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Mindhunter 2
Análisis

Crítica de la temporada 2 de Mindhunter, ya en Netflix

Desde este viernes 16 de agosto está disponible en Netflix la temporada 2 de MINDHUNTER, la serie avalada por David Fincher protagonizada por Jonathan Groff, Holt McCallany y Anna Torv de la que os hablamos aquí sin spoilers.

La temporada 2 de Mindhunter ya está disponible en Netflix España y nosotros hemos visto los nueve episodios que la componen en maratón para poder contarte nuestras impresiones sobre una de las mejores series originales de la plataforma (aunque no haya contado con una gran campaña que acompañe su lanzamiento).

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En esta ocasión, David Fincher solo dirige dos episodios, el primero y el octavo, mientras que Andrew Dominic (Mátalos suavemente) se encarga de la terna que va del segundo al cuarto y a Carl Franklin (House of Cards, The Leftovers, Por trece razones) del quinto, sexto, séptimo y del noveno y último con el que consigue ponernos los pelos de punta en no pocas ocasiones.

La serie trata de abrir el enfoque un poco mostrando el paulatino crecimiento de la UCC (Unidad de Ciencia del Comportamiento del FBI) que, gracias al empujón de un nuevo director (Ted Gunn, interpretado por Michael Cerveris, un personaje por cierto, ficticio y creado ex profeso para el show), empieza a gozar de algunas facilidades para desarrollar su trabajo.

Eso incluirá no solo entrevistas con nuevos reclusos (algunos de ellos tan afamados como Charles Manson) sino también su implicación directa en casos pendientes de resolver como el del asesino de niños de Atlanta.

Esto amplía el catálogo de psicópatas y sociópatas estudiados por Holden Ford, Bill Tench, la doctora Carr y Gregg Smith, encarando estos dos últimos el reto de acometer las entrevistas por su cuenta una vez que Ford y Tench son desplazados a Atlanta para acabar con la oleada de crímenes que asola la región.

Así, en Mindhunter, veremos de nuevo al genial Ed Kemper de Cameron Britton en uno de los caramelos de la serie para todos los que pensamos que su interpretación fue uno de los platos fuertes en su estreno en 2017, pero también a otros oscuros personajes:

  • El asesino convicto Dennis Rader, apodado BTK ("beat, torturate, kill"), que acabó con la vida de diez personas entre 1974 y 1991, interpretado por Sonny Valicenti.
  • David Berkowitz, apodado "hijo de Sam", que cometió ocho ataques con disparos que dejaron seis muertos y otros siete heridos y actualmente cumple seis cadenas perpetuas consecutivas, interpretado por Dennis Rader.
  • Wiiliam Pierce, alias "Junior", que asesinó a nueve personas en Georgia en solo un año y también se enfrenta a varias cadenas perpetuas, interpretado por Michael Filipowich.
  • William Henry Hance, un soldado de bajo cociente intelectual que mató a cuatro mujeres entre 1977 y 1978 y fue ejecutado en la silla eléctrica en 1994, interpretado por Corey Allen.
  • Paul Bateson, un técnico de rayos X (¡que apareció como extra en El exorcista!) que fue acusado de las muertes de seis hombres gays que aparecieron mutilados y desmembrados en Nueva York.
  • Charles Manson, el creador de una fraternidad a la que inspiró para cometer los crímenes de Cielo Drive LaBianca, interpretado por Damon Herriman y su pupilo Charles Denton Watson, más conocido como “Tex”, ambos en prisión.
  • Elmer Wayne Henley, probablemente uno de los casos secundarios más estremecedores de la temporada: asesinó al hombre al que le procuraba niños para ser violados, torturados y asesinados. Cumple seis sentencias consecutivas de 99 años en prisión y ha sido interpretado por Robert Aramayo.
  • Wayne Williams, el hombre que fue acusado de dos de los 30 asesinatos cometidos en Atlanta entre el 79 y el 81 y que se atribuyeron a los ATKID (los asesinos de los niños de Atlanta, dado que nunca pudo probarse que el responsable fuera una única persona).

Y lo primero que hay que decir es que tanto el casting como las caracterizaciones no podrían ser más acertadas. No todos los asesinos gozan de una gran inteligencia, pero todos ellos resultan igual de inquietantes no solo por los hechos probados que los han llevado a prisión sino por su potencial destructivo como ideólogos y creadores de adeptos o su capacidad para cambiar de rol, como es el caso de Elmer Wayne Henley: primero víctima, luego procurador y participante en las atrocidades de su mentor Dean Corll y finalmente su verdugo.

Uno de los puntos esenciales de esta temporada es, de hecho, la responsabilidad compartida y la asignación de roles en asesinatos en los que se ven envueltas varias personas. Esto es algo que se explora a lo grande con el caso de ATKID en Atlanta (con ramificaciones que incluyen a posibles enlaces con miembros del Ku Kux Klan) o con el tiempo dedicado al brutal asesinato cometido por la "familia Manson" en cumplimiento del mandato de su líder (objeto también del interés de Quentin Tarantino en su reciente Érase una vez... en Hollywood), pero también a nivel más íntimo cuando Tench tiene que hacer frente a una delicada situación familiar en la que se ve envuelto su propio hijo adoptivo.

En este sentido, Mindhunter es, en su segunda temporada, una serie mucho más ambiciosa que quiere indagar en las mentes de los asesinos pero sin renunciar al caldo de cultivo social en el que prosperan o los intereses cruzados, ya sean políticos o administrativos, que pueden intervenir en una investigación para echarles el guante o dejar que se escurran entre los dedos de la policía y el FBI, enredados en su propia burocracia obstructora.

Mindhunter 2

El alcance y la magnitud de los hechos reales que terminan por hacerse con casi toda la atención de los guionistas (y no es para menos, dadas sus implicaciones), termina dejando de lado las historias personales de los personajes principales: la fragilidad psicológica de Ford, el drama familiar de Tench o la vida sentimental de Carr. Aunque esta última sí que sirve para profundizar en otro de los aspectos esenciales de esta temporada: la diferencia entre la autopercepción y la realidad y es que no pocos delirios de los asesinos mostrados parte de esa incapacidad para afrontar quiénes son realmente.

En fin, solo puedo terminar esta crítica de la segunda temporada de Mindhunter recomendándosela encarecidamente a los amantes del género policiaco y a quienes busquen algo más allá del morbo que suscitan los casos. La serie sigue teniendo la misma capacidad de progresar a un ritmo pausado y de ser muy sugerente incluso con una gran economía de medios. Magníficas interpretaciones y una fotografía exquisita para una serie memorable.

Valoración

La segunda temporada de Mindhunter comienza siguiendo una estética y una narrativa continuista con la primera para después abordar nuevos temas con un enfoque distinto.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

Sigue siendo absorbente e inquietante aunque también se pliega más a la realidad, dejando de lado las tramas personales de los personajes ficticios.

Lo peor

Tiene muchos flecos sin resolver: desde la fragilidad de Holden hasta la situación familiar de Tench o el psicópata del que nos dan breves pinceladas.

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