Ir al contenido principal
Tiger King
Análisis

Crítica de Tiger King, el surrealista documental que causa furor en Netflix

Tiger King es una miniserie documental de Netflix sobre el surrealista conflicto entre Carole Baskin y Joe Exotic, los propietarios de dos famosos zoológicos estadounidenses, y el sórdido mundo de la explotación de los grandes felinos.

Tiger King ha sido una de las sorpresas casi inesperadas que ha lanzado Netflix el pasado 20 de marzo y que se ha convertido en una pequeña sensación en las redes sociales. Esta serie documental de siete capítulos dirigida por Eric Goode y Rebecca Chaiklin recoge el conflicto entre Joe Exotic, el excéntrico dueño de un zoo de grandes felinos en Estados Unidos, y su némesis Carole Baskin, una conservacionista defensora de estos animales y propietaria de un santuario.

Además de este antagonismo, el documental Tiger King también nos presenta una mirada dura al mundo del coleccionismo de tigres, leones y otros grandes felinos, explorando los zoos privados y diferentes santuarios. Además de las extrañas vidas de Exotic y Baskin, que son dos personajes en sí mismos, también se explora la explotación y abuso de estos animales, la cría y compraventa de cachorros como accesorios.

No solo eso, sino que este documental de Netflix también nos muestra un vistazo a las excéntricas vidas de otros grandes coleccionistas y conservacionistas como Jeff Lowe, un juerguista desenfrenado que mete de tapadillo cachorros de tigre en fiestas para ligar con mujeres jóvenes, o Bhanaghan "Doc" Antle, quien entrena animales para películas de Hollywood y ha formado un auténtico culto alrededor de su persona. Tiger King no se anda con chiquitas y nos muestra sin tapujos lo más sórdido de este mundillo, convirtiéndose en un extraño accidente de tren horripilante pero que de alguna manera no puedes dejar de mirar. 

Tiger King se ha catalogado como "true crime", ya que varios de los puntos centrales del documental son diversas ilegalidades y crímenes, desde consumo y tráfico de drogas, tráfico de animales, chanchullos financieros varios, fraudes, desapariciones sin resolver, e incluso un intento de asesinato. Este documental de Netflix se centra principalmente entre el conflicto entre Carole Baskin y Joe Exotic, cuyo nombre real es Joseph Maldonado-Passage, explicándonos los cimientos de este antagonismo y cómo las cosas se fueron poniendo más y más oscuras con el paso de los años. 

Carole Baskin se nos presenta como una "Madre Teresa de los Felinos", quien se viste con estampado de animales y ha dedicado su vida a la defensa de leones, tigres, y grandes felinos de todo tipo... aunque luego mantiene a las criaturas rescatadas en condiciones cuestionables, mientras las muestra en su propia reserva de pago sin remunerar a sus trabajadores. Por otro lado tenemos a Joe Exotic, un redneck con el pelo largo y decolorado, gay, polígamo y amante de las armas que regenta su propio zoo de grandes felinos desde hace décadas y ha mantenido a lo largo en pie gracias a todo tipo de chanchullos marrulleros y la explotación de su equipo mientras hinchaba su descomunal ego con sus videos musicales y apariciones televisivas.

Tiger King

Os decíamos que este documental es como un accidente, y es que lo que empieza como una narración más o menos normal se va convirtiendo en un auténtico esperpento simple y llanamente por los protagonistas de este documental. Tiger King os va a hacer reír, porque hay momentos en los que no te puedes creer lo que estás viendo, como la extraña boda polígama de Joe Exotic y sus dos novios casi adolescentes, o su increíble campaña para convertirse en presidente de los Estados Unidos (sí, esto pasó de verdad), pero también se vuelve desgarradora según nos muestra las condiciones en las que muchos grandes felinos viven y mueren cada día en estos supuestos santuarios. 

No os vamos a destripar la trama y el desarrollo del conflicto principal , aunque al haberse basado en casos reales podéis investigar más sobre el paradero actual de los protagonistas del documental, pero sí que hay que decir que si sois amantes y defensores de los animales, no vais a disfrutar de esta serie de Netflix. Tiger King es muy cruda, mostrándonos el aspecto más sórdido de los zoológicos y en concreto la explotación de los grandes felinos y el brutal negocio que se ha construido a su alrededor. 

Ahora sí, si tenéis un estómago duro y unas siete horas que matar, entonces Tiger King es definitivamente para vosotros. Este documental está perfectamente estructurado, siguiendo un cierto orden cronológico y con cada uno de los episodios centrándose en cada una de las personalidades participantes. El ritmo nos mantiene perfectamente en vilo mientras se van entrelazando poco a poco los sucesos y desentrañando la madeja que nos lleva hasta el detonante final en el último episodio.

Por desgracia, el documental de Netflix en ocasiones peca de amarillista y muchas veces no termina de ser imparcial, sin que los creadores terminen de ponerse de acuerdo de si quieren retratar a Exotic como una figura trágica e incomprendida o un auténtico criminal. Además de esto, el montaje de ciertos momentos, lejos de dejar las cosas en el aire o permitir que nos formemos nuestra propia decisión, se recrea en el morbo o en señalar posibles culpables. 

Tiger King

¿Qué hace un leopardo de las nieves en una furgoneta con los 40 grados que caen en Florida? Con esta idea partió este peculiar y surrealista documental, que nació con el objetivo de denunciar y explorar la explotación de grandes felinos salvajes en Estados Unidos, a pesar de ser especies en peligro de extinción. Cinco años más tarde y con mucho metraje por delante para demostrarlo, la serie de moda en Netflix se convirtió en un testimonio de lo increíblemente morbosa, estúpida y miserable que puede ser la especie humana. 

Valoración

Tiger King es como un accidente de tren que no puedes parar de mirar. El culebrón sobre el conflicto de los protagonistas es adictivo, aunque en ocasiones el tono se vuelve demasiado amarillista. Los amantes de los animales lo van a pasar mal ante las crueldades y abusos que vemos en el documental.

Hobby

86

Muy bueno

Lo mejor

El ritmo del documental te mantiene pegado a la pantalla todo momento y el culebrón sobre estos excéntricos personajes se vuelve adictivo. 

Lo peor

En ocasiones se vuelve demasiado amarillista y se recrean en el morbo, sin ser del todo imparciales en la narración. 

Y además