Crítica de Thunderbolts*, una grata sorpresa que nos devuelve la fe en el UCM

Crítica de Thunderbolts*, la nueva película del UCM dirigida por Jake Schreier y protagonizada por Florence Puig, Sebastian Stan, Lewis Pullman, Wyatt Russell, David Harbour y Hannah John-Kamen. Estreno en cines el 30 de abril.
Después de películas algo más endebles como Capitán América: Brave New World, el UCM empieza a dar síntomas de recuperación. Thunderbolts* hace los deberes y cumple con la tarea de reflotar el interés por esta franquicia que atravesaba horas bajas.
¿Cómo lo hace? Pues en primer lugar sabiendo explotar con acierto a personajes ya conocidos y aprovechando el talento interpretativo de las estrellas implicadas. Que Florece Puig sea de alguna manera la que defina todo el arco dramático de la historia es una baza ganadora porque hemos perdido la cuenta de las veces que nos ha emocionado a lo largo de su carrera.
Pero también sabe sacarle el jugo a nuevos personajes como el interpretado por Lewis Pullman. Buenas interpretaciones, personajes con trasfondo y algo más que una sencilla aventura con escenas de acción impresionantes. Parece que hemos vuelto a los raíles.
Así que no solo es una grata sorpresa por el hecho de ofrecer un digno entretenimiento sino por entregar también una entrega que hará pensar a la audiencia. ¡Y encima es un buen nexo con lo que está por llegar gracias a una escena postcréditos prometedora!
Inadaptados... ¡reuníos!
En la vida de cualquier político corrupto llega un momento en el que tiene que hacer limpieza, si quiere salir indemne de las consecuencias legales de sus acciones al margen de la ética. Eso es justo lo que le pasa a Valentina Allegra de Fontaine, para la cual Yelena Belova ha estado trabajando durante un tiempo en secreto.
Sin embargo, los planes le salen mal y todos esos antihéroes que tiene en nómina y entre los que ella se encuentra, acaban teniendo que unir fuerzas para salir con vida de sus trampas. En ese proceso, rescatan a Bob, un hombre con el que han estado experimentando y al que creían muerto.
Ninguno de ellos tiene un pasado precisamente ejemplar pero tratan de salir adelante con sus traumas, escondiendo en lo más profundo de su interior ese gran vacío que no saben cómo llenar.
Con la ayuda de Bucky Barnes, que trata desesperadamente de llevarse a su terreno a la ayudante de Allegra para sacarle información, Yelena, Ghost, Red Guardian y John Walker tratarán de desarticular sus planes, aunque hay que reconocer que siempre parece tener un as en la manga...
Thunderbolts* funciona. Y a distintos niveles. Goza de un saludable sentido del humor que solo se sale del tiesto cuando a David Harbour le da por la vena histriónica y se pasa de vueltas y sabe indagar en las pequeñas miserias del ser humano.

La idea que late en el fondo es la siguiente: no se pueden apartar las cosas que no funcionan en nuestras vidas, hay que asumirlas, "pasar por ellas" y, a ser posible, hacerlo en compañía. Saber pedir ayuda, tener el apoyo para poder salir adelante.
Los mensajes son claros y positivos, pero tienen otra gran virtud: no está requetemasticados ni se tiran por la pendiente del melodrama lacrimógeno.
El guión de Eric Pearson y Joanna Calo goza de un equilibrio muy interesante de acción, humanidad y sentido de la aventura y no descuidan ninguna faceta a lo largo de las casi dos horas de metraje.

¿Y qué hay de las peleas? Pues están muy bien articuladas para que cada personaje tenga su momento de gloria particular. Se ven muy bien los poderes/habilidades de cada uno de ellos, pero también cómo funcionan como conjunto cuando deciden atacar todos a una. Si todavía no sabes qué es el asterisco del título aquí te lo contamos.
A grandes rasgos, queda constancia de que Thunderbolts* tiene su propia personalidad. No se va a los límites del humor absurdo de Guardianes de la galaxia ni tiene el espíritu gamberro de Escuadrón suicida aunque comparta con ambas una coalición de antihéroes situados al margen del sistema en busca de su momento para "salvar el día".
En lo que se refiere a la forma, es una película más clásica y con menos voluntad de apelar al espectador que cualquiera de ellas (nada de infografías, apartes o florituras con el montaje), pero sí que tiene una mayor capacidad para conectar con los espectadores dado que muestra problemas reales como el maltrato, la depresión, la adicción, la bipolaridad o el ostracismo y el desprecio social.
Los espectadores que vayan al cine a ver Thunderbolts* se lo van a pasar bien y de paso van a emocionarse con lo que cuenta la peli y lo que viene después: ojo a la escena postcréditos que nos emplaza a lo que está por llegar... y tiene muy buena pinta.
Valoración
Nota 75
Thunderbolts* juega bien sus cartas: entretiene, explota personajes ya conocidos con acierto, presenta otros nuevos y sirve de nexo con lo que está por llegar. Entretiene y hace pensar sin resultar demasiado melodramática.
Lo mejor
El mensaje sobre la superación de los traumas y de la importancia del trabajo en equipo. Tiene su punto de emocionante dentro de ser entretenimiento.
Lo peor
David Harbour no es en absoluto gracioso y sus histriónicas intervenciones cortan el ritmo.
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Título original
Thunderbolts
Género
Acción, Aventura
Lenguage original
Inglés

Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.
