Crítica de Tierras perdidas, la película de acción basada en un relato de George R. R. Martin

Crítica de Tierras perdidas (In the Lost Lands), la nueva película de acción de Paul W. S. Anderson protagonizada por Milla Jovovich y Dave Bautista. Estreno el 9 de mayo.
La prolífica pareja creativa Paul W. S. Anderon / Milla Jovovich vuelva a las andadas con Tierras perdidas, una película que parecía muy prometedora, pero no alcanza prácticamente ninguno de sus objetivos. Además de haber estado detrás de la saga cinematográfica de Resident Evil, fueron los artífices de Monster Hunter, una película no exenta de polémica que recogió frías críticas.
Las expectativas en esta ocasión eran altas, habida cuenta de que se trata de la adaptación a la gran pantalla de un relato de George R. R. Martin, pero que introduce tantos y tan profundos cambios que altera no solo la lectura de la historia sino que la reescribe por completo.
El punto de partida, como íbamos diciendo, es In The Lost Lands, que forma parte del volumen Amazons II, escrito por Martin y otros autores en 1982.
Nos plantea la historia de una tierra devastada en la que emerge un nuevo credo que trata de subyugar a los supervivientes. En este contexto, la reina le pide un deseo a la poderosa bruja Gray Alys: tener el poder de transformarse en una criatura mágica.
Esto la llevará a ponerse en contacto con Boyce, un cazador especializado en recorrer las Tierras Perdidas, donde campan seres letales y despiadados. El cometido de Gray será acabar con la vida de una de esas bestias en su propia morada para poder absorber su poder y entregárselo a la reina.
En su naturaleza de bruja está el hecho de no poder rechazar ningún encargo, pero cada deseo cumplido tiene asociadas una serie de consecuencias inimaginables que pueden llevar a los demás a pensar que tienen que tener cuidado con lo que desean... incluso si se hace realidad.
Una serie de calamitosas decisiones
Tener a Milla Jovovich como protagonista principal de una película de acción es, quizás, la única decisión que tiene sentido en un proyecto plagado de pasos en falso. La actriz sigue estando en plena forma y derrochando enérgica y carisma, algo indispensable teniendo en cuenta que da vida al personaje que vehicula toda la historia.
Por desgracia, ni su caracterización, ni el desarrollo del personaje ni el guión están cerca de la calidad deseable teniendo serias dificultades para mantener una mínima coherencia argumental. De hecho, el desenlace de la historia, más oscuro al final del relato que en la cinta, se atraganta bastante. El propio Martin no tuvo idea de esos cambios hasta el día del visionado, aunque los aprobó.
Su valor como fábula moral en un contexto postapocalíptico, queda barrido de un plumazo para dejar cierta sensación de desconcierto. Y mira que en 141 minutos de metraje hay tiempo para contar muchas cosas...
La dirección de actores también hace que el acabado final de la historia se resienta: da la sensación de que a menudo no tienen idea de cómo modular sus interpretaciones. En algunas ocasiones parecen demasiado histriónicos o cincunspectos mientas otras veces por el contrario se antojan en exceso fríos ante lo que les está sucediendo.
¿Reescrituras de guión? ¿Decisiones de última hora? ¿Una deficiente planificación de rodaje a golpe de chroma-key? Puede que un mix de estos tres motivos, sobre todo teniendo en cuenta que estamos ante una película en la que se ha apostado mucho por un planteamiento estético radical.
Para poner en pie esta fantasía neowesten ambiciosa, Anderson ha vuelto a las andadas con filtros de luz y CGI a espuertas. Pero nada de eso está al servicio de la historia en verdad, es mero artificio para darle una contundencia de la que carece.
Tampoco está presente la química necesaria en la pareja protagonista. Por más que intentan demostrar un nivel de conexión emocional extraordinario, Milla Jovovich y Dave Bautista son inmiscibles como el agua y el aceite. La historia coquetea entre la camaradería incondicional y la tensión sexual no resuelta alcanzando momentos que dan verdadera grima.
Tierras perdidas es, a grandes rasgos, una película muy fea que quiere resonar de forma épica en los momentos álgidos y sin embargo cae en el terreno de lo ridículo y lo incoherente. Le habría hecho falta más contexto además de desarrollar el mundo en el que se plantea la narración y permitir al espectador conocer mejor a los personajes para generar empatía hacia ellos.
Es violenta y pretende ser críptica, pero en verdad resulta demasiado simplona. De esta forma no consigue cumplir ni como entretenimiento pasajero ni aporta nada nuevo al género. Una ocasión perdida.
Valoración
Nota 30
Tierras perdidas es una de las películas más decepcionantes de los últimos meses: no cumple ni como entretenimiento palomitero ni hace justicia a los personajes, lastrados por un torrente de giros de guión incongruentes en la fase de resolución.
Lo mejor
El carisma de Milla Jovovich y el rollo neowestern de terminados pasajes de la película.
Lo peor
No hay química entre la pareja protagonusta y el último tercio es especialmente flojo.
Otros artículos interesantes:
Tierras perdidas (2025)
Título original
In the Lost Lands
Lenguage original
Inglés
Duración
1h 42m
Ingresos en taquilla
2.663.562,00 $
Presupuesto
55.000.000,00 $

Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

