a la costa oeste con nuevos casos a la altura de los abogados más guapos.

Si te gustan los dramas judiciales, seguro que tienes apuntado en el calendario el día de hoy, pues SkyShowtime estrena Suits LA, el spin-off de la serie que pegó el pelotazo años después de su estreno, cuando llegó a Netflix, Suits: La clave del éxito.

Con Aaron Korsh, el creador de la serie original, de regreso, y con un personaje que servía de clara conexión con el bufete de Harvey Specter, Suits LA se perfilaba como una gran sucesora de un buen drama legal, como The Good Fight lo fue de The Good Wife.

Pero, como quizá ya sabes, la cosa no fue así. Suits LA llega a España cancelada tras su primera temporada, lo cual hace que esta crítica sea menos dolorosa, pero más incómoda de escribir.

De hecho, vamos al lío. Hoy, en HobbyCine, te traemos nuestra crítica de Suits LA, que llega hoy a SkyShowtime con sus tres primeros episodios.

El negocio legal que es Hollywood

La premisa de la serie parece distar de la de Suits: La clave del éxito. Ted Black (Stephen Amell) es socio principal de un bufete de Los Ángeles en el que trabaja desde hace más de una década, cuando dejó su cargo como fiscal federal en Nueva York.

Todo parece ir sobre ruedas en su vida, pero pronto la integridad y el futuro de su bufete se ve amenazada. Su carrera se pone patas arriba y su ámbito personal demuestra no ser tan idílico.

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Esta plataforma es una de las que mejor precio tiene del mercado, y además cuenta con un amplísimo catálogo de series y películas originales.

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Todo esto rodeado de personajes mientras lidian con diferentes tipos de casos, aunque predominan los del mundo del entretenimiento, algo que, como es lógico, es todo un filón en Hollywood.

Ese es uno de los aspectos razonablemente positivos de Suits LA: mientras la serie original eran fusiones y pleitos corporativos constantes, aquí tenemos el enmarañado mundillo del cine y la televisión como negocio principal, y no solo en el bufete de Ted.

Una mala curva de presentación

Si bien una serie no tiene que ralentizarse a lo bestia para presentarte a sus personajes, irse al otro extremo del espectro tampoco es la idea más feliz que se pueda tener. Aaron Korsh lo hizo genial en Suits: La clave del éxito, presentando a Harvey Specter (Gabriel Macht) y Mike Ross (Patrick J. Adams) y reduciendo la presencia de los demás personajes para expandirlos más adelante.

Suits LA entra a saco desde el primer momento con numerosos personajes y diferentes tramas y subtramas que abruman, en el mal sentido, al espectador. 

Algunos dramas, especialmente ciertos traumas, son importantes, pero llegan tan pronto que la audiencia no ha tenido tiempo de empatizar con los personajes (con los que se puede).

El ritmo es tan frenético que terminas interesándote más por tramas breves, como un conflicto de proyectos de una actriz, que en la trama central.

Korsh corre demasiado y no se toma tiempo con las presentaciones, aunque vaya avanzando en la trama, haciendo que la serie tenga un arranque que, incluso tras los primeros tres episodios, aún nos tenga más perdidos que un pulpo en un garaje con muchas cosas.

Digamos que ha dado relevancia a tantos personajes como debería haber al final de la primera temporada, pero sin ir incorporándolos progresivamente a lo largo de diferentes episodios.

La sombra de Suits es un legado del que su sucesora no se esfuerza por diferenciarse

Suits siempre ha sido una de esas series de "abogados guapos" y, en ese sentido, el elenco cumple. Además, podemos jurar que se esfuerzan por ser memorables y carismáticos, quizá tomando demasiado como referencia a los protagonistas de la serie original.

Pero el guion de Suits LA no es el mismo, y en muchos aspectos, parece haber sido escrito sin ganas y de forma perezosa, calcando clichés que, aunque en Hollywood vienen muy a cuento, como las bromitas de cine, no dejan de ser copias de los chascarrillos que impulsaban la química de Harvey y Mike.

Stephen Amell tiene el personaje más desarrollado en este tramo, naturalmente, pero es odioso sin carisma, y eso es un vacío importante justo en la línea de flotación. Harvey Specter y Mike Ross tenían sus cosas, pero ambos tenían carisma. Es más, Gabriel Macht mantuvo como buenamente pudo la serie a flote tras marcharse Patrick J. McAdams.

Y, hablando de eso, Suits: La clave del éxito empezó a hacer aguas cuando Mike Ross salió de escena. De hecho, un poco antes, cuando se soluciona ese gran secreto de estar ejerciendo sin haberse colegiado como abogado. La serie perdió poco a poco su empuje y lo llenó de tramas secundarias cada vez más retorcidas y exageradas.

Pues Suits LA arranca tal cual, como hemos dicho. Hereda la peor fase de la serie original y trata de convertirla en una nuevo a serie gracias a contar con un elenco nuevo. Si no funcionó con un reparto que llevábamos conociendo y desarrollando años, ¿cómo va a hacerlo con tipos que conocemos de hace 5 minutos?

Pese a todo, Suits LA se deja ver en SkyShowtime, pero no es ni la sombra de la serie original. Si quieres ver series legales con chispa en Los Ángeles en la actualidad, El abogado del Lincoln gana por goleada en todo. Una oportunidad perdida.

Valoración

Nota 60

Una serie que es incapaz de escapar de la sombra de su predecesora y se contenta con calcar conceptos y subsistir de los aspectos que hicieron decaer a la serie original.

Lo mejor

El cambio de costa permite jugar más y mejor con el mundo del entretenimiento, y resulta refrescante.

Lo peor

Le falta el carisma de las primeras temporadas de la original y lo enreda todo demasiado desde el primer momento.

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Javier Cazallas

Redactor

Javier Cazallas es redactor y crítico de HobbyCine desde 2016. Está especializado en cine y series, así como en todo lo relacionado con la cultura pop.